El Parlamento andaluz respalda al Gobierno para impedir el referéndum de Cataluña

Susana Díaz, hoy en el Parlamento andaluz / Agencias

El PSOE de Susana Díaz vota la iniciativa de C’s en contra de la directriz de Ferraz y Podemos impide una enmienda apelando al diálogo después del 1-0 en un debate caótico

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El Parlamento andaluz aprobó ayer tarde una proposición no de ley (PNL) de Ciudadanos en la que se respalda al Gobierno de España y al poder judicial para impedir el referéndum secesionista de Cataluña gracias al voto del PSOE de Susana Díaz tras introducir modificaciones. La presidenta de la Junta hizo prevalecer su responsabilidad institucional a su disciplina de partido para votar la iniciativa, pese a la directriz en contra de la dirección nacional del PSOE. Los socialistas intentaron con dos enmiendas de última hora no contrariar a Ferraz, incluyendo una mención al diálogo después del 1 de octubre, pero Podemos impidió que se votaran. Fue el colofón inesperado a un debate caótico y surrealista con el grave desafío secesionista de Cataluña como telón de fondo y a solo tres días del referéndum ilegal.

La PNL insta a respaldar al Gobierno, el Tribunal Constitucional, jueces y fiscales «en defensa de la legalidad democrática en Cataluña y en aquellas medidas que sean necesarias y adoptadas de manera proporcional para impedir la organización del referéndum de secesión en Cataluña, convocado por la Generalitat y declarado inconstitucional». Contó con 88 votos a favor del PSOE, PP y C’s; y 20 en contra de Podemos e Izquierda Unida.

Susana Díaz ya lo había advertido varias veces esta semana y en la mañana de ayer lo volvió a repetir en la sesión de control: «Andalucía va a estar en la defensa del Estado de derecho, la ley y la Constitución». Pero tampoco quería que una PNL con la trascendencia de dar un mensaje de defensa del «orden constitucional» desde la comunidad más poblada de España se redujera a un ejemplo de sus desavenencias con Pedro Sánchez. Para evitarlo el PSOE andaluz ha buscado durante toda la semana una fórmula que convenciera a Ciudadanos y contentara a Pedro Sánchez, que ordenó votar en contra de la iniciativa cuando se vio en el Congreso al no aceptar C’s una enmienda apelando al diálogo.

El PSOE había añadido dos enmiendas escritas que incluía el apoyo a los andaluces residentes en Cataluña de todas las ideologías que respetan las leyes democráticas; el apoyo también a los alcaldes y concejales que defienden con firmeza la legalidad, en su mayoría del PSC; y el reconocimiento al papel de las comunidades autónomas.

Para Ferraz eran insuficientes y en la mañana de ayer el PSOE presentó otras dos enmiendas de viva voz. Una de ellas expresaba el apoyo a «todas las instituciones» que diluía el respaldo al Gobierno de Rajoy del texto original; y otra iba en la misma línea que el PSOE defendió en el Congreso y dice textualmente: «El Parlamento de Andalucía apuesta por el entendimiento institucional para la resolución de los problemas políticos una vez garantizado el cumplimiento estricto de la ley y el respeto a nuestro ordenamiento constitucional».

Ferraz dio el visto bueno aunque no aparece la palabra diálogo y se condiciona este al restablecimiento de la legalidad por los partidos separatistas. Sobre esto fue rotunda Susana Díaz en su intervención de la mañana en el Pleno: «Estaremos también en la solución una vez que se restablezca el orden constitucional. En ningún caso (la solución) puede poner en peligro la igualdad de todos los ciudadanos». El portavoz de Ciudadanos manifestó en su intervención final que aceptaba todas las enmiendas del PSOE, lo que de facto implicaba que su iniciativa se aprobaría, ya que sin el voto o abstención de los diputados socialistas saldría rechazada.

Díaz dio orden a todos los consejeros de su Gobierno que asistieran al debate del Pleno, si bien ella no se sentó en su escaño hasta que empezó a hablar su portavoz, Mario Jiménez. Ninguno pudo disimular la cara de preocupación cuando Podemos dinamitó su estrategia.

El reglamento de la Cámara andaluza obliga que todos los grupos acepten que una enmienda in voce pueda votarse. Podemos se opuso con el argumento de que los socialistas también habían impedido en alguna ocasión el trámite de una enmienda suya.

Ferraz minimiza el voto

Los socialistas reprocharon al partido morado su gran contradicción al reclamar que se deje votar a los catalanes en el referéndum del domingo «y ahora impiden que votemos en Andalucía», según el secretario de Organización, Juan Cornejo, indicó a este periódico. Remarcó, lo mismo que el portavoz, Mario Jimenez, que el PSOE-A ha sido «escrupuloso» con la circular de Ferraz al haber logrado que C’s aceptara enmiendas que rechazaron en el Congreso. La dirección nacional del PSOE quitó luego importancia a la votación y la enmarcó en la alianza del PSOE con C’s para poder gobernar en Andalucía.

El proponente de la iniciativa, Juan Marín, justificó esta en reconocimiento a los catalanes que no quieren la independencia. En su opinión, «son más los que están en silencio». «Cataluña no está sola ante los que quieren romperla», añadió. Marín tuvo un duro rifirrafe con los portavoces de IU, Antonio Maíllo, y de Podemos, Ignacio Yagüe Moreno, a los que acusó de estar en la ilegalidad. «¿Cómo se puede poner en duda el cumplimiento de la ley?».

Debate

Maíllo había cuestionado antes el por qué de esta iniciativa cuando ya se ha debatido en el Congreso y se rechazó. Acusó al partido naranja de pirómano. «Andalucía no está para atizar el fuego, sino para ser parte de la solución», sostuvo.

El portavoz socialista, Mario Jiménez, adujo a la defensa del orden constitucional y como la presidenta en la mañana criticó al Gobierno por no contener las manifestaciones radicales del nacionalismo español que solo contribuyen a caldear aún más el ambiente. «Detrás de las banderas siempre acaba viniendo el Ejército», dijo parafraseando a Borges.

La portavoz del PP, Carmen Crespo, agradeció el respaldo al Gobierno y subrayó que la unidad de España y la seguridad nacional «son innegociables». El portavoz de Podemos, Ignacio Yagüe, cuestionó que se mande a los policías «a requisar y secuestrar urnas», algo, acotó, que no se ha hecho en Venezuela.

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