Diario Sur

«Gobernar en minoría es un reto aún mayor, por lo que buscaremos siempre el consenso»

La alcaldesa de Rincón de la Victoria, Encarnación Anaya, en el despacho del Ayuntamiento.
La alcaldesa de Rincón de la Victoria, Encarnación Anaya, en el despacho del Ayuntamiento. / E. Cabezas
  • Encarnación Anaya, alcaldesa de Rincón de la Victoria. Seguirá lo que queda de legislatura al frente del primer sillón al no poder cumplir el pacto para cedérselo en 2017 a Ahora Rincón-Podemos

El lunes 31 de octubre se conoció la noticia. El cuatripartito de Rincón de la Victoria, formado por PSOE, Ahora Rincón-Podemos, IU y PA, saltó por los aires y se quedó reducido a un tripartito, tras la expulsión de los concejales andalucistas, José María Gómez ‘Pepín’ y José Luis Pérez, «por el chantaje inaceptable» de destinar 184.000 euros a contrataciones en la empresa mixta de limpieza para 2017, como condición para apoyar el Presupuesto para el próximo año. La alcaldesa, Encarnación Anaya (PSOE), asegura que gobernar en minoría «es un reto aún mayor, por lo que su prioridad será «buscar siempre el consenso» con el resto de los grupos políticos.

–¿Cómo afrontan esta nueva etapa en minoría?

–Con más ilusión si cabe, porque el reto es aún mayor. Seguiremos trabajando como el primer día, cumpliendo el programa de gobierno con el que nos presentamos a las elecciones y firmamos los tres partidos que quedamos en el gobierno. En la política local pueden pasar estas cosas, mira ahora que hay un gobierno en minoría en España. Espero que sea un mandato de consenso y diálogo, tanto a nivel nacional como en Rincón.

–Ya han comprobado que la oposición no piensa apoyar algunas de sus medidas, como subidas fiscales...

–No nos parece adecuado, porque eran cambios que proponíamos hacia una política de impuestos más redistributiva, para que los que peor lo están pasando no paguen más y sí los que tienen más ingresos, como en los cambios del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) para las grandes empresas o el de Vehículos para los coches de más potencia. Se comprobó que estamos abiertos a buscar acuerdos, antes de romperse el pacto ya teníamos una comisión para modificar la plusvalía, y el concejal no adscrito, Antonio Pérez, acude a las Juntas de Portavoces. Muchas mociones las hemos aprobado de manera unánime.

–¿Qué gestiones están haciendo con los Presupuestos de 2017?

–Hemos iniciado ya una ronda de contactos con los demás grupos para ver qué propuestas nos hacen. Tenemos un ánimo real y sincero de salvar las diferencias y buscar puntos de encuentro en beneficio de los vecinos. En eso estamos y nos vamos a dejar la piel en lo que queda de mandato.

–¿Se ve de alcaldesa los cuatro años?

–Todo parece indicar que sí. Los acontecimientos políticos han venido así y cuando tomamos la decisión de expulsar a los dos concejales andalucistas asumíamos las consecuencias, entre ellas, no sólo quedarnos en minoría, sino que tampoco se podrá cumplir el acuerdo para traspasar la Alcaldía a mi compañero Antonio Moreno (Ahora Rincón-Podemos). La presión y la responsabilidad seguirá recayendo sobre mí, pero estoy preparada y dispuesta a asumirla.

–PP y Ciudadanos han solicitado que las competencias de la Junta de Gobierno Local pasen al pleno. ¿Cómo ve esta propuesta?

–Me parece un grave error, porque los perjudicados van a ser los vecinos. Si prospera la propuesta provocará ralentizar y entorpecer la gestión municipal con referencia a, por ejemplo, las bonificaciones y exenciones del agua o alcantarillado, las ayudas al IBI o las convocatorias de subvenciones. Los invito a que trabajen por los verdaderos problemas y por apoyar propuestas que mejoren la vida de la gente y hagan de Rincón un referente.

–¿Qué proyectos ve prioritarios para lo que queda de mandato?

–Vamos a continuar con las obras de la primera piscina cubierta y climatizada, que van a muy buen ritmo. Seguiremos reclamándole a la Junta que agilice los trámites para comenzar las obras del cuarto instituto y en el caso del consultorio, después de que el PP no hiciera nada, abandonando el edificio, estamos a punto de arreglarlo para que Salud pueda inaugurarlo.