Susana Díaz le pone las pilas al PSOE y asegura que no adelantará las elecciones

Juan Cornejo y Micaela Navarro flanquean a Susana Díaz antes de su intervención ante el comité director del PSOE andaluz reunido en Sevilla. /Efe
Juan Cornejo y Micaela Navarro flanquean a Susana Díaz antes de su intervención ante el comité director del PSOE andaluz reunido en Sevilla. / Efe

La presidenta ridiculiza los rumores de anticipo ante el comité director y los atribuye a la «ansiedad» de una «derecha desnortada»

Lalia González
LALIA GONZÁLEZ

La secretaria general del PSOE-A y presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, reunió ayer al comité director de su partido para ponerle las pilas a fin de ganar las próximas elecciones que vienen en el calendario: autonómicas, que cumplen en marzo de 2019 y sobre las que ridiculizó los rumores de adelanto, municipales, mayo del 19, y las generales, en las que «arrimaremos el hombro», dijo, para que los socialistas, con Pedro Sánchez en cabeza, logren el gobierno.

Era la primera reunión del comité director, el máximo órgano del partido entre congresos, surgido en julio pasado del último cónclave regional y visiblemente renovado y rejuvenecido. Los dirigentes orgánicos se esforzaron en darle este carácter de normalidad estatutaria y también restaron importancia a que durante la reunión se aprobara la constitución de la comisión de listas, un trámite también obligatorio por sus normas internas, aseguran.

Buena parte del discurso de Susana Díaz a sus compañeros estaba destinado a asegurar que no habrá adelanto de las autonómicas. Fue lo primero que dijo: el comité «es el pistoletazo de salida del último cuarto de la legislatura, el último año y pico hasta que los ciudadanos nos juzguen en las urnas». «Sin ánimo de darle un disgusto a nadie», añadió.

La presidenta atribuyó los rumores de adelanto electoral a la «falta de iniciativa» y «la ansiedad» de los demás partidos, pero «quienes la tienen van a tener que trabajar un poquito». Díaz afinó más y dijo que «la derecha andaluza está desnortada» y «a otros la estabilidad no les mola, son más guay otras iniciativas más divertidas».

«Nosotros no vamos a hablar de elecciones, vamos a hablar de Andalucía, de la financiación autonómica, de los servicios públicos», continuó la secretaria general, que pasó revista al trabajo de las distintas áreas de gobierno y a sus logros, sin crítica alguna, después de reiterar la «estabilidad» de que goza la comunidad, con los Presupuestos aprobados, a diferencia de las dificultades que tiene el Gobierno de España para sacar adelante los suyos.

Díaz aseguró que va a ser un buen año para la comunidad en cuanto a magnitudes macro, tras un crecimiento en 2017 del 3%, un récord histórico del PIB nominal de 166 mil millones y un descenso del paro de 160 mil personas según la última EPA. Por ello, dijo que hay que aprovechar el momento y trabajar para «ampliar derechos, recuperar otros y afianzar el crecimiento económico».

La presidenta aseguró que su Gobierno, pese a ser en solitario, «genera confianza» aunque dio un recado a Ciudadanos, el partido que le respalda cada Presupuesto desde que comenzó la legislatura, y replicó a las críticas que por la mañana el líder naranja, Juan Marín, había realizado a su entrevista con Fabian Picardo, el ministro principal de Gibraltar. Marín dijo que a Díaz no le corresponde intervenir en un conflicto internacional y que su «injerencia» puede afectar a las negociaciones. La presidenta explicó que defiende a las diez mil familias afectadas en el Campo de Gibraltar y atribuyó las críticas de Marín a «otros motivos que ellos sabrán».

Susana Díaz hizo hincapié en la urgencia en aprobar el nuevo sistema de financiación autonómica y se refirió también al modelo territorial, para insistir en que Andalucía levantará «la bandera de la igualdad» y recalcar su defensa de la unidad, la legalidad y la Constitución. «Estaremos vigilantes para que no haya agravios ni privilegios», dijo.

Susana Díaz quiso transmitir también a los renovados cuadros medios de su partido el orgullo por la «herencia» de su partido, por su histórica «defensa de la dignidad de Andalucía» y esa idea de ‘grandeur’ que viene transmitiendo. Así, dijo que la comunidad hoy «puede mirar en pie de igualdad» a las demás y «puede ser lo que quiera ser, sin deberle nada a nadie». Es más, dijo, va a converger con el resto de comunidades «de manera solidaria e inclusiva».

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