La posibilidad de un 'cupo' catalán enciende las alarmas en Andalucía

Luis de Guindos. / EFE

La Junta rechazaría de plano extender el concierto económico del que ya disfrutan País Vasco y Navarra, apuntado por el ministro Luis de Guindos

Lalia González
LALIA GONZÁLEZ

Las declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, acerca de la posibilidad de que Cataluña cuente con un 'cupo' como el País Vasco y Navarra encendieron ayer todas las alarmas en la política andaluza, inmersa en el debate acerca de pactar una postura única con la que ir a la negociación del nuevo modelo de financiación.

Aunque oficialmente no hubo una reacción, fuentes de la Consejería de Hacienda dijeron que seguirán el caso muy de cerca para saber exactamente, primero, qué había dicho el ministro y después cómo se desenvuelve el asunto, si se trata de un globo sonda con intención de distender el conflicto en estas vísperas del 1-O, o hay un proyecto del Gobierno en este sentido puesto que la 'asimetría' o el retorno a las autonomías de dos velocidades es uno de los fantasmas que más se agitan en el actual momento político andaluz.

Habrá que ver, pues, el alcance de las palabras del ministro, que en una conferencia en Barcelona dijo que el Gobierno no ha descartado al posibilidad de pactar un concierto económico con Cataluña similar al de Euskadi y Navarra, pero siempre que se modifique previamente la Constitución.

El responsable de Economía aceptó que el pacto fiscal se podría negociar. «No hay nada que esté absolutamente escrito en piedras. Lo que hay son reglas».

Pero en la Junta de Andalucía se considera inadmisible que se extienda este régimen fiscal , que en esencia consiste en que la propia comunidad recauda sus tributos y luego paga al Estado la cantidad que considera por los servicios que éste le presta, y que el País Vasco y Navarra tienen protegido por la Constitución. En el resto de las comunidades funciona al revés. Es el Estado quien recauda y luego reparte a cada territorio.

Frente a ello, Andalucía defiende un modelo de solidaridad, bajo el axioma de que no tributan los territorios sino las personas, y que asegure que los españoles reciban lo mismo, vivan donde vivan, a base de calcular el coste promedio de los servicios y multiplicarlo por la población.

El presidente del PP-A, Juanma Moreno, eludió pronunciares sobre este posible 'cupo' catalán, no quiso entrar a desmentir a su ministro, y preguntado en los pasillos del Parlamento reiteró su postura de que el nuevo modelo de financiación autonómica debe ser objeto de un pacto entre PP y PSOE en el Congreso de los Diputados , como ya sostuvo cuando acudió a la primera ronda de entrevistas de la presidenta de la Junta para crear el frente unido por la mejora de los fondos que recibe la comunidad.

Moreno Bonilla también dijo que Cataluña debe volver al Consejo de Política Fiscal y Financiera, del que ha renunciado a participar, para defender sus posiciones.

Antonio Maíllo, coordinador general de IU, consideró por su parte que el 'cupo' catalán consagraría la desigualdad territorial, con una 'confederación del norte' formada r las regiones más ricas, y retrotraería la historia de la autonomía a la lucha de hace 40 años, que supuso conquistar la autonomía plena.

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