El TSJA confirma la sentencia absolutoria contra el acusado del crimen de Almonte

SUR HUELVA.

La Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la sentencia de la Audiencia de Huelva por la que se absolvió a F.J.M., de los delitos de asesinato en el conocido como el crimen de Almonte (Huelva), en el que murieron un padre y su hija de ocho años de manera violenta en abril de 2013, después de que un jurado popular lo declarara no culpable tras el juicio celebrado el pasado mes de septiembre.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el alto tribunal desestima los recursos presentados por el Ministerio Fiscal y la acusación particular, en los que solicitaban la nulidad de las actuaciones y la celebración de un nuevo juicio por falta de motivación del veredicto. El TSJA desestima estos recursos al considerar que la motivación del veredicto del jurado «no es arbitraria y es compatible con el principio in dubio pro reo». La sentencia del alto tribunal recuerda que un «veredicto absolutorio por no haber considerado el jurado que los hechos delictivos queden acreditados no puede revocarse en segunda instancia dando lugar a una sentencia condenatoria por un tribunal de alzada que no ha presenciado la prueba».

El jurado popular consideró no culpable al único acusado del asesinato --que en aquellas fechas mantenía una relación con la mujer y madre de los fallecidos, Marianela Olmedo-- de un hombre y su hija de ocho años ocurrida el 27 de abril de 2013 en una vivienda de Almonte en el que una persona asestó múltiples cuchilladas a ambos, que le provocaron su muerte.

Lo que no se pronuncia

En sus recursos, las acusaciones instaron a la celebración de un nuevo juicio por falta de motivación del veredicto, que es lo que puede provocar la nulidad y, en este sentido, el TSJA indica que «esto es pues, obviamente, lo que la sala debe analizar, no propiamente si la prueba practicada debió conducir a un veredicto de condena, sino si la motivación o explicación dada por el jurado colma las exigencias que legal y jurisprudencialmente se prevé para el caso de los juicio con tribunal de jurado».

Así, el fallo abunda en que la sala «no ha de pronunciarse» sobre si el acusado causó la muerte de ambas víctimas, ni sobre dónde estuvo, ni si el ADN se debe a transferencia directa o indirecta. Para determinar todo ello, aclara, «se practicó una generosa y abundante prueba, dirigida a convencer al jurado de una u otra cosa».

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