«Yo soy esa Juana Rivas Gómez a la que tanta gente está juzgando...»

Puri García lee una carta que le ha hecho llegar Juana Rivas. :: efe/pepe torres/
Puri García lee una carta que le ha hecho llegar Juana Rivas. :: efe/pepe torres

Los juzgados de Granada ya han acordado remitir al Ministerio de Justicia la denuncia traducida para su envío a Italia

Y. HUERTAS GRANADA.

«Yo soy esa Juana Rivas Gómez a la que tanta gente está juzgando sin saber prácticamente nada de la auténtica pesadilla de terror a la que nos hemos enfrentado mis dos hijos y yo. Yo, desde hace casi 13 años. Ellos, desde antes de nacer. No tendríamos que estar así; ni yo escondida con mis hijos ni vosotros manifestándoos». Éste es el inicio de la carta atribuida a Juana Rivas que se leyó ayer en Granada durante la concentración que se desarrolló frente al edificio judicial de la Caleta.

En ella, la vecina de Maracena, sobre la que pesa una orden de detención, asegura que aunque esté «huida» con sus hijos de 3 y 11 años, no siente «que esté haciendo nada fuera de la ley», pues cree que la propia Justicia es la primera que se la ha saltado «a la torera».

En su misiva, a la que dio lectura una joven que se identificó ante la prensa como Puri García, Juana Rivas, ilocalizable desde el día en que tenía que devolver a sus hijos a su expareja, se queja de que no se haya tramitado aún su denuncia por presunta violencia de género. Ésta aterrizó hace un año en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer 2 de Granada, que entonces la paró por entender que no era competente territorialmente al haberse producido en Italia los hechos denunciados. Esta decisión no fue recurrida por ninguna de las partes afectadas ni por fiscalía. Luego hubo una queja tras la que el juzgado acabó mandando la denuncia a traducir para su remisión a Italia. Al mismo tiempo, dispuso que ésta se pusiera en conocimiento del juzgado de Familia. Eso fue en marzo y, según el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la jueza reiteró su requerimiento en julio.

La traducción por fin ha sido efectuada y el juzgado ha acordado su envío al país italiano. Así consta en un oficio fechado el 3 de agosto, que hizo público ayer el propio TSJA. En él, la jueza hace «una exposición razonada» al Ministerio de Justicia español y le remite copia con la traducción en italiano de la denuncia para que desde este Ministerio se tramite a la Justicia italiana.

El acto de ayer estaba convocado simultáneamente en distintos puntos de España por plataformas ciudadanas bajo el lema (y etiqueta para la red social Twitter) '#LosHijosDeJuanaEnPeligro'. En Granada, como en el resto de capitales, se inició a las 11.00 horas y arrancó con varias decenas de personas portando carteles de apoyo a Juana y gritos de «Juana no estás sola», tras una gran pancarta con la leyenda «Plataforma contra la violencia de género de Granada. Que la pasividad no nos haga cómplices».

Nada más comenzar la protesta, se produjeron momentos de tensión, pues irrumpieron media docena de personas que exhibieron carteles con el mensaje «Amor de padre». Los concentrados en apoyo de Juana solicitaron entonces la intervención de la Policía Nacional, que había montado un dispositivo en la zona. «¡Quien ama no mata, ni humilla ni maltrata!», corearon.

Francisca Granados, directora de Igualdad del Centro de la Mujer de Maracena y asesora jurídica de Juana Rivas, dijo que se han producido tres errores: la no tramitación en Italia de la denuncia que presentó Juana Rivas el 12 de julio de 2016; que la valoración de los menores se hizo por parte de una psicóloga «que no está ni tan siquiera colegiada» ni «habilitada para hacer una valoración como la que se exige» y que no se tuvieron en cuenta unos informes en los que se pone de manifiesto que «los menores, de ser entregados al padre, correrían un riesgo y un peligro y daño que serían difícilmente reparables».

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