El concejal de Ciudadanos en Rincón de la Victoria Óscar Campos se pasa al grupo no adscrito por diferencias con su partido

El ya exedil de Ciudadanos, Óscar Campos, en el salón de plenos rinconero. /E. C.
El ya exedil de Ciudadanos, Óscar Campos, en el salón de plenos rinconero. / E. C.

El edil asegura que está siendo "ninguneado" y critica a la dirección de la formación naranja por no tomar medidas tras denunciar un grupo de afiliados supuestas irregularidades en la agrupación local a comienzos del mes pasado

EUGENIO CABEZAS

El grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria ha acabado saltando totalmente por los aires. El concejal Óscar Campos ha presentado este lunes en el registro de entrada del Ayuntamiento la solicitud para pasarse al grupo de no adscritos por las diferencias que mantiene con su compañera y portavoz Elena Aguilar. El edil ha asegurado en el documento al que ha tenido acceso este periódico, que ha tomado esta decisión "tras conocer unas posibles irregularidades y denunciarlas a garantías del partido, al no tener constancia de que se hayan tomado medidas disciplinarias como recogen los estatutos del mismo, contra la portavoz del grupo municipal y el coordinador de la agrupación de Ciudadanos".

El concejal rinconero ha explicado a SUR que "la gota que ha colmado el vaso ha sido el no haber podido acceder a la documentación del presupuesto de 2018 que se ha dictaminado favorablemente este lunes en comisión informativa, a pesar de que mi compañera lo tenía en su poder desde hace unos días", se ha quejado. Por este motivo, el edil, en contra de lo que le apuntaron desde su ya expartido, del que se ha dado de baja también este lunes, se ha abstenido en la votación.

"Ahora tendré que estudiarlo por mi cuenta en estos poco más de dos días antes del pleno del próximo jueves", ha asegurado Campos, quien ha dicho que las diferencias con Aguilar y su marido, Jordi Pons, que es el coordinador local de la formación naranja en Rincón de la Victoria, se remontan a varios meses atrás. "No me comunicaban las decisiones que se adoptaban, no me pasaban la documentación, cuando un grupo de militantes nos quejamos por escrito, a principios de noviembre, no nos han hecho caso, ni nos han contestado, todo ha sido una farsa", ha declarado.

El voto de Campos resulta decisivo para el equipo de gobierno bipartito, de PP y PA, que salió adelante tras la moción de censura del pasado 5 de junio, gracias al apoyo de los dos concejales de Ciudadanos. PP y PA suman 9 de los 21 ediles, por lo que precisan del apoyo de los dos concejales naranjas. El ya exedil de la formación que lidera a nivel nacional Albert Rivera ha dicho que ahora tendrá que estudiar los temas "uno a uno", pero que su voluntad "es respetar el acuerdo de investidura" que aupó a la Alcaldía de nuevo al popular Francisco Salado. "Si se cumple lo firmado apoyaré los asuntos", ha apostillado, sin aclarar si su voto en el pleno del próximo jueves será positivo o una abstención, lo que también podría valerle al gobierno para sacar adelante las cuentas, en ese caso con el voto de calidad del alcalde.

Ciudadanos obtuvo tres ediles en los comicios de mayo de 2015. Sin embargo, el que fuera candidato, Antonio Pérez, se pasó al grupo de no adscritos en agosto de ese año por diferencias con la dirección provincial del partido, que lo expulsó. De esta forma, el partido naranja se quedará ahora con una única representante en el pleno, su portavoz, Elena Aguilar. Este periódico ha intentado sin éxito recabar una valoración sobre el paso a edil no adscrito de Campos, tanto de Aguilar como de la dirección provincial naranja.

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