El repunte de pateras colapsa los centros de menores en Andalucía

Menores marroquíes llegados a las costas de Cádiz este pasado julio./EFE
Menores marroquíes llegados a las costas de Cádiz este pasado julio. / EFE

La Junta refuerza con cien plazas y un millón de euros la atención a los jóvenes inmigrantes, más de dos mil hasta julio

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El repunte durante los últimos meses de pateras que llegan a las costas andaluzas desde el norte de Marruecos está colapsando los centros de menores de esta Comunidad, hasta el punto que la Junta de Andalucía ha debido poner en marcha un plan de emergencia para su acogimiento y cuidado.

Más de dos mil jóvenes de entre 14 y 17 años no acompañados por ningún familiar han logrado cruzar el Mediterráneo y llegar al litoral andaluz, el sur de Europa, hasta julio. Andalucía cuenta con 215 centros de acogida de menores con una capacidad de 2.330 plazas. El pasado martes el Consejo de Gobierno aprobó una dotación presupuestaria de un millón de euros para concertar la ampliación de cien plazas con tres centros en Almería, Granada y Cádiz, las provincias a las que llegan más inmigrantes sin permiso de entrada.

El fenómeno no es nuevo. Buscan una vida mejor y saben que las leyes españolas les amparan. Recibirán un lugar de residencia, comida, atención sanitaria y educación hasta los 18 años. El goteo anual de los últimos años, coincidiendo con la crisis y convenios de España con Marruecos, no superaba el millar de menores extranjeros.

A finales de junio los menores extranjeros no acompañados (Menas) atendidos por centros de la Junta de Andalucía era de 1.162, casi triplicando el número del mismo periodo de 2015 (441) y duplicando el de 2016 (643). En julio siguieron llegando sin cesar, aumentando a dos mil los menores, según reconoció la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales. Su titular, María José Sánchez Rubio, puso en marcha el plan de emergencia contemplado por la ley andaluza de menores.

«La atención inmediata y la protección de los menores que se encuentran solos o en situación de desamparo es una competencia irrenunciable que tiene atribuida la Junta de Andalucía por ley. La respuesta protectora ha de ser inmediata, en cuanto se detecta al menor en situación de desprotección: no hay posibilidad de demora ni de establecer listas de espera para recibir esta atención», subraya la consejera de Igualdad.

El vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, pidió al Gobierno «una mayor coordinación para la acogida y atención de inmigrantes». El Estado también ha ampliado los centros de inmigrantes en Andalucía.

La alarma se hizo patente a principios de julio, después de la catástrofe de Alborán con la desaparición, presumiblemente ahogados, de unas 49 personas. Solo tres chicos lograron salvarse de la tragedia. Días después las autoridades marítimas y de la Guardia Civil constataron la reaparición de menores marroquíes en las pateras: 50 de ellos fueron interceptados en una embarcación con más de 200 personas en las costas de Cádiz.

Para entonces varias ONG habían alertado de esta circunstancia, avisados desde el país vecino. Algunas atribuyen el repunte a los sucesos de Alhucemas, donde se han producido detenciones por las protestas ciudadanas en demanda de una mejora de los servicios públicos.

Falta por analizar a fondo la causa de esta reaparición de jóvenes marroquíes en edad de estudiar, habida cuenta que aquí no tendrán permiso de trabajo hasta que cumplan los 18 años, afirman otras fuentes de la Junta de Andalucía.

«Es necesario señalar que este fenómeno es ajeno a cualquier tipo de variable o indicador que permita anticiparnos a su acontecimiento con el tiempo suficiente para ampliar la red de recursos residenciales por los procedimientos ordinarios», apuntan desde la Consejería de Igualdad.

Niñas en motos acuáticas

El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, anotó este viernes en Algeciras que muchos de estos jóvenes cruzan los 15 kilómetros del Estrecho en motos acuáticas, lo cual demuestra que su familia posee suficientes recursos para ello. La mafia cobra unos 4.000 euros por el viaje en moto acuática.

Sanz detalló que de los 120 inmigrantes llegados en motos acuáticas este año, más del 72% (84 varones y tres mujeres) son menores. El dato infiere otra novedad: Ya no solo son chicos menores los que cruzan el Estrecho como hasta ahora, también empiezan a llegar niñas.

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