El PSOE andaluz defiende la honradez de Chaves y Griñán ante el juicio del 'caso ERE'

Chaves y Griñán, en una imagen de archivo. /EFE
Chaves y Griñán, en una imagen de archivo. / EFE

«Todo el mundo sabe que no se han aprovechado del cargo y no se han lucrado», afirma Juan Cornejo

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El PSOE andaluz afronta el juicio a la pieza política del 'caso ERE' con preocupación, pero firme en la defensa de la «honorabilidad» de los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, que junto a otros 20 cargos de los gobiernos socialistas de la pasada década se enfrentan a penas de prisión e inhabilitación por presuntos delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos. «Respetamos la Justicia, pero estamos convencidos de la honorabilidad y honradez de Chaves y Griñán», expresó ayer el secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo. Este también quiso dejar claro que «nada» relaciona este caso de más de un millón de folios con la financiación del PSOE.

El juicio, que comenzará este miércoles en medio de una gran expectación mediática, acabó con la carrera política de Chaves y Griñán, pero también con la de los exconsejeros de sus gobiernos Gaspar Zarrías, Magdalena Álvarez, Francisco Vallejo, Carmen Martínez Aguayo y José Antonio Viera. Solo Antonio Fernández, exconsejero de Empleo y el único que estuvo en prisión preventiva, ya no ostentaba cargo político al estallar el 'caso ERE' en 2011.

Griñán era presidente de la Junta andaluza y a finales de agosto de 2013 dimitió del cargo, solo a pocos días de que la jueza Mercedes Alaya, la primera instructora del caso, emitiera un auto en el que le señalaba junto a Chaves y otros exconsejeros aforados de posible comisión de delitos relacionados con las ayudas sociolaborales de la Consejería de Empleo.

Un año después la jueza remitió al Tribunal Supremo una exposición razonada sobre ello. Susana Díaz, sucesora de Griñán, y Pedro Sánchez, recién estrenado el cargo como secretario general del PSOE, establecieron un cordón de seguridad para evitar que le alcanzara electoralmente el escándalo.

Esta actitud entonces del PSOE forzó la dimisión en junio de 2015 de Chaves y Griñán como diputado y senador, respectivamente, lo que hizo que perdieran el aforamiento y el Tribunal Supremo declinó en favor del juzgado sevillano la instrucción.

Un cambio que ha perjudicado a Griñán, ya que el Supremo solo lo acusaba de prevaricación y el juez sevillano le añadió el de malversación. La diferencia es sustancial, ya que implica que se enfrenta a peticiones de cárcel por la Fiscalía.

Sus cabezas políticas además se convirtieron en moneda de cambio en la investidura de Susana Díaz en la primavera de 2015, ya que tanto Podemos como Ciudadanos, que luego apoyó su elección como presidenta, exigieron como condición la renuncia de Chaves y Griñán a sus escaños por estar siendo investigados. Aún no había acusación firme.

Sin carnet del partido

Más doloroso para los expresidentes fue su renuncia posterior al carnet de militante de un partido que lo ha sido todo para ellos. Chaves estuvo en la famosa foto de la tortilla con Felipe González y Alfonso Guerra en los comienzos de la democracia; ha sido presidente andaluz 19 años, ministro con Felipe González y vicepresidente del Gobierno con José Luis Rodríguez Zapatero; Griñán fue ministro también con González y consejero con Chaves antes de sucederle en 2009 como presidente.

El PSOE reaccionó en su defensa cuando ya el juez instructor último, Álvaro Martín, cerró la instrucción en mayo de 2016 incluyéndoles en la lista de 26 excargos que habrían de ir a juicio, luego reducida a 22 por la Audiencia Provincial de Sevilla. Los socialistas andaluces iniciaron un proceso en defensa de la honorabilidad de los presientes por algo obvio: No van a juicio por enriquecimiento personal, sino por presuntos delitos por decisiones u omisiones en su gestión política.

Chaves y Griñán, que durante años se vieron apartados de cualquier acto del PSOE, recibieron un cálido homenaje en el congreso socialista del pasado julio en Sevilla, cuando Susana Díaz renovó su liderazgo andaluz.

El número dos de Susana Díaz insistió ayer lo que la presidenta y él mismo han reiterado los últimos meses, en que ni Chaves ni Griñán se ha enriquecido con la política. «Todos saben que no se han aprovechado del cargo y no se han lucrado», afirmó Cornejo. Este también lamentó la larga instrucción de casi siete años y reiteró que el juicio no relaciona . «Hemos vivido un proceso de instrucción que ha sido largo y que algunos han utilizado para convertirlo en una causa general contra el PSOE, pero no hay absolutamente nada que relacione al PSOE» con este caso, sentenció.

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