Cómpeta sigue sin resolver la falta de agua y mantiene las restricciones en el campo

  • El Ayuntamiento trabaja en la recuperación de un antiguo sondeo que se vio afectado en el incendio forestal de hace dos años

Agustín Peláez

El municipio de Cómpeta, uno de los que cuentan con más residentes extranjeros viviendo de manera permanente de la Axarquía, lleva ya seis meses con restricciones en el abastecimiento de agua a la población después de que en enero se agotara una de las dos captaciones de las que dispone, la situada en el paraje conocido como Casa de la Mina. La falta de agua afecta sobre todo a los diseminados o viviendas en el campo, que es donde reside el grueso de la población extranjera, mientras que en el casco urbano el servicio se presta con normalidad, aunque el Ayuntamiento ha dictado un bando en el que advierte que el agua de la red municipal sólo puede ser utilizada para consumo humano.

En un intento de tratar de resolver la situación, el Ayuntamiento está trabajando en la recuperación de un sondeo situado en la zona conocida como Adelfas, que se vio afectado en el incendio forestal de hace dos años. El fuego dejo inservible la conexión eléctrica, obligando al Consistorio a tener que dejar de utilizarlo. Con una única captación en funcionamiento para abastecer a la población (3.500 vecinos empadronados), que está resultando insuficiente, el Consistorio ha renovado la red eléctrica hasta las Adelfas para tratar de volver a poner en marcha este antiguo pozo, que sólo aporta 3,5 litros por segundo.

«Es la mitad de lo que representaba el sondeo de la Casa de la Mina, que suministraba ocho litros por segundo, pero hasta tanto no logramos resolver de manera definitiva la falta de agua tenemos que hacer uso de todos los recursos disponibles», explicó ayer el alcalde, Obdulio Pérez. La incorporación a la red de esta captación está pendiente aún de la reparación de la bomba de impulsión.

Según Pérez, la Diputación se ha comprometido a realizar un estudio geológico para señalar aquellos lugares susceptibles de encontrar agua para garantizar el abastecimiento. «Si queremos que sea una solución permanente, el problema de la falta de agua no se resolverá antes del verano. Pero si lo que queremos es poder afrontar el verano con tranquilidad, debemos realizar una actuación de emergencia», explicó el alcalde. El Ayuntamiento, que todavía no dispone del estudio de la Diputación, no ha tomado en este sentido ninguna decisión.

El problema se agravará este verano, ya que la población del municipio se triplica, sobre todo en el campo, según el alcalde, que dijo que el Ayuntamiento ha trasladado el problema a la delegación territorial de Medio Ambiente, pero que desde esta administración sólo le han indicado que deben regularizar los sondeos y captaciones.