Diario Sur

Batalla del ritmo más autóctono en Benagalbón

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Vista del público asistente a la celebración. / E. Cabezas

  • El núcleo rinconero acoge la XXIII edición del Concurso de Choques de Pandas de Verdiales, en el que se ha impuesto la formación Jotrón y Lomillas

Si hay una manifestación cultural 100% malagueña, esa es, sin lugar a dudas, los verdiales. Este baile típico hunde sus raíces en la época morisca, aunque algunos investigadores apuntan a un origen todavía muy anterior: prerromano o incluso prefenicio. Lo cierto es que más de dos mil años después de nacer, gozan de una magnífica salud y tienen el relevo generacional totalmente garantizado.

Como prueba de ello, son las más de diez mil personas que hasta bien entrada esta pasada madrugada disfrutarán de la fiesta con motivo del XXIII Concurso de Benagalbón, en Rincón de la Victoria, en el que un año más han tenido lugar los típicos y genuinos choques de pandas.

Así, tal y como manda la tradición, a pie de calle, delante de la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria del núcleo rinconero, y no sobre un escenario, un total de nueve pandas de verdiales del estilo Montes se han batido esta tarde el cobre. Tras las rondas en las que se han medido las nueve pandas, ha resultado ganadora la agrupación Jotrón y Lomillas que se ha impuesto en la final a la De Montes de Guadalmedina.

Además, han participado las bandas de Arroyo Gálica, Bataná, Benagalbón, Isabel Portillo, Primera de los Montes, Primera de Puerto De la Torre y Santón Pitar. Además han acudido como invitadas las pandas Primera Raíces de Almogía, Primera de Comares y La Cuadrilla de Aledo de Murcia, con un componente de 104 años. Pero la fiesta no ha concluido con el combate de ritmos, pues continúa con el concurso propiamente dicho, para elegir a la mejor panda, así como el mejor cante, baile de bandera y el mejor baile en pareja hombre-mujer. Eso sí, todos los participantes en esta vigésimo tercera edición del Concurso de Verdiales del núcleo rinconero resultan galardonados, pues los premios en metálico oscilan entre 950 y 850 euros, con el objetivo de poder compensar el desplazamiento hasta Benagalbón.