Machismo desde la infancia: 233 menores protegidas por sufrir violencia de género

Las concentraciones ciudadanas de rechazo a la violencia de género son cada día más frecuentes. /Sur
Las concentraciones ciudadanas de rechazo a la violencia de género son cada día más frecuentes. / Sur

La red VioGen confirman la extensión de esta lacra entre las más jóvenes, con el agravante de que «con Internet los mensajes son más crueles y con más difusión»

Lalia González
LALIA GONZÁLEZ

Los últimos datos de violencia de género en Andalucía, en base a la red Viogen del Gobierno central, señala la presencia de 233 casos entre menores de edad, sobre los 15.244 registros de mujeres sometidas a esta lacra. Se trata de un fenómeno creciente que despiertan todas las alarmas. La abogada especializada Amparo Díaz valora que «evidencia cómo el machismo está en pleno funcionamiento en la infancia y adolescencia». Además, el problema tiene ahora tintes añadidos: «debido a internet los mensajes machistas son más crueles y tienen mayor difusión».

Orden de protección o prisión provisional

La lucha contra la violencia de género está ahora mismo conmovida por el fracaso reiterado de las órdenes de protección, la última ocasión con el asesinato de una mujer en Elda por una pareja que tenía orden de alejamiento y a la que había denunciado con reiteración. Amparo Díaz opina que en muchos casos estas medidas deben ser sustituidas por prisión provisional.

Su experiencia indica que estas medidas cautelares «se limitan demasiado a que haya violencia reciente, física, con evidencia de sangre, y atienden poco a la violencia psicológica». Por ello, cree que «hay casos en que debería dictarse prisión preventiva. Si robas un cajero un lunes y vuelves a hacerlo el lunes siguiente vas a prisión. Así se manda un mensaje más contundente al maltratador. El Código Penal –añade– debe servir también para poner limites».

La abogada especialista cree que hay demasiado voluntarismo en la aplicación de las medidas judiciales en materia de violencia de género, que dependen mucho del «voluntarismo, la sensibilidad y la formación especializada» y pide que se auditen las medidas que se están llevando a cabo y se vea dónde se falla y por qué. «¿No hay nada que aprender», se pregunta.

Asimismo, cree necesario que en la valoración de riesgo, que en muchos casos ha sido un agujero negro en los feminicidios, se valora mal la violencia psicológica, que no está definida en la legislación y este baremo, crucial para la protección, baja «si no vienes señalada».

En otras legislaciones, dice, sí hay una valoración descriptiva de la violencia psicológica, mientras aquí se aplica una jurisprudencia que no es suficientemente clara: «Tengo sentencias que dicen que los insultos, zorra, puta, etc., no son relevantes al ser una pareja sin nivel cultural y otra que precisamente por el nivel cultural de la pareja considera que no tiene efectividad».

En Andalucía, según los datos difundidos por la Delegación del Gobierno, las víctimas han solicitado este año 4.311 órdenes de protección (4.099 el año pasado) y el 75,69% han sido concedidas por los jueces (3.263), un porcentaje superior a la media nacional (67,8%) y que se ha incrementado respecto al 2016 cuando los jueces andaluces otorgaban el 68,36% de las órdenes de protección, lo que se atribuye una mayor especialización de los profesionales que atienden a las víctimas.

De las 4.311 órdenes de protección solicitadas este año han sido denegadas por los jueces 1.014 (1.171 en el 2016) mientras que 34 fueron rechazadas por no cumplir los requisitos la solicitud.

El informe de la red VioGen, que establece un sistema de comunicación común entre las distintas administraciones, indica que las denuncias por violencia de género han subido en Andalucía un 21,63% respecto al año pasado, mientras que las renuncias de las víctimas a continuar el proceso una vez denunciado, y a testificar contra su agresor, bajan un 2,6%, pues del 10% del año 2016 se sitúan en un 7,4% este año.

Hasta la fecha se han presentado en Andalucía 17.614 denuncias por violencia de género frente a las 14.481 del año pasado. Las víctimas han renunciado a continuar con el proceso contra su pareja o expareja maltratador en 1.314 casos.

Las denuncias por violencia de género en Andalucía han subido un 21,63% en un año

La abogada feminista valora en estos datos un primer matiz: se refieren a violencia de género en la pareja, de modo que «se minimiza la gravedad del problema pues se reduce a un número de víctimas relevantes», que resulta muy inferior a las víctimas totales, pues no incluye «las agresiones y abusos sexuales fuera del ámbito de la pareja, el acoso sexual, laboral y escolar por motivo de género, el acoso callejero y en espacios sociales (que te toquen el culo en el autobús, que te persigan, que te digas que estás para follarte...), la prostitución de mujeres en situación de vulnerabilidad o forzada». Por ello, Amparo Díaz declara que «si se tuvieran en cuenta todas esas formas de violencia de género, se vería que todas somos víctimas, y no solo una parte de las mujeres».í

El sistema VioGen de protección y seguimiento de víctimas de violencia de género tiene actualmente registrados 15.244 casos activos de mujeres víctimas en Andalucía, 874 más que en el mismo periodo del año pasado. Siete de ellos están calificados como de riesgo extremo, 42 de riesgo alto y 1.387 de riesgo medio.

De ellas, 233 son menores, una cifra que ha subido respecto a 2016 con 36 casos activos más de víctimas menores de edad.

Un total de 2.489 mujeres en Andalucía cuentan actualmente con la protección del sistema Atempro, un teléfono directo que se facilita a la víctima para contactar con un agente de referencia ante cualquier amenaza, comunicación o acercamiento del agresor. Supone un 9% respecto a 2016.

Por su parte, 293 agresores llevan una pulsera de control que alerta si se aproximan a la víctima, un 10,6% más que el año pasado.

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