Diario Sur

Los treinta vecinos desalojados por un derrumbe en Vélez-Málaga cumplen cuatro días fuera de sus casas

Una máquina excavadora, ayer por la tarde en los trabajos para estabilizar los taludes del solar.
Una máquina excavadora, ayer por la tarde en los trabajos para estabilizar los taludes del solar. / E. C.
  • El Ayuntamiento encarga un informe técnico sobre las medidas para estabilizar los taludes en el solar en obras antes de permitirles regresar a sus hogares

La treintena de vecinos desalojados de sus viviendas en la céntrica calle Canalejas de Vélez-Málaga han pasado la cuarta noche fuera de sus casas tras el derrumbe de los forjados de un solar en construcción que se produjo en la madrugada del pasado viernes por causas desconocidas. Los residentes, de once viviendas de dos bloques, tan sólo han podido acceder a sus inmuebles bajo supervisión técnica y policial para retirar pertenencias. Una docena de ellos están alojados en un hotel de Torre del Mar y el resto están realojados en viviendas de familiares. En un principio, se prevé que hoy se pueda restablecer la normalidad y los residentes podrán volver a lo largo de la jornada a sus viviendas, además de que los negocios situados en los bajos y en varios pisos, donde hay consultas médicas, podrán reabrir sus puertas con normalidad, según apuntaron ayer fuentes municipales y de los vecinos afectados.

Ayer, por cuarta jornada consecutiva, continuaron los trabajos en el socavón del solar para estabilizar los taludes y evitar que se produzcan nuevos desprendimientos como el ocurrido sobre las 5.15 horas de la madrugada del pasado viernes, cuando un fuerte estruendo despertó a los vecinos de los dos bloques colindantes. Salieron con lo puesto a la calle, siguiendo las órdenes de la Policía Local y los Bomberos. Inmediatamente, los técnicos municipales comenzaron a evaluar los daños y desde el mediodía se iniciaron los trabajos para estabilizar los taludes, de unos 20 metros de profundidad desde la rasante de la céntrica calle veleña.

A última hora de la tarde de ayer una máquina excavadora seguía colocando enormes piedras en forma de escolleras en los muros, tanto los dos de los bloques anexos como el que da a la acerca y a la calle, que sigue cortada al tráfico rodado y parcialmente al peatonal en las zonas más próximas al solar en obras.

El coordinador de IU, Domingo Poyatos, es uno de los vecinos afectados, y ha sido designado como portavoz de los residentes. Además de las once viviendas, con una treintena de vecinos, la situación mantiene cerrados una decena de negocios, entre ellos una agencia de viajes, una tienda de deportes y varias consultas de médicos especialistas, que están situadas en el mismo bloque.

Negocios cerrados

«Estamos muy preocupados, porque la situación es muy desagradable, estar fuera de tu casa, no resulta fácil, pero lo primero es la seguridad de los vecinos», comentó Poyatos, quien dijo que la empresa constructora está ejecutando las medidas que han sido consensuadas con el Ayuntamiento.

El alcalde de Vélez-Málaga, Antonio Moreno Ferrer (PSOE), se volvió a reunir ayer con los vecinos y empresarios afectados por el derrumbe y les pidió «tranquilidad y paciencia». Así, apuntó que han encargado un nuevo informe técnico externo para evaluar si las medidas correctoras que se están llevando a cabo en el solar son las adecuadas y si es posible, una vez que estén concluidos estos trabajos de emergencia, que los residentes regresen a sus casas y que los negocios puedan ser reabiertos.

La zona más próxima al solar, en el que se estaba construyendo desde hace dos semanas un bloque de una docena de viviendas, con sótanos de garajes y locales comerciales, está acordonada y con varias vallas de seguridad. Las vías que dan a la calle Canalejas siguen cortadas al tráfico, desde el Ayuntamiento hasta la rotonda de los Reyes Católicos. El entorno se han convertido en un lugar de peregrinación y concentración para numerosos vecinos y curiosos.