Diario Sur

La falta de licencia de apertura pone en riesgo a la mitad de las explotaciones ganaderas

Responsables de COAG Málaga con el diputado Jacobo Florido. :: sur
Responsables de COAG Málaga con el diputado Jacobo Florido. :: sur
  • Los productores se quejan de las trabas burocráticas para poder legalizarse al exigirles los certificados ambientales que recoge la nueva normativa

El sector caprino de la provincia no termina de levantar cabeza. A los bajos precios de la leche de cabra desde hace meses, con cotizaciones por debajo de los costes de explotación, se une ahora la necesidad que tienen la mayoría de las granjas de resolver su situación legal y obtener la preceptiva licencia de apertura. Según la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Málaga, el 90 por ciento de las explotaciones de caprino y ovino de la provincia carecen de licencia de apertura, entre otras razones porque antes bastaba con estar inscrita en el registro de la actividad de la Junta y contar con un código de explotación.

«Con los años, la situación ha cambiado, como ha cambiado también la normativa, y las administraciones públicas comienzan a exigir a las explotaciones disponer de la preceptiva licencia de apertura y cumplir con todos los requisitos medioambientales», explica el responsable de los sectores ganaderos de COAG Andalucía, Antonio Rodríguez .

COAG denuncia que el problema con el que están tropezando los ganaderos son las trabas burocráticas que están encontrando en muchos ayuntamientos, lo que deja sus licencias para poder ejercer la actividad dentro de la legalidad «en un limbo».

Las dificultades administrativas radican, según Rodríguez, en parte en la falta de técnicos con experiencia en la resolución de estos expedientes y, por otra, en la inexistencia de un protocolo armonizado que contemple todos los aspectos a considerar sobre los requisitos exigidos.

La situación afecta a la práctica totalidad de las 1.400 explotaciones de caprino y ovino que existen en la provincia. Para COAG Málaga, sin embargo, la exigencia de adaptar a la legalidad las explotaciones puede poner en riego a la mitad de las granjas. «Si pides licencia de apertura te empiezan a pedir también el plan de gestión de residuos y el certificado de calificación ambiental, y ahí es cuando comienzan las trabas burocráticas, que están impidiendo que muchas obtengan licencia», señala Rodríguez.

Unificar criterios

Por esta razón, no es la primera vez que COAG exige soluciones a través de la Mesa Provincial de la Ganadería. La organización ganadera ha pedido en este sentido a las administraciones que sean sensibles con el sector y faciliten su legalización, ya que de lo contrario muchas se verán abocadas al cierre. COAG Málaga se ha reunido con el diputado provincial delegado de Desarrollo Económico y Productivo, Jacobo Florido, a quien le ha solicitado que convoque de urgencia una jornada para hacer una lista con los requisitos que se deben considerar los diferentes expedientes de licencia de actividad para que puedan justificar adecuadamente la normativa sectorial, urbanística y medioambiental.

El objetivo es establecer un paralelismo entre las licencias de apertura de los establecimientos de uso terciario con estos del sector primario, ganadería y agricultura. Para COAG Málaga, esa lista facilitará que los técnicos municipales tengan el mismo criterio para tramitar las licencias de actividad de las explotaciones ganaderas.

Asimismo, han pedido a la Diputación que en las diferentes propuestas de avance de planes generales de ordenación urbana de los municipios se tenga en cuenta el inventario de explotaciones agrícolas y ganaderas existentes para marcar las explotaciones agropecuarias actuales, de forma que no obstaculicen su futura legalización, en cuanto a los cumplimientos de distancia a linderos y núcleos urbanos.