Kichi y Teresa versus Pablo e Irene

Teresa Rodríguez y Kichi vestidos de gala en una entrega de premios de cine en Sevilla en enero de 2017. /EFE
Teresa Rodríguez y Kichi vestidos de gala en una entrega de premios de cine en Sevilla en enero de 2017. / EFE

«Quiero criar a mis hijos en un piso de currante en el barrio de La Viña». El alcalde de Cádiz, compañero de la dirigente andaluza de Podemos, exhibe el malestar del partido por el chalé de 600.000 euros de Iglesias y su pareja Irene Montero

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Teresa Rodríguez-Rubio, coordinadora de Podemos Andalucía, y José María González 'Kichi', alcalde de Cádiz, son pareja y trabajan en el mismo proyecto, igual que Pablo Iglesias, líder del partido morado, e Irene Montero, portavoz en el Congreso. Pertenecen al mismo partido y tienen el mismo régimen sentimental, pero distintos modelos de vida. Así lo dejó claro ayer Kichi en un comunicado de Podemos en el que lanza un duro zasca a Pablo e Irene por el chalé de 600.000 euros que se han comprado en la sierra de Madrid para criar a sus mellizos cuando nazcan. Sin mencionar a los líderes de Podemos, el alcalde expresa querer «criar a mis hijos en un piso de currante en el barrio de La Viña», una barriada popular de Cádiz.

Todo sobre la casa

«El código ético de Podemos no es una formalidad, es el compromiso de vivir como la gente corriente para poder representarla en las instituciones y supone renunciar a privilegios como el exceso de sueldo», expresa el alcalde gaditano en el comunicado en el que informa de que ha donado a una asociación de enfermos con problemas de drogodependencia el 40% de su sueldo de marzo y abril. Ese porcentaje, aclara la nota, «es la cantidad que excede del salario limitado recogido en el código ético de Podemos».

Recuerda su compromiso al inicio del mandato a cobrar lo mismo que recibiría como profesor de secundaria de un instituto. Kichi no cobra del Ayuntamiento, sino de la Diputación Provincial de Cádiz, que preside la socialista Irene García, y en la que es diputado. Su sueldo al mes es de 6.577,48 euros brutos entre los meses de marzo y abril. El 40% donado equivale a 2.630 euros.

Teresa Rodríguez percibe del Parlamento andaluz 5.617 euros brutos al mes por distintos conceptos, de los que también hace sus correspondientes donaciones para quedarse con el salario de profesora de instituto, según explicó en un vídeo en las redes sociales el pasado año. Rodríguez no logró que el Parlamento aprobase una propuesta para la rebaja de las dietas de los diputados.

Tras reivindicar «la renuncia a los privilegios» como su compromiso de vivir como la gente corriente a la que representa, Kichi añade en su nota: «Por eso ni lo he pensado ni quiero dejar de vivir y criar a mis hijos en un piso de currante en el barrio de La Viña con mi compañera; que ya es bastante privilegio vivir en La Viña, en Cádiz y con Teresa, por eso no recibo otros ingresos y por eso no genero más ahorro que el que dono cada mes».

El texto constituye todo un alegato en contra de las razones que Pablo Iglesias e Irene Montero han dado en las redes sociales sobre la compra de su chalé en Galapagar, en la sierra madrileña, de 200 metros construidos y 2.000 de una parcela con piscina y habitaciones para invitados. Ambos se han defendido con que es una vivienda para habitarla y no para especular con ella. La del alcalde de Cádiz es la primera crítica pública de un dirigente de Podemos que refleja el malestar en el partido por la repercusión negativa de la compra del chalé de su líder.

También evidencia una vez mas las distancias ideológicas de la pareja andaluza de dirigentes del partido morado de Pablo Iglesias y su núcleo de poder, entre ellos Pablo Echenique. Kichi y Teresa Rodríguez pertenecen a Anticapitalistas, corriente dentro de Podemos que se mostró crítica con Iglesias en Vistalegre II precisamente por el modelo de partido que defendió.

Rodríguez reivindica autonomía de Podemos Andalucía de la dirección nacional, que mantiene una estructura piramidal donde cualquier decisión, incluida la del gasto del dinero o las listas electorales, debe pasar por la mesa de Echenique.

A menos de un año de las elecciones andaluzas y municipales, la crítica abierta de Kichi a Pablo Iglesias deja abierta la posibilidad de un intento de ruptura o presiones a la dirección nacional sobre otra forma de entender y gestionar el partido.

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