Diario Sur

El 90% de las explotaciones de caprino de la provincia carecen de licencia de apertura

  • La organización agraria COAG advierte de que esta inseguridad jurídica puede llevar a Málaga a dejar de ser líder en producción de leche de cabra

Agustín Peláez

El problema de las edificaciones irregulares en el suelo no urbanizable no afecta sólo a las viviendas residenciales. De hecho, según el responsable del Sector Ganadero de COAG, Antonio Rodríguez, el 90 por ciento de las explotaciones de ganado caprino que existen en la provincia carecen de licencia de apertura o presentan algún tipo de problema en este sentido. Según la organización agraria COAG la situación está generando una gran inseguridad jurídica que amenaza la supervivencia de algunas de las 1.400 explotaciones que funcionan en la provincia. La razón, según COAG Málaga, de esta incertidumbre es el «exceso de restricciones y disparidad de normativas municipales, y por los vetos a la edificabilidad, lo cual ha colocado a la mayoría de centros productivos en un limbo legal».

Las dificultades con las que se están encontrando los ganaderos para regularizar sus granjas ha llevado a la organización agraria a advertir de que Málaga corre el riesgo de perder la posición de liderazgo que ocupa en la producción de leche de cabra. Actualmente, la provincia es uno de los territorios de la Unión Europea con mayor volumen de ventas de este producto, y el primero a nivel andaluz con más de 52 millones de litros al año, más del 20 por ciento de la producción nacional. «Hemos pasado de unos años en los que se permitía construir de todo; urbanizaciones, campos de golf y grandes edificios a un momento en que no se puede construir nada y la aplicación de las normas urbanísticas vigente en el ámbito municipal, más restrictiva que la legislación autonómica, puede desbaratar el trabajo de toda una vida a miles de ganaderos», señaló ayer Rodríguez.

Para el responsable del Sector Ganadero de COAG, «el análisis de la sostenibilidad de una explotación ganadera requiere contemplar la dimensión económica, ambiental y social en su globalidad. El pastoreo es parte consustancial del campo. Limpia y estercola. Previene el fuego. Mantiene vivos los bosques. Los estudios de emisión de gases y consumo realizados a las explotaciones caprinas malagueñas muestran parámetros muy adecuados. No puede ser que las restricciones medioambientales vayan precisamente en contra de la conservación del campo. No debe ser ése el espíritu de la Ley».

En este sentido, COAG Málaga anunció su intención de exigir en la próxima reunión de la Mesa Provincial de la Ganadería -órgano creado a petición de esta organización- que agilice los trabajos de la comisión creada en el seno de la misma al fin de resolver los problemas burocráticos que agobian a los ganaderos a la hora de regularizar sus explotaciones y licencias de actividad de forma prioritaria.

Según COAG, para ello es necesario adecuar la normativa a un sector económico estratégico como el caprino para la fijación de población en el medio rural y para la conservación de los ecosistemas. No es la primera vez que los ganaderos expresan su preocupación sobre la situación de las explotaciones a la Junta de Andalucía.

Rodríguez dijo que vienen observando situaciones que ponen en peligro las ayudas de la PAC, la mejora de las explotaciones, la incorporación de los jóvenes y el acceso a créditos.

El dirigente de COAG recalcó que es un problema para cuya solución «solo hace falta voluntad política, que los responsables de los partidos políticos y de las administraciones crean de verdad en el campo. Si vemos que los políticos tanto a nivel municipal, provincial y autonómico no se mojan con el sector ganadero, COAG-Málaga convocará movilizaciones este otoño».