La igualdad como objetivo en el reparto del crecimiento económico en Andalucía

María Jesús Montero, consejera de Hacienda. /EFE
María Jesús Montero, consejera de Hacienda. / EFE

El informe de impacto de género del Presupuesto andaluz alerta de la necesidad de que las mujeres, que más han sufrido la recesión, sean tenidas en cuenta en la recuperación

Lalia González
LALIA GONZÁLEZ

El informe de evaluación de impacto de género del Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía para 2018, una de las herramientas más originales y eficaces para trazar el mapa de la desigualdad en la comunidad, defiende que este ejercicio de previsiones económicas positivas debe traducirse en un crecimiento también más equitativo para las mujeres.

El informe, puesto en marcha en 2003 por Carmen Martínez Aguayo, reseña que a pesar de que se han producido avances importantes en las últimas décadas en Andalucía en este ámbito, numerosas desigualdades siguen presentes e incluso algunas se han visto agravadas a causa de la recesión económica sufrida en los últimos años.

La Consejería de Hacienda contabiliza en su informe las partidas de su presupuesto que tienen impacto en corregir la desigualdad, entre las que destacan las referentes a economía y empleo, pero señala que «las medidas no deben dirigirse sólo a que las mujeres tengan trabajo, sino a mejorar la calidad del trabajo de las mujeres».

En este sentido, el informe afirma que se necesitan más esfuerzos para abordar la brecha salarial de género del 15% de media que aumenta con la edad y durante la crianza, las jornadas, los empleos y los sectores en los que están empleadas las mujeres.

De este modo, el informe constata que las mujeres en Andalucía siguen teniendo mayores dificultades para alcanzar puestos de responsabilidad en el ámbito académico y empresarial, para participar en algunas esferas mayoritariamente masculinas (deporte, cultura, etc.), y experimentan una situación más desfavorable en el mercado de trabajo, siguen desempeñando los trabajos de cuidado en mayor medida que los hombres. Además, y por supuesto,» sufren la expresión más extrema de la desigualdad que es la violencia de género.»

El estudio de impacto de género 2018 indica que, «en el contexto económico actual más favorable, la Junta de Andalucía tiene la prioridad de continuar promocionando el empleo para incrementar la generación de riqueza social y económica en la Comunidad».

De ahí que se señale como prioridad continuar con la política de estímulo a la creación de puestos de trabajo, la actividad económica y apoyo a los sectores productivos.

Igualmente, se destaca en este sentido el impulso al nuevo Plan de Trabajo Autónomo, dotado con 434 millones de euros, que contempla medidas relevantes para fomentar la igualdad entre mujeres y hombres en un colectivo con especiales dificultades para conciliar la vida personal, familiar y laboral.

En este sentido, se pondrá en marcha una línea de ayudas a la conciliación laboral por maternidad entre las mujeres empresarias autónomas.

Además, se aplicará una bonificación de ayudas a las mujeres que se dan de alta como autónomas para equilibrar la presencia de ambos sexos en todos los sectores, especialmente en aquellos en que uno de los dos sexos está subrepresentado.

Ayudas a las niñas

Asimismo, se añaden acciones originales en el ámbito de las TIC: se incrementan los créditos destinados a los servicios tecnológicos en un 10,6% en el Presupuesto 2018, fomentando las acciones de sensibilización y formación específicas dirigidas a mujeres y niñas para combatir la brecha digital de género, como ‘Concurso Niñas y TIC’, en colaboración con el IAM y la Consejería de Educación, y el ‘Plan de actuación para el impulso del talento y las vocaciones STEM en las niñas andaluzas’, jornadas de sensibilización TIC para la mejora de la empleabilidad de las mujeres, y colaboraciones con asociaciones de mujeres que han sufrido violencia de género.

Las cuentas que la Consejería de Hacienda realiza sobre el total del gasto indica que «en 2018 tres de cada cuatro euros serán gastados en programas que tienen una elevada capacidad para incidir los desequilibrios de género». Se incluyen sobre todo políticas educativas o asistenciales que inciden en la vida de las mujeres.

En cuanto a la distribución de los créditos se mantiene la tendencia: Los programas G+ constituyen un 73,8% del total del Presupuesto, o lo que es lo mismo, 18.895,9 millones de euros. Por su parte, los programas G de incidencia media-alta suponen el 20,8%, con 5.324,3 millones de euros.

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