Diario Sur

Un vendedor de la ONCE parapléjico denuncia el robo de su silla: «Era mi herramienta de trabajo»

José Manuel Díaz y su pareja, Eva E. Reyes, con el vehículo.
José Manuel Díaz y su pareja, Eva E. Reyes, con el vehículo. / SUR
  • Era un vehículo eléctrico que utilizaba para desplazarse mientras vendía los cupones en Rincón de la Victoria

José Manuel Díaz tiene 35 años y desde los 18 está en una silla de ruedas, al quedarse parapléjico como consecuencia de un accidente de tráfico en el que murió un amigo en la carretera de Benamocarra. Aquello le cambió por completo la vida, pero este joven de Vélez-Málaga consiguió salir adelante. Tras trabajar nueve años en un negocio familiar de venta de electrodomésticos, desde hace apenas dos años es empleado de la ONCE, con destino en Rincón de la Victoria. A los pocos meses de conseguir el puesto, decidió adquirir una ‘hand-bike’ o bicicleta de mano, un sofisticado artilugio eléctrico que le sirve para convertir en una motocicleta su silla de ruedas, con lo que evitaba tener que moverla manualmente.

Sin embargo, el pasado jueves, sobre las 11.00 horas, cuando se encontraba vendiendo cupones en el kiosco asignado en la avenida del Mediterráneo, sufrió la sustracción de este dispositivo, valorado en unos 5.000 euros. «Aún lo estoy pagando. Es mi principal herramienta de trabajo. No entiendo quién ha podido llevárselo ni para qué, porque siempre que estoy dentro del kiosco tengo la precaución de tenerlo a la vista, no dentro porque no me cabe», confesó.

Según explicó, «todo ocurrió muy rápido, no sé si alguien se acercó a hablarme para despistarme, pero el caso es que cuando me quise dar cuenta miré y ya no estaba allí», dijo. «Primero salí y miré a ver si es que se había movido o que alguien lo había desplazado para gastarme una broma, pero nada, no había ni rastro», confesó. Inmediatamente, llamó a la Policía Local y denunció los hechos.

Las cámaras de videovigilancia

A pesar de que en varios locales cercanos hay instaladas cámaras de videovigilancia, éstas no captaron nada, relevante, ya que no abarcan el punto exacto donde se produjo la sustracción. «Tuvo que ser alguien subido en una furgoneta. Nadie vio nada y no tenemos ninguna pista», aseguró a este periódico muy apesadumbrado.

Según Díaz, ya han dado aviso al fabricante y a varios talleres en los que venden sillas que son compatibles con este artilugio, así como a chatarrerías y otros lugares donde los ladrones hayan podido tratar de conseguir dinero por la venta del dispositivo. «Espero poder recuperarlo cuanto antes, para mí es fundamental, me ayuda a desplazarme más rápido y así poder vender más cupones, sobre todo yo que estoy empezando en la ONCE», confesó. El vendedor pidió la colaboración ciudadana para recuperar su adaptador para la silla de ruedas. «Quien viera algo que avise a la Policía Local», añadió.