Diario Sur

Un informe municipal pone reparos a la apertura del jardín botánico junto a la Cueva

El jardín botánico Detunda está situado junto a la Cueva de Nerja y ocupa 26.000 metros cuadrados. :: e. c.
El jardín botánico Detunda está situado junto a la Cueva de Nerja y ocupa 26.000 metros cuadrados. :: e. c.
  • Advierten deficiencias en accesibilidad y señalización de emergencias dos años después de terminarse las obras, con un coste de tres millones de euros

eugenio cabezas

La apertura del jardín botánico junto a la Cueva de Nerja tendrá que seguir esperando. El recinto, en el que la Junta de Andalucía ha invertido más de tres millones de euros, procedentes de fondos europeos, lleva más de dos años terminado y sin ningún tipo de uso, a excepción de varias visitas de grupos de escolares realizadas entre los meses de mayo y junio. Ahora, cuando sólo quedaba pendiente el otorgamiento de la licencia de apertura, un nuevo informe de un técnico municipal ha puesto reparos a este trámite, al detectar varias deficiencias en las instalaciones.

En concreto, el técnico del Consistorio advierte de, al menos, media docena de incumplimientos en asuntos como la señalización de las luces de emergencias, el incumplimiento del recorrido del decreto 239/2009 sobre accesibilidad, los contratos de los extintores y el certificado de la dirección técnica. En suma, el informe, que está fechado el pasado 27 de mayo y al que ha tenido acceso este periódico, concluye que la inspección es «favorable condicionada» a la subsanción de estas deficiencias.

A este respecto, el concejal de Medio Ambiente, Jorge Bravo (IU), apuntó que el documento técnico ya fue remitido a la Consejería de Medio Ambiente para que proceda a corregir estos aspectos y conseguir así la apertura del espacio natural. El edil dijo que están en contacto con los técnicos de la Administración andaluza para solventar estas deficiencias y que el jardín pueda disfrutarse «cuanto antes». No obstante, Bravo recordó que aún queda por dilucidar también la fórmula jurídica de cómo se gestionará, ya que hasta el momento el desencuentro en este asunto había venido retrasando también su apertura. En concreto, la Consejería de Medio Ambiente pretende que sea la Fundación que gestiona la Cueva la que asuma el mantenimiento del jardín botánico, por estar situado justo al lado, como complemento a la visita a la cavidad nerjeña.

Por su parte, desde la Fundación vienen reiterando que no disponen de medios humanos para ello y que al tratarse de un jardín integrado en la red andaluza de estos espacios, debe ser gestionado por la Consejería, como ocurre con los otros once jardines existentes. La alcaldesa, Rosa Arrabal (PSOE), dijo que están buscando una solución a este asunto, después de que un convenio planteado en 2011 por el entonces gerente de la Cueva, Ángel Ramírez, no se llegase a firmar. En el mismo se contemplaba que la Fundación gestionaría el jardín.

Los últimos trabajos en el recinto incluyeron el cercamiento y la construcción de un camino elevado que une la pasarela que atraviesa la autovía desde Maro con el recinto de la Cueva. Esto supuso una modificación sustancial del proyecto, a petición del Ayuntamiento y de la Fundación, para facilitar el flujo de los visitantes. Esta pasarela y el camino elevado fueron reabiertos antes de este verano.

El jardín botánico dispone de 200 especies vegetales, 42 de ellas consideradas amenazadas y ocupa 26.000 metros cuadrados. El enclave pertenece a la Red Andaluza de Jardines Botánicos y Micológico en Espacios Naturales (RAJBEN), que tiene como finalidad recopilar, conservar y mostrar las colecciones de flora autóctona en los diferentes parques naturales, en especial las especies en peligro de extinción. Dentro de la red, que dispone con éste de doce enclaves, se establece un sistema de trabajo común en los jardines botánicos.