Diario Sur

Viñedos Verticales, la nueva bodega que apuesta por vinos hechos con las uvas estrellas de Málaga

  • Acaba de lanzar Filitas y Lutitas, un blanco seco de moscatel y Pedro Ximén de la Axarquía, y La Raspa, un blanco ligero seco de moscatel y doradilla

Se encuentra enclavada en Moclinejo y lleva trabajando desde hace un año, aunque es ahora cuando ha alanzado a la luz sus dos primeros vinos: Filitas y Lutitas, un blanco seco de moscatel y Pedro Ximén de la Axarquía, y La Raspa, un vino blanco ligero de moscatel y doradilla, con los que pretende sorprender a los consumidores.

La nueva bodega malagueña, integrada en el Consejo Regulador, se llama Viñedos Verticales y tiene como promotores al enólogo valenciano Vicente Inat, que asesora a bodegas tan prestigiosas como Descalzos Viejos o Lunares, y la bodega Antonio Muñoz Cabrera-Dimobe, con su bodeguero, Juan Muñoz a la cabeza. Viñedos Verticales rinde homenaje con su denominación a los viñedos centenarios de la Axarquía, muchos de los cuales crecen en pendientes y desniveles de entre el 40 y el 60 por ciento, en cotas situadas entre los 400 y 900 metros de altitud, lo que otorga a las uvas unas características únicas para la elaboración de los vinos.

Comparte instalaciones con Dimobe en Moclinejo, pero que funciona de manera totalmente independiente y su objetivo es promocionar la vinicultura de la Axarquía. Por este motivo, Viñedos Verticales ha querido estrenarse con dos vinos elaborados con uvas de las dos variedades estrellas de Málaga, la moscatel y la Pedro Ximén.

Precisamente con uvas de estas dos variedades ha elaborado el vino estandarte de momento de la bodega: Filitas y Lutitas, resultado del ensamblaje de moscatel en un 90% y Pedro Ximén, el 10% restante. Se trata de un vino blanco seco incluido en la Denominación de Origen Sierras de Málaga, de 14 grados. Tiene de particular que sido fermentado en barricas centenarias de brandy. «Tiene una crianza de diez meses en barricas viejas de brandy con movimientos de lías todas las semanas durante el mismo tiempo, y dos meses de crianza en botella», ha explicado Muñoz.

Según el bodeguero, Filitas es la lámina de pizarra característica de los suelos de la Axarquía y que dan a la uva una mineralidad tan especial, y Lutitas es la roca de la que proceden las Filitas. «De ahí el nombre que recibe el vino», ha explicado el promotor de Viñedos Verticales.

En total la bodega ha elaborado en esta primera añada de Filitas y Lutitas 4.408 botellas, cuyo precio en el mercado ronda los 14 euros. La intención de sus creadores es centrar sus ventas en el mercado malagueño y en Córdoba inicialmente.

El segundo de los vinos es otro blanco seco ligero denominado La Raspa, ensamblaje de moscatel, en un 70%, y doradilla, otra variedad de uva malagueña, en este caso de los viñedos del Cortijo El Palomar de Antequera, en un 30%. «La Raspa es un vino creado para el típico tapeo tan tradicional en Málaga. Tiene 12 grados y está en la DO Sierras de Málaga», según Muñoz. El vino ha sido elaborado en depósitos de acero con movimientos de lías en trujales -depósitos subterráneos- de hormigón. La etiqueta recuerda a una raspa de pescado dentro de la cual aparece el nombre del vino. En total se han elaborado unas 10.000 botellas y su precio de venta al público rondará los siete euros la botella.

No son los únicos vinos en los que trabaja Viñedos Verticales. De hecho, atienen en elaboración un dulce de 10 grados de alcohol que si no ha salido aún al mercado es porque, como asegura Juan Muñoz, necesita aún tiempo de bodega.

Muñoz está convencido de que la comarca oriental malagueña explotará algún día como una de las zonas vinícolas españolas de mayor prestigio gracias a su suelo, clima tan particular y benigno, variedades de uvas, antigüedad de las cepas y la altitud a la que se cultivan los viñedos.

«Lo único que hace falta es que la uva alcance un mejor precio para los productores», ha manifestado el impulsor, junto al enólogo Vicente Inat, de Viñedos Verticales, la nueva bodega malagueña.