Susana Díaz vuelve a reconocer a Juanma Moreno como adversario

Díaz en la sede de la Presidencia de la Junta, el palacio de San Telmo, el pasado jueves./EFE
Díaz en la sede de la Presidencia de la Junta, el palacio de San Telmo, el pasado jueves. / EFE

La presidenta de la Junta toma la iniciativa en el arranque del curso político y cita al líder del PP-A, en quien el PSOE concentra sus críticas

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Susana Díaz ha imprimido un nuevo giro a su estrategia política a la vuelta de vacaciones. Una vez asumido que seguirá en Andalucía y volverá a presentarse a las elecciones autonómicas –previstas para 2019 si no decide adelantarlas como en 2015– Díaz ha tomado la iniciativa en el arranque del curso político con la nueva financiación autonómica como asunto prioritario y citando en San Telmo al que será su principal rival en dichos comicios, el presidente del PP-A, Juanma Moreno. Si bien la convocatoria engloba a los dirigentes de los demás partidos de la oposición e incluso a los agentes sociales, con los que se reunió este pasado jueves, la entrevista con Moreno acaparará mañana lunes máxima atención por tales motivos.

Algo que no estaba en la hoja de ruta hasta hace tres meses largos, cuando Susana Díaz perdió contra pronóstico el partido más importante de su carrera, el liderazgo del PSOE para el que llevaba trabajando dos años. La misma noche del 21 de mayo que Pedro Sánchez se proclamó ganador de las primarias socialistas, Díaz ya dijo que su objetivo a partir de entonces era centrarse en Andalucía, lo que implicaba revalidar la secretaría general del PSOE regional y luego la Presidencia de la Junta. Logró lo primero el pasado julio laminando a los seguidores de Pedro Sánchez en Andalucía, aunque la clausura del congreso dejó en evidencia un distanciamiento entre ambos sin arreglo por ahora. Díaz demostró que el PSOE andaluz sigue siendo su fortín, pero los gestos de distancia con su secretario general –al que retó a no pedirle elegir entre la Presidencia de Andalucía y la disciplina al PSOE– no ayudó a mejorar su perfil político tras la derrota de mayo.

Comités provinciales

La llamada urgente a los agentes sociales y líderes de la oposición a San Telmo coincide con la celebración de los comités provinciales del PSOE que este fin de semana convocan los congresos y primarias. Estos comités deciden si los precandidatos a secretarios provinciales deben presentar un 3% de avales, como piden los sanchistas, o el 20% como defiende la dirección regional. No parece casual esta coincidencia. Los seguidores de Pedro Sánchez quieren dar la batalla y arañar poder provincial. Díaz no está dispuesta a ponérselo fácil, pero tampoco a que el foco del nuevo curso político siga estando en su rivalidad con el secretario general del PSOE, impidiéndole remontar su fallida etapa.

Para que esto no ocurra ha reprimido su otrora protagonismo en los asuntos de política nacional. Sorprendió su discreto papel tras los atentados de Cataluña e incluso cuando fue a la manifestación de Barcelona el pasado sábado procuró mantenerse en un segundo plano y realizar una declaración sucinta, pese a que desde el primer minuto mantuvo interlocución con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al que le ha ofrecido lealtad institucional.

En este afán por «reafirmar su perfil andaluz», Susana Díaz ha situado como primer asunto de su agenda política cara al otoño la aprobación de un nuevo sistema de financiación autonómica en un momento en el que ya varios informes socioeconómicos confirman que Andalucía, junto con Valencia y Murcia, son las comunidades peor financiadas por el Estado. Díaz busca el consenso de las fuerzas políticas, económicas y sociales andaluzas para presionar a Mariano Rajoy, aún a sabiendas de que este no moverá ficha sobre un nuevo reparto del dinero a las comunidades hasta que pase el órdago del referéndum separatista de Cataluña en octubre.

Fractura de Cataluña

Díaz constató el grado de fractura en Cataluña en la manifestación contra el terrorismo al verse rodeada, junto al Rey Felipe, Rajoy y presidentes de comunidades, por banderas independentistas (la estelada), pancartas alusivas y gritos contra el monarca y el presidente. Según ha comentado a su entorno salió bastante preocupada.

Una fractura que en el mejor de los horizontes su arreglo pasa por una nueva financiación autonómica. Díaz se opondrá a un reparto asimétrico o a que la solución a Cataluña vaya en detrimento de los recursos para Andalucía, lo que implica al resto de comunidades autónomas. Una posición tradicional, pero que ahora adquiere un nuevo interés por las discrepancias internas en el PSOE sobre el modelo de Estado.

Pero mientras Díaz pone el foco en la financiación autonómica solo como presidenta, el PSOE andaluz lo sitúa en Juanma Moreno. Con su invitación al consenso el PSOE coloca al líder del PP en Andalucía en una trampa de decisiones. Aunque cada uno tenga su particular visión de cómo debe hacerse, los demás líderes coinciden en que Andalucía debe recibir más dinero para garantizar la sanidad y educación, entre otros servicios públicos.

Juanma Moreno, junto a Antonio Sanz y Elías Bendodo este pasado jueves en Rincón de la Victoria.
Juanma Moreno, junto a Antonio Sanz y Elías Bendodo este pasado jueves en Rincón de la Victoria. / SUR

El PSOE advierte de que Moreno podría quedarse solo si no se suma. Pese a que los dirigentes andaluces del PP fueron los primeros en criticar el actual sistema aprobado en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero, Moreno ha llegado a afirmar que Andalucía «no necesita más recursos» sino un gobierno que los gestione bien.

El PSOE lo ha colocado en la diana del tablero de dardos por estas declaraciones y con un argumento: Las deficiencias en la sanidad y educación públicas que denuncia el líder del PP como síntoma del deterioro de la gestión de Susana Díaz, hubieran sido subsanadas si Andalucía hubiera recibido lo que le corresponde en financiación. Más de 5.200 millones de euros nunca llegaron, sostiene Díaz.

Dardos contra Moreno

Durante esta semana varios dirigentes del entorno de la presidenta han lanzado los mismos dardos contra Moreno, desde el secretario de Organización del PSOE-A, Juan Cornejo, el vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, y el portavoz del Parlamento, Mario Jiménez. «Moreno Bonilla se tiene que mojar. No se puede estar con una mano exigiendo y con otra quitándote el dinero», aseveró el vicepresidente.

Tanta coincidencia en retar al jefe de la oposición sobre la financiación autonómica deja en evidencia la importancia que para el entorno de Susana Díaz cobra ahora el líder de los populares andaluces. El PP ganó las elecciones generales del 26 de junio de 2016 en Andalucía y vuelve a ser por ello la alternativa con más posibilidades de apear al PSOE de la Junta de Andalucía después de 37 años (cuando se celebren los comicios en 2019).

Dirigentes socialistas endurecen las críticas al líder de la oposición tras las vacaciones

Pese a ello, desde las autonómicas de 2015 en que le sacó a Moreno casi diez puntos hasta la derrota de las primarias de mayo, Díaz nunca miró a Moreno como a un adversario a tener en cuenta. Siempre se dirigía a Rajoy, casi nunca a Moreno salvo en las obligadas sesiones de control quincenales en el Parlamento.

La presidente volcó su estrategia en competir con Rajoy en la manera de gestionar la crisis. La confrontación incluyó reiteradas peticiones de audiencia, viéndose con el presidente en La Moncloa en dos ocasiones y logrando la convocatoria de una Conferencia de Presidentes el pasado enero.

Moreno pidió a la presidenta que lo llamara antes de la Conferencia de Presidentes, algo que no ocurrió. Díaz ha recibido a Moreno solo dos veces en San Telmo desde 2013, cuando sustituyó a Griñán en la Presidencia. La primera, a petición del malagueño tras ser elegido presidente del PP andaluz en marzo de 2014. La segunda fue con motivo de las conversaciones para la investidura como presidenta de la Junta en junio de 2015. Moreno se negó a respaldar su investidura.

Nunca después Díaz ha invitado a los dirigentes de la oposición a San Telmo, sede de laPresidencia, salvo a Juan Marín para debatir sobre el grado de cumplimiento del acuerdo de investidura, que C’s apoyó en solitario. Moreno recriminó a Díaz este pasado julio que nunca llamara a la oposición como sí hace Rajoy para asuntos de trascendencia.

Díaz parece haberle tomado la palabra. La entrevista con Juanma Moreno se produce cuando este ya engrasa la poderosa maquinaria provincial de su partido con el rumbo de conquistar la Junta. A diferencia de Díaz, Moreno ya tiene resuelta la renovación orgánica en las provincias y puestos sus dirigentes a trabajar para su carrera a la Presidencia. El PP andaluz acaba de arrebatarle al PSOE una importante Alcaldía, la de Marbella, y negocia para hacer lo mismo con la de Nerja.

Los demás líderes

La relación con los demás líderes tampoco es muy boyante. Ni siquiera con Juan Marín. La entrevista con este se produce después de un órdago del portavoz de Ciudadanos para que Díaz bonifique las herencias de hasta un millón de euros si quiere su apoyo en los Presupuestos.

Aunque todos estén de acuerdo en una financiación mejor para Andalucía, no lo están en facilitar a Díaz una foto de consenso de la oposición en torno a ella. Tanto Teresa Rodríguez como Antonio Maíllo reclamarán una reforma de los impuestos cedidos con competencias a las comunidades en las antípodas de lo que sí coinciden PP y Ciudadanos, aunque compitan por el grado de exención del impuesto de sucesiones.

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