El PSOE confía en que los ciudadanos entiendan su oposición a la prisión permanente

NURIA VEGA

madrid. El malestar ha cundido en las filas del PSOE por tener que afrontar mañana el debate sobre la prisión permanente revisable con el país aún impactado y dolorido por el asesinato del menor Gabriel Cruz en el Cabo de Gata. El partido mantiene firme su rechazo a esta pena privativa de libertad. «Somos muy sensibles al dolor, pero no estamos de acuerdo con la cadena perpetua revisable», sostuvo Pedro Sánchez. Conscientes, sin embargo, de la presión creciente en la calle, los socialistas trasladaron ayer cierta inquietud por que su postura no acabe de entenderse.

«Yo espero que los ciudadanos tengan en cuenta la coherencia del PSOE, que no ha querido hacer una utilización política del dolor de las víctimas», defendió Margarita Robles. La última alusión señala a PP y Ciudadanos. Fuentes socialistas admitieron ayer su «cabreo» con ambas formaciones, que, enfrentadas en el centro derecha, rescataron en enero la polémica sobre la prisión permanente tras la detención del asesino confeso de Diana Quer.

Según Robles, existía un acuerdo tácito en la Cámara para no debatir sobre este asunto hasta que el Tribunal Constitucional resuelva sobre su legalidad. «Había hablado con el portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, de portavoz a portavoz, de que fuéramos prudentes», desveló en Onda Cero.

En realidad, la proposición de ley del PNV para derogar la prisión permanente permaneció congelada durante meses con continuas prórrogas del plazo de enmiendas hasta que el 27 de febrero Ciudadanos contribuyó al desbloqueo. De hecho, el partido de Albert Rivera fue señalado ayer por el resto de fuerzas como el primer responsable del pleno.

¿Qué se vota?

Lo que se vota mañana no es la derogación de la medida, sino las enmiendas que Ciudadanos y el PP han presentado a la iniciativa del PNV. Los liberales plantean un endurecimiento del acceso a los beneficios penitenciarios. Los populares proponen ampliar el número de supuestos en los que cabe aplicar la prisión permanente.

Ambos tienen previsto darse apoyo mutuo. Pero dado que la oposición no revisará su voto contrario, ninguno de los dos textos saldrá adelante y, por lo tanto, continuarán los trámites, probablemente lentos, para eliminar en el futuro la pena. Podemos sugirió que los defensores de la prisión permanente pidan al Gobierno un referéndum y Pablo Iglesias censuró que el PP aproveche el asesinato del niño para hacer campaña por la prisión permanente.

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