El Instituto de la Mujer defiende su campaña «contra el acoso, no contra los piropos»

Una de las imágenes de la campaña. :: j. a./
Una de las imágenes de la campaña. :: j. a.

Las quejas de usuarios llevan a YouTube a retirar el vídeo por un breve tiempo, mientras Equo dice que «demoniza» a los animales

L.G.-S. SEVILLA.

El pasado lunes, en vísperas del Carnaval, el Instituto Andaluz de la Mujer y el Instituto de la Juventud presentaron en Cádiz una campaña en medios de comunicación y redes sociales contra el acoso callejero de las mujeres, con la intención de concienciar respecto a estas conductas ante los periodos de fiestas que se abren ahora en toda Andalucía. La campaña, bajo el lema #NoSeasAnimal, ha levantado numerosas críticas, en especial de quienes creen que va contra los piropos, pero también de Equo, porque afirma que «demoniza» a los animales. Ante las protestas de los usuarios, el canal YouTube llegó a suspender ayer por la mañana el acceso al vídeo, si bien volvió a abrirlo al público en poco tiempo, en cuanto comprobó que no había contenidos que justificaran las quejas, dijeron fuentes del IAM.

«Se trata de una campaña contra el acoso, no contra los piropos», dijo Juan Ignacio Paz, coeducador del IAM, sorprendido ante las críticas en este sentido. «Se ha desvirtuado el objetivo. De lo que se trata es de hacer ver desde el punto de vista de la mujer cómo recibe este acoso, porque como hombres no tenemos derecho a opinar sobre el cuerpo, el aspecto, la vestimenta, de una mujer que va por la calle». La campaña une al lema imágenes de hombres con máscaras de diferentes animales, como «una metáfora con perfiles de los diferentes tipos de fauna callejera: el gallito que dice piropos a unos metros de distancia; el cerdo que grita barbaridades; el buitre que está al acecho; el pulpo que se pega cada vez que puede; el búho que no te quita ojo de encima.... «, explica el instituto. Les acompaña los mensajes: «Estos comportamientos no son propios de personas»; «Ayúdanos a que la fauna callejera se extinga» y «El acoso callejero es una forma de violencia machista».

La campaña se centra en rechazar «comentarios sexuales explícitos o implícitos que los hombres hacen cotidianamente a las mujeres en las calles, sin ver en ello violencia», y que van «desde el piropo que cosifica hasta la realización de fotos o los roces en transportes públicos», según los organizadores.

Juan Ignacio Paz indica que la campaña no tiene la intención de «penalizar» nada «porque no es nuestra competencia ni nuestra voluntad», pero sí quiere «visibilizar algo que se ha naturalizado y hacer ver cómo se siente la persona que lo recibe».

En este sentido, el experto destaca que «se han aceptado socialmente comportamientos que producen miedo a las mujeres, que incluso temen ir por la calle y que van en contra de una sociedad igualitaria». En su opinión, el debate creado al centrar el foco en los piropos, y no en el acoso, es una manera de «banalizar» este último, que sufren «un porcentaje altísimo de mujeres», por lo que dio por bienvenida la discusión si aclara conceptos.

A las críticas contra esta iniciativa se unió ayer Red Equo Derechos de los Animales y Equo Andalucía Verdes, que pidieron la retirada de la campaña, que consideran «todo un desacierto». Afirma que «demoniza a los animales y los convierte en responsables de un comportamiento machista e indeseable, exclusivo del ser humano».

Según Anabel Martín «no pone el foco en el verdadero culpable de estas situaciones, el patriarcado. Ni el gallo dice piropos a unos metros de distancia, ni el cerdo grita barbaridades, ni el buitre está al acecho, ni el pulpo toca sin permiso cada vez que puede, ni el búho te intimida con la mirada. Son hombres maltratadores los que lo hacen, y es a ellos a quienes esta campaña debería señalar», recoge Efe.

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