Moreno renuncia al Senado para centrarse en ganar en Andalucía

Juanma Moreno. :: e. p./
Juanma Moreno. :: e. p.

Cumple con su consigna de «una persona, un cargo», pero también pone el foco de las incompatibilidades en Dolores de Cospedal

MARÍA DOLORES TORTOSA SEVILLA.

El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, anunció ayer que renunciará a su acta de senador por Andalucía para dedicarse «en cuerpo y alma» a trabajar para ganar las elecciones y gobernar esta comunidad. Comunicó la renuncia, que dijo haber sopesado mucho, al grupo parlamentario en una reunión en Carmona (Sevilla). Con ello sigue las instrucciones de Mariano Rajoy, que en la convención de Valencia instó a sus candidatos a dedicarse de lleno a trabajar sus territorios para ganar elecciones y devolver al PP el mapa político antes de 2015, cuando era primera fuerza en casi todas las comunidades y capitales. Al dejar el Senado, Moreno también cumple con su máxima largo tiempo predicada en el PP andaluz de «una persona, un cargo».

Moreno es senador por la comunidad autónoma. El Parlamento andaluz tiene potestad para designar a nueve representantes en la Cámara alta (en la actualidad, 5 del PSOE, 3 del PP y uno de Podemos), que se suman a los 32 senadores andaluces electos. El Parlamento eligió a Moreno senador por esta comunidad en junio de 2014, para lo que Antonio Sanz tuvo que renunciar a su acta en la Cámara. Entonces Moreno acababa de ser elegido presidente del PP en Andalucía y no contaba con escaño en el Parlamento regional. El Senado le permitió una plataforma de visibilidad política. En marzo de 2015 es candidato a la Junta y se convierte en el líder de la oposición en la Cámara autonómica, pero Moreno continúa como senador para tener presencia en la política nacional. Sigue de esta forma la tradición implantada por Javier Arenas en el PP andaluz.

En una conferencia política del PP el verano de 2014, Moreno critica la acumulación de puestos políticos y aboga por «una persona, un cargo». La consigna no tuvo la respuesta que deseaba en las baronías provinciales hasta que el congreso nacional del PP del pasado febrero incluye en sus estatutos una serie de incompatibilidades institucionales y orgánicas a instancias del coordinador general, Fernando Martínez Maíllo, que coincidía con su tesis.

Hace ver que deja Madrid por voluntad propia, frente a Díaz, que se vio obligada

Esta novedad le deparó tiranteces con varios dirigentes provinciales, a su vez cargos en el Gobierno. Dos de estos, José Antonio Nieto y José Enrique Fernández de Moya, secretarios de Estado de Seguridad y Hacienda, respectivamente, se quejaron este verano de que el partido les forzara a renunciar a seguir presidiendo el PP en Córdoba y Jaén, mientras Moreno podía seguir como presidente del PP-A, diputado andaluz y senador.

Acumulación de cargos

Con su decisión ayer, Moreno es consecuente con su propia doctrina, pero también reabre la polémica sobre la acumulación de cargos en el PP, señalando con ello a Dolores de Cospedal, con quien es conocido que Moreno no tiene una relación fluida. Al decir que renuncia al puesto de senador para dedicarse de lleno a la política andaluza, ganar las elecciones en esta comunidad y gobernar la Junta, el líder del PP andaluz pone en evidencia a Dolores de Cospedal, que además de ministra de Defensa y secretaria general del PP, es también presidenta de este partido en Castilla-La Mancha y posible candidata autonómica en 2019.

Moreno no aludió en ningún momento a Dolores de Cospedal y tampoco a la incompatibilidad de cargos para justificar su renuncia. El dirigente popular ha dirigido el foco a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, recordando que dedicó «la totalidad de sus energías en los dos primeros años de legislatura a ambiciones y proyectos personales dentro del Partido Socialista», en referencia a su frustrado intento de liderar este partido a nivel nacional.

Carga simbólica

La derrota de Susana Díaz ante Pedro Sánchez le ha hecho cambiar su hoja de ruta y también la de su principal adversario. Para el PP su marcha a Madrid suponía una mejor posición de partida en la carrera a San Telmo. Pero no parece esta la cuestión. Díaz se centrará de lleno para revalidar la Presidencia de la Junta con una agenda cien por cien andaluza. La renuncia al Senado de Moreno parece un gesto con una gran carga simbólica, la de dejar Madrid por voluntad propia para «un reto muy ambicioso» como es la Junta. «No tengo otra ambición que ser presidente de todos los andaluces para transformar y mejorar esta comunidad», dejó claro ayer en alusión a las otras «ambiciones» frustradas de la presidenta andaluza.

Parte del PP admite internamente que pese al revés de las primarias, ganar a Susana Díaz no es un huevo que se eche a freír. El entorno de Moreno, por contra, está convencido de que las posibilidades son mayores incluso que sin ella como candidata. Este entorno opina que la gestión de Díaz y su capacidad de respuesta a los problemas andaluces tiene muchos flancos abiertos. La misión de Moreno es robarle la iniciativa política a Susana Díaz en la respuesta a dichos problemas.

Fotos

Vídeos