Susana Díaz arremete contra la sanidad privada en una cumbre con directivos del SAS

La consejera, Marina Álvarez, la presidenta, Susana Díaz, y la gerente del SAS, Francisca Antón./E. P.
La consejera, Marina Álvarez, la presidenta, Susana Díaz, y la gerente del SAS, Francisca Antón. / E. P.

La presidenta de la Junta habla de «ataques brutales y nada inocentes» para deteriorar el sistema público de salud

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Susana Díaz ha atribuido muchas veces a intereses de negocio del sector privado las críticas a la sanidad pública. Lo ha hecho en debates parlamentarios y declaraciones a los medios. Nunca hasta ayer lo había expresado en una cumbre con directivos del sistema sanitario público de Andalucía (SSPA) convocada en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla y abierta a los medios periodísticos. En el encuentro, la presidenta de la Junta arremetió contra los «ataques fuertes, brutales y nada inocentes» que, en su opinión, está llevando a cabo la sanidad privada para intentar «deteriorar la confianza de los andaluces en su sanidad pública» con el objetivo «claro y nítido» de hacer «negocio».

Casi un centenar de gerentes de hospitales, distritos sanitarios y altos cargos de la Consejería de Salud, con su titular al frente, Marina Álvarez, asistieron al encuentro denominado 'Jornadas de Directivos SSP'. Son encuentros usuales en todos los departamentos del Gobierno andaluz. Sin embargo, esta era la primera vez que un presidente o presidenta de la Junta participa en una de estas jornadas.

El objetivo, aseguran fuentes del equipo de Díaz, era conocer de primera mano sugerencias no sólo sobre cómo mejorar la atención sanitaria, sino cómo anular la mala prensa del sistema público de la sanidad andaluza en un año «negro» en este sentido, que comenzó con las mareas y movilizaciones de miles de personas en las calles.

La presencia de Susana Díaz en la jornada perseguía un «rearme moral» del personal sanitario y alentarles a un «cierre de filas» a quienes representan «la rótula sobre la que gira el servicio de la sanidad pública», según palabras de la presidenta. Hubo incluso una foto de familia ante la fachada del hospital. «Hemos tenido fallos», afirmó Díaz, para agregar que le parece «tremendamente injusto» que se ponga sólo el foco en ellos en una «campaña brutal» cuando se hacen 80 millones de actos médicos al año.

«Esta es tu gente, presidenta, un grupo comprometido, leal con la Junta de Andalucía». Con esta frase de la directora del SAS, Francisca Antón, se define el objetivo del encuentro. «Estamos sufriendo unos ataques muy duros a nivel social y político, pero no van a poder con nosotros, vamos a ganar», remarcó.

Díaz les dio munición para el rearme moral: Atizó a la Fundación Idis y al grupo Pascual, sin nombrarlos. La primera lanzó este verano una propuesta a las administraciones públicas para acabar con las listas de espera de las comunidades autónomas antes de enero a cambio de 1.500 millones de euros. «Han enseñado la patita de lo que había tras esa campaña que hemos tenido que soportar», dijo Díaz.

La Junta destina un 3% de su presupuesto sanitario a conciertos con centros privados. Con el grupo de clínicas Pascual mantiene uno de ellos en Cádiz, pero para su renovación este año ha habido muchos tiras y aflojas por las exigencias del grupo privado. «Pretendían forzarnos, como Gobierno, a entregar la cuchara y tener que concertar por encima de lo que los profesionales creían necesario y conveniente», explicó la presidenta.

Fichajes y hospital-hotelito

«Tampoco han sido inocentes las opas que se han hecho en algunas áreas de determinados hospitales para también deteriorar la confianza en el sistema de salud», añadió en alusión a fichajes de especialistas destacados del SAS. «Todas estas cosas forman parte del negocio de la salud donde se han refugiado muchos en la crisis económica cuando pinchó el ladrillo», continuó.

La Junta destinará casi 10.000 millones de euros al Servicio Andaluz de Salud en el Presupuesto de 2018, 500 millones más que este año, reiteró la presidenta. Este dinero, subrayó, tendrá como objetivos «clave» aligerar las listas de espera, mejorar las urgencias y devolver derechos a un personal «resentido» por los recortes sufridos durante la crisis.

También aprovechó el encuentro para 'vender' la inyección de siete mil profesionales al sistema tras varios años de recortes en personal por los ajustes de la crisis.

Tras elogiar el rigor y la fortaleza de los sanitarios en tiempos malos, la presidenta remachó: «Por mucho que lo hayan atacado, el sistema sanitario público sigue siendo el orgullo de los andaluces que, afortunadamente, tienen la seguridad de que cuando la enfermedad aparece van al hospital público más cercano frente a los hospitales-hotelitos privados».

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