Teresa Rodríguez trabaja para ganarse la candidatura a la Junta con leyes y redes sociales

Teresa Rodríguez, este jueves en el Parlamento.  /José Manuel Vidal. Efe
Teresa Rodríguez, este jueves en el Parlamento.   / José Manuel Vidal. Efe

Podemos Andalucía convierte la frustración parlamentaria en reclamo electoral en Facebook y Twitter aprovechando la popularidad de su líder y portavoz en las webs

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Para Teresa Rodríguez este será un año para rearmar el proyecto político en el que se embarcó hace cuatro años y que conmocionó el mapa político español. Podemos vive horas tensas también en Andalucía, cuyo Parlamento fue el primero de España en el que irrumpió un año después de su nacimiento. Como al PP, las elecciones catalanas han dejado tocado al partido morado, por lo que la siguiente cita electoral, las autonómicas de Andalucía, será un banco de pruebas clave para el objetivo de Pablo Iglesias de liderar la alternativa de izquierdas. Por este motivo, Teresa Rodríguez estará este año en el punto de mira interno en su partido más que nunca. Son muchas las asignaturas que debe superar. La primera, ganarse la candidatura a la Presidencia de la Junta.

En el contexto de esta asignatura hay otras, como ser la candidata en la confluencia con Izquierda Unida, y antes, confirmar si esta llegará a buen puerto. La segunda, solucionar su conflicto de autonomía con la dirección nacional de Podemos y frenar las deserciones internas en Andalucía. Y hay una tercera, cómo poner orden en las candidaturas municipales con la principal meta de mantener la Alcaldía de Cádiz, la única capital andaluza con Podemos al frente.

Para volver a ganarse el puesto de candidata en unas primarias, la dirigente de Podemos busca recuperar el pulso que tuvo al inicio de la legislatura andaluza, cuando su frescura en la política atrajo todas las miradas. El primer gesto conocido de Teresa Rodríguez en la Cámara andaluza fue su enfado porque el retraso de la investidura de Susana Díaz impidiera a sus 15 diputados presentar iniciativas legislativas «para cambiar la vida de la gente».

Línea de trabajo

Rodríguez siempre ha mantenido como principal línea de trabajo que su grupo sea el que más leyes presente, rompiendo además la tradición no escrita de que la iniciativa legislativa debe partir del Gobierno y a la oposición le toca el papel de introducir algún que otro artículo testimonial. Una línea que no ha tenido la visibilidad deseada por la dificultad de negociar y lograr el respaldo necesario de los grupos, sobre todo del PSOE, para sacar las leyes adelante cuando solo se cuenta con 15 diputados de los 55 de la mayoría absoluta. A Rodríguez aún le cuesta aceptar que Susana Díaz no le iba a dar oxígeno en el Parlamento una vez que se negó a facilitarle la investidura y cuenta con Cs para aprobar sus leyes.

Ha habido dos excepciones, la Ley de Senderos y la Ley para garantizar los derechos, la igualdad de trato y no discriminación de las personas LGTBI (gais, lesbianas, transexuales, bisexuales e intersexuales). La primera de las dos fue una iniciativa en solitario que tras mucha negociación con el PSOE y algunos cambios logró salir aprobada. La segunda se avino a compartir la propuesta con los socialistas e IU.

Pero Podemos ha presentado 13 leyes más y tiene en cartera otras nuevas. El objetivo de ser el grupo de la oposición con más iniciativas legislativas ya se cumple y roza también en número a las del Gobierno de la Junta. Como se vio este jueves en el Parlamento al verse rechazada su ley de Titulización, será difícil que en un año preelectoral Podemos logre arrancar al PSOE sus 47 votos o unir a Cs y PP con IU (46) para recibir el respaldo de la Cámara a iniciativas que giran en torno a la mejora de la calidad en el trabajo en el sector turístico, derechos para el autoconsumo eléctrico, protección animal y medioambiental, control político, entre otros.

El equipo de la dirigente de Podemos ha diseñado una estrategia que convierta la frustración parlamentaria en un reclamo electoral por una vía que a Teresa Rodríguez se le da muy bien, su popularidad en las redes sociales. Minutos después de que en la tarde del jueves el Pleno de la Cámara rechazara con el voto del PSOE y la abstención de PP y Ciudadanos su ley para que se obligue a los bancos a comunicar a los usuarios quiénes son los propietarios de sus hipotecas, tanto Rodríguez como el ponente de la norma, el diputado Juan Ignacio Moreno Yagüe, se lanzaron a las redes sociales con duras palabras contra los diputados socialistas. «Hoy salgo del Pleno con asco y vergüenza», escribió en Twitter. En Facebook la dirigente de Podemos utilizó palabras parecidas: «Hoy es uno de esos días en los que me volvería al instituto de puro asco que me da la gente con capacidad de mejorar la vida de los demás y que decide deliberadamente que no».

Susana Díaz criticó duramente esta reacción en el rifirrafe con Teresa Rodríguez en la sesión de control del viernes, pero para entonces el mensaje de que el PSOE había bloqueado una norma para impedir los desahucios había sido retuiteado y visualizado por miles de personas (casi 23.000 en Facebook). La norma se parece a la que el Parlamento aprobó en 2016 con el apoyo de todos los grupos, incluido Podemos, la llamada Ley de Protección de los Derechos de Consumidores y Usuarios de Créditos Hipotecarios sobre la Vivienda. Una iniciativa auspiciada por Izquierda Unida cuando gobernaba con el PSOE en la legislatura pasada. Según el PSOE, se había ofrecido a Podemos la posibilidad de añadir al decreto para su desarrollo aún pendiente de aprobarse algunas de las ideas apuntadas en su ley, pero no hubo acuerdo.

Reacción

Tanto la rápida reacción de Podemos con vídeos y gráficos nada más votarse la ley como las críticas de Susana Díaz evidencian que en la larga precampaña para las próximas elecciones la guerra por influir y captar votos en las redes sociales se tendrá muy en cuenta. Como apuntó Rodríguez, la Oficina del Portavoz de la Junta ha puesto en marcha hace dos meses una ofensiva institucional por redes sociales para informar sobre lo que hace y dice la presidenta inspirada de alguna manera en la estrategia de los partidos de la oposición. También el PSOE. Pero ninguno de los líderes andaluces llega a acaparar tanta atención como Teresa Rodríguez, aunque sus vídeos ya no son tan vistos como en el pasado, cuando logró hasta 2,5 millones de visualizaciones uno sobre lo que cobran los diputados andaluces.

No todos los diputados de Podemos difundieron los mensajes de Teresa Rodríguez. De sus dos antiguas rivales en las primarias para liderar el partido, Begoña Gutiérrez y Carmen Lizárraga, la primera no hizo ninguna mención y la segunda publicó un tuit con la información en la prensa, pero no retuiteó a su jefa. Los ejemplos revelan la pugna soterrada en Podemos tras cuatro años de vida.

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