Podemos Andalucía cierra la confluencia con IU y agranda la distancia con Pablo Iglesias

Antonio Maíllo y Teresa Rodríguez, ayer tarde en el Parlamento. /Efe
Antonio Maíllo y Teresa Rodríguez, ayer tarde en el Parlamento. / Efe

Kichi vuelve a censurar el chalé del líder del partido y este recuerda que le apoyó cuando condecoró «a una virgen de madera» y defendió las fragatas para Arabia saudí

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Podemos e Izquierda Unida han acelerado la confluencia en Andalucía cara a las elecciones autonómicas y municipales. La unión de ambos partidos en una misma papeleta electoral está ya cerrada solo a falta de pulir flecos y elegir el día de hacerla pública, según ha podido saber este periódico.

Las dos formaciones mantienen reuniones periódicas desde hace meses, algunas en el Parlamento aprovechando la celebración de plenos. En la tarde de ayer se produjo una de estas reuniones con una novedad importante. Por primera vez se unía a la misma los coordinadores regionales de Podemos e IU, Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo, lo que dio pie a pensar que el anuncio de la alianza sería inminente.

Maíllo y el entorno de Teresa Rodríguez enfriaron las expectativas a preguntas de los periodistas. «Aún no», respondieron, sin desmentir que se produzca hoy o la próxima semana. Algunos diputados de los dos partidos se mostraron convencidos de que «se está tardando».

La alianza de ambas formaciones cara al ciclo de elecciones en 2019 (si no hay adelanto de las andaluzas) se da por hecha desde hace tiempo. Podemos e IU llevan meses con una estrategia común en el Parlamento andaluz, presentando iniciativas juntos. La buena marcha de la negociación ha tenido como base importante la relación «casi perfecta» de Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo, y por ende, sus direcciones.

Lo único que falta por conocer es con qué fórmula aparecerán Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo como un tándem cara a la Presidencia de la Junta. Una encuesta encargada por Podemos concede a Rodríguez una mayor preferencia como cabeza de cartel. También tendrá que desvelarse por fin el nombre con el que concurrirán juntos. Dirigentes de Podemos Andalucía tienen registrada 'Marea andaluza' como marca electoral, pero IU se mostró en contra. Una consulta a las bases auspiciada por Pablo Iglesias sentenció que las papeletas de las confluencias deben llevar la marca Podemos. Ahora está por conocer la decisión andaluza.

En este aspecto cobra importancia el contexto en el que se produce la alianza. La aceleración del acuerdo coincide con la polémica nacional por el chalé que se han comprado Pablo Iglesias e Irene Montero para criar a sus mellizos cuando nazcan, valorado en 650.000 euros. La polémica ha dejado tocada la imagen de Podemos, pero no en Andalucía gracias a la rápida reacción del alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', quien fue el primer dirigente del partido en censurar al líder y a la portavoz en el Congreso y proclamar que él quiere criar a sus hijos en un piso de «currante». Kichi y Teresa Rodríguez son pareja.

El polémico chalé ha originado incomodidad en Podemos e IU en Andalucía, sobre todo por la consulta a las bases, y ha servido para que los podemitas andaluces agranden sus distancias con Iglesias, que vienen arrastrando de Vistalegre II. Kichi se ha convertido en la voz que exprese las diferencias con el líder.

Pablo Iglesias y Kichi en un acto en Cádiz en 2015.
Pablo Iglesias y Kichi en un acto en Cádiz en 2015. / Efe

El alcalde de Cádiz volvió a la carga ayer con una carta abierta dirigida a Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos y acérrimo defensor de Iglesias y Montero, que calificó de «linchamiento» las declaraciones de Kichi. En la misiva, este reitera que «difícilmente» la gente va a perdonar a los dirigentes de Podemos que «nos equivoquemos de bando» e insiste en que todos ellos se deben «a la gente humilde».

Iglesias también ha reaccionado con reproches al alcalde de Cádiz al recordar ayer en la cadena Ser que él respaldó a Kichi cuando este condecoró a «una virgen de madera» y cuando defendió la construcción de fragatas en los astilleros gaditanos para la venta a Arabia Saudí, pese a no estar de acuerdo porque «pensaba que estaba haciendo lo mejor para su pueblo». Estas declaraciones sentaron muy mal tanto en Podemos como en IU en Andalucía. «Reflejan que no conoce esta tierra», dijeron.

En la misiva del alcalde, dice reconoce haber podido caer en contradicciones con sus opinión sobre el trabajo militar en los astilleros de Cádiz o con la condecoración de una virgen, pero, añade, nunca se ha movido para beneficio propio. Lamenta las críticas sobre la venta de fragatas a Arabia Saudí, «como si tuviera un arsenal en el Ayuntamiento o en mi casa de 40 metros cuadrados».

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