Diario Sur

«Estábamos ya cansados de presentar escritos para que el Ayuntamiento limpiase la zona»

Los vecinos de la urbanización Esmeralda, junto a la Cueva del Tesoro, en las parcelas que adecentaron hace tres semanas. :: eugenio cabezas
Los vecinos de la urbanización Esmeralda, junto a la Cueva del Tesoro, en las parcelas que adecentaron hace tres semanas. :: eugenio cabezas
  • Una docena de residentes de la urbanización Esmeralda se enfundan el mono de trabajo «ante la desidia municipal» y acondicionan varias parcelas junto a sus casas

eugenio cabezas

Clara Ballesteros tiene 76 años, está jubilada y no se considera una heroína ni una líder. Pero lo cierto es que su capacidad de movilización vecinal ha hecho que de los habituales lamentos de un grupo de residentes por la falta de mantenimiento y cuidado de varias parcelas situadas junto a sus viviendas por parte del Ayuntamiento, se pase a una acción: enfundarse el mono de trabajo y limpiarlo ellos mismos. Ocurrió hace tres semanas en la urbanización Esmeralda de Rincón de la Victoria, situada junto a la Cueva del Tesoro. «Estábamos ya cansados de presentar escritos en el Ayuntamiento para que nos limpiasen la zona y llegó un día en que me dije que porqué no lo hacíamos nosotros», recuerda Ballesteros, nacida en Colombia, donde trabajó como maestra.

Afincada en Málaga desde hace varias décadas, tras casarse con un malagueño, esta vecina considera que hizo «lo que tenían que hacer». «Desde el año 2014 veníamos presentando escritos, cada tres o cuatro meses, y nunca nos hicieron caso», se lamenta. Aquella jornada, una docena de vecinos se pusieron manos a la obra y acondicionaron varias parcelas que estaban repletas de basuras, como plásticos, botellas, cajas y vidrios. Sacaron una decena de bolsas, «que sí vinieron a retirarlas los operarios de la empresa EMMSA cuando los llamamos», apostilla la residente, quien asegura que «lo volveremos a hacer si no nos queda más remedio y siguen sin hacernos caso la próxima vez».

«Pagamos impuestos igual que el resto de vecinos, tenemos derecho a que nos limpien de vez en cuando y nos arreglen las farolas, que están muy deterioradas», se queja Ballesteros mientras señala el lugar donde debería haberse repuesto uno de los postes de luz. «Y mira como están el resto, oxidados y casi ni alumbran. Es un peligro. De noche nos da miedo salir a la calle», se queja.

A su juicio, Rincón de la Victoria tiene un problema con la limpieza, «pero no es nuevo, de ahora, hace ya tiempo». «Ha crecido mucho, hay demasiadas urbanizaciones y viviendas dispersas y es imposible que el Ayuntamiento pueda llegar a todos sitios, pero más de dos años presentando escritos cada pocos meses, creo que es tiempo más que suficiente», opina.

Los arroyos, la prioridad

Por su parte, el concejal de Medio Ambiente y de la EMMSA, José María Gómez (PA), dice estar al tanto de estas peticiones, por lo que lamenta no haberlas podido atender, «pero tenemos los medios humanos y técnicos que tenemos, y hay que priorizar». «En estas últimas semanas, antes de la llegada de la época de lluvias, hemos reforzado la limpieza de los 15 arroyos, para prevenir inundaciones», afirma.

«Ya quisiera yo tener más cuadrillas para cubrir más zonas», admite el edil rinconero, quien lamenta que en el tema del alumbrado el anterior equipo de gobierno privatizase el servicio «con una condiciones pésimas para el Ayuntamiento». «Seguimos a la espera de una auditoría que hemos encargado», añade José María Gómez.