El PP-A, 'Sorayo' de corazón, apoyaría a Feijóo si fuera el de consenso

Caras sombrías en el comité ejecutivo del PP andaluz del pasado viernes. :: vidal. efe/
Caras sombrías en el comité ejecutivo del PP andaluz del pasado viernes. :: vidal. efe
Andalucía en el dieciocho

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La sucesión a Mariano Rajoy coloca al PP andaluz en un lugar protagonista dado el peso que tiene en el partido. Andalucía es el territorio con mayor número de militantes cara al congreso extraordinario del PP de julio que elegirá al presidente nacional que suceda a Rajoy. Un proceso en el que por primera vez la militancia tendrá mayor capacidad de influencia al votar a los candidatos si hubiera varios, aunque luego serán los compromisarios los que decidan en el congreso extraordinario si no hay un claro y rotundo vencedor con más de 15 puntos de ventaja sobre el siguiente. No se trata de unas primarias propiamente dichas porque sigue prevaleciendo el filtro del congreso, pero también en este cuenta el peso orgánico de cada región. El PP andaluz registra 165.000 afiliados. Es el territorio con más poder, seguido de Valencia (148.000). Su poder también se mide porque designará a más compromisarios que ninguno otro.

¿Irá Andalucía con una sola voz a este proceso? Si hay varios candidatos, todo hace pensar que no, que renacerán las divisiones que se vivieron en los congresos provinciales. El granero de votos andaluz ha sido cortejado en los últimos años tanto por Dolores de Cospedal como por Soraya Sáenz de Santamaría, las dos mujeres enfrentadas por suceder a Rajoy, aunque ninguna hasta anoche había anunciado que dará el paso y presentará candidatura.

Casi todos los dirigentes del PP andaluz consultados se decantan por un candidato de consenso y si dependiera de la cúpula andaluza y de los seguidores de Javier Arenas, que tiene muchos, la candidata de consenso sería Soraya Sáenz de Santamaría. La cúpula del PP andaluz y la mayoría de provincias controladas bien por Arenas o por Juanma Moreno son 'sorayos' de corazón. A la mayoría de ellos le gustaría como nueva líder del partido a la exvicepresidenta del Gobierno. Hacen ver cómo las nuevas generaciones se mueven en un «pragmatismo brutal» y en este sentido aprecian más el perfil de Soraya Sáenz de Santamaría que el de Dolores de Cospedal.

El PP-A tendrá un gran peso en la sucesión de Rajoy por su número de militantes

Si bien, todos los dirigentes consultados en Andalucía admiten que si la operación Soraya no sale con suficiente respaldo en el ámbito nacional y si, como parece, Alberto Núñez Feijóo se lanza también a la sucesión con mejores apoyos, en esta comunidad no verían mal apostar por él. Eso sí, si es el candidato de consenso.

Para el presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, tanto Sáenz de Santamaría como Núñez Feijóo son de su cuerda. Con la exvicepresidenta guarda una buena relación de su etapa en la política nacional y en su día se dijo que fue su madrina para hacerse con el liderazgo del PP en Andalucía, aunque otras fuentes apuntan a su amistad con Jorge Moragas, exjefe de gabinete de Rajoy, ahora embajador de España ante la ONU, su verdadero mentor. Moreno, además, ha mantenido una buena sintonía con Alberto Núñez Feijóo, a quien ha invitado varias veces a Andalucía y a cuya reelección en Galicia acudió el andaluz, el único de los presidentes regionales.

Conocido es que Moreno nunca respaldaría a Cospedal, con quien mantiene una casi nula relación hasta el punto que su interlocutor en Génova es Fernando Martínez Maíllo y no la secretaria general. Tampoco Javier Arenas hila con Cospedal, con la que acarrea una enemistad desde que le arrebató la secretaría general en el congreso de 2012 en víspera de las elecciones andaluzas en las que estuvo a punto de conseguir la Presidencia de la Junta.

En un proceso congresual abierto juega un papel fundamental las organizaciones provinciales, las que controlan el acceso con nombres y apellidos a los militantes. Por ello no hay que descartar apoyos a Cospedal si hubiera varios candidatos.

La secretaria general (la única con poder real tras la debacle de la moción) ha contado hasta ahora con la amistad de Juan Ignacio Zoido, el exministro del Interior. Una afinidad que obtuvo cuando este era alcalde de Sevilla y presidente regional del PP después de Arenas. Zoido perdió la Alcaldía de Sevilla y luego, siendo ministro del Interior, perdió el pulso con Arenas para controlar la dirección del PP en Sevilla. Ahora ha perdido el ministerio. Cospedal también ejercía influencia en las provincias de Córdoba y Jaén cuando estas tenían como presidentes a José Antonio Nieto y José Enrique Fernández de Moya. Sus cargos como secretarios de Estado, el primero de Seguridad y el segundo de Hacienda, eran incompatibles con la presidencia provincial del partido. Tuvieron que dejarlas, pero ambos quisieron seguir controlándolas. En el caso de Nieto no hubo problemas, pero en el de Fernández de Moya, ahora investigado por la Justicia, la pugna por el control hizo trizas al partido en Jaén. Varios de sus alcaldes se han ido a las filas de Cs.

Ante este panorama, la mejor opción que defienden en el PP andaluz es la del candidato de consenso fraguado desde Génova. Si este es finalmente Núñez Feijóo, la dirección andaluza lo respaldaría. Para algunos dirigentes consultados es un candidato que puede generar «ilusión» por su demostrada capacidad de gestión en Galicia.

Un candidato de consenso es también la mejor opción para Juanma Moreno. En víspera de unas elecciones andaluzas donde se juega quizás su futuro político, un proceso con varios candidatos le obligaría no ya a tomar partido, sino a demostrar su capacidad de liderazgo imponiendo su influencia para una apuesta única de Andalucía en la sucesión a Mariano Rajoy.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos