Juana Rivas sigue ilocalizable mientras avanza la batalla legal por sus hijos

Susana Díaz anuncia que la Junta proporcionará asistencia jurídica a la vecina de Maracena

SUR GRANADA.

Juana Rivas, la mujer que incumplió ayer la orden de un juzgado de Granada que la obligaba a entregar a sus dos hijos al padre, residente en Italia y condenado en 2009 por lesiones contra ella, seguía anoche ilocalizable mientras los representantes legales de ambos mantienen la batalla judicial por los menores.

Entretanto, la presidenta del Gobierno andaluz, Susana Díaz, anunció a través de un tuit que la Junta proporcionará asistencia jurídica a esta vecina de Maracena (Granada) para pedir la suspensión del régimen de visitas de los niños.

El mismo ofrecimiento lo reiteró después en rueda de prensa la consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, que se ha referido a la «difícil» situación por la que atraviesa Rivas y ha considerado que lo importante es que esta mujer tenga «todos los instrumentos a su favor».

Por otra parte, el abogado Adolfo Alonso, que representa al padre, anunció a Efe que iniciará acciones legales ante lo que considera un «secuestro» de los niños, y, por su parte, Francisca Granados, asesora de la madre, manifestó que siguen trabajando con nuevos informes en el recurso de reposición contra la ejecución de la resolución que obligaba a Rivas a entregar a sus hijos y en la preparación de un recurso de amparo al Tribunal Constitucional.

Situación difícil

Juana Rivas, que permanece ilocalizable junto a sus hijos, de 3 y 11 años, desde la noche del pasado martes, podría incurrir en posibles delitos de desobediencia a la autoridad judicial y de secuestro o sustracción de menores, penados a partir de tres meses de cárcel, al incumplir la orden que la obligaba a entregar ayer a los menores, según han apuntado a Efe fuentes judiciales.

Francisca Granados, que como asesora jurídica del centro municipal de la mujer de Maracena le ha prestado asistencia, reconoció que la madre se está «jugando cosas muy duras» ante una administración «incompetente» para defenderla como víctima de violencia de género.

Insistió en que Juana, cuya expareja cuenta con una condena por lesiones en el ámbito familiar en 2009, está oficialmente reconocida como víctima de maltrato y que sus hijos también han recibido asistencia profesional por este motivo.

Aunque con posterioridad retomaron la relación en Italia y tuvieron un segundo hijo, ella decidió poner fin a la vida en común con él y volvió a denunciarlo en julio de 2016 por violencia machista tras abandonar Italia con sus hijos, donde residían los cuatro, si bien esta denuncia aún está pendiente de ser tramitada.

Reconoce que deberá ser un juez el que determine en última instancia la custodia de los niños, pero ha reiterado que se trata de un caso de violencia grave y ha lamentado el «desconocimiento» por parte de algunos miembros de la judicatura que habrían obviado que los menores también son legalmente reconocidos como víctimas.

Sin embargo, el abogado del padre ha vuelto a quejarse de la «instrumentalización» del caso, que, en su opinión, quiere derivarse exclusivamente a una cuestión de violencia de género, cuando, dice, es un tema de «secuestro y de un padre que lleva un año sin poder hablar con sus dos hijos menores».

Mientras han surgido numerosas muestras de apoyo a Juana Rivas en las redes sociales, que en Twitter han sido tendencia nacional bajo la etiqueta #JuanaEstáEnMiCasa.

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