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«Se escuchó un estruendo muy fuerte; lo primero que pensé es que era un terremoto»

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Una máquina excavadora retiraba ayer los restos del forjado derruido en el socavón del solar, situado en la céntrica calle Canalejas. / Eugenio Cabezas

  • Una treintena de vecinos de la calle Canalejas de Vélez-Málaga tendrán que seguir fuera de sus casas, como mínimo hasta mañana, tras el derrumbe de un muro en un solar en obras

Eran las 5.15 de la madrugada de ayer viernes y los vecinos de la céntrica calle Canalejas, en pleno corazón de Vélez-Málaga, se despertaron sobresaltados tras escuchar «un estruendo muy fuerte». «Lo primero que pensé es que era un nuevo terremoto», comentó Sergio Delgado, de 17 años, quien a mediodía observaba junto a sus vecinos Francisco Barranquero y Rosa Moreno como las máquinas trabajaban en el enorme socavón que desde hace dos semanas ha ejecutado una empresa constructora en un solar anexo a sus casas para construir un bloque de diez viviendas con locales comerciales y sótanos de cocheras.

Afortunadamente, no era un nuevo seísmo en la Axarquía, sino que los muros de cemento con pilotes que se estaban construyendo se derrumbaron de madrugada, por causas que se están investigando, al igual que otro muro que separaba el solar de la acera. «Afortunadamente no había nadie en la zona, pero el susto nos lo hemos llevado todos los vecinos», comentó Domingo Poyatos. Rápidamente, tras detectarse el derrumbe y un escape de agua por la rotura de una tubería, la Policía Local, la Nacional y los Bomberos desalojaron los dos edificios anexos al solar, con once viviendas y una treintena de vecinos.

«Hemos pasado la noche en la calle, vaya susto», afirmó Delgado mientras señalaba que la ventana de su dormitorio da al enorme socavón, de más de 20 metros. «Se ve que no lo estaban construyendo bien, porque eso hay que poner unas vigas fuertes, de un lado a otro, sobre todo viendo que hay agua», opinó Francisco Mota.

El alcalde, Antonio Moreno Ferrer (PSOE), permaneció durante toda la mañana junto a la zona, que se acordonó y se cortó el tráfico rodado y peatonal en la calle más próxima al solar donde se produjo el derrumbe. El regidor veleño manifestó que no tenían constancia de incidencias en las obras, que contaban con todos los permisos municipales. El alcalde agradeció a los vecinos «su comportamiento y la tranquilidad con la que han afrontado una situación que podría haber sido de gran nerviosismo».

Realojados en hoteles

Como medida de precaución, aunque los técnicos han determinado que no se han producido daños en los dos edificios desalojados, y ante la previsión de lluvias para este fin de semana, los responsables municipales decidieron que la treintena de vecinos no podrán regresar a sus casas, al menos, hasta mañana domingo al mediodía. En la zona seguían trabajando ayer a destajo, al cierre de esta edición, diversa maquinaria pesada para consolidar los taludes con grandes rocas.

Algunos de los vecinos han sido realojados en hoteles, que abonará el Consistorio, y otros han decidido reubicarse en casas de familiares. Media docena de locales comerciales, los situados más próximos al solar, también permanecerán cerrados hasta que terminen los trabajos de apuntalamiento de los taludes. Los vecinos sí pudieron acceder a sus casas, bajo vigilancia, para retirar pertenencias.