Los fontaneros de la confluencia

Jesús Rodríguez (Podemos) en la tribuna del Parlamento y Ernesto Alba (IU-PCE) en un mitin de su partido./EFE
Jesús Rodríguez (Podemos) en la tribuna del Parlamento y Ernesto Alba (IU-PCE) en un mitin de su partido. / EFE

Un líder de Anticapitalistas y otro del PCA coordinan la alianza de Podemos e IU para las andaluzas. Jesús Rodríguez y Ernesto Alba tienen el reto de llevar a buen puerto un proyecto clave en el ciclo de elecciones desde 2019

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSASevilla

Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo han depositado la confianza en sendos equipos de afines para la confluencia de Podemos e Izquierda Unida en Andalucía –junto a otros partidos y movimientos sociales–, cara a las elecciones andaluzas y municipales. Al mando del equipo de Podemos se encuentra el diputado regional Jesús Rodríguez y en el de Izquierda Unida, el secretario general del PCA, Ernesto Alba. El primero es economista y el segundo trabajador social. Cuentan con raíces comunes, pues ambos militaron en las Juventudes Comunistas y llegaron a conocerse pese a la diferencia de edad en la Sevilla de principios de siglo. Rodríguez tiene 43 años y Alba, 35. Uno es trotskista y el otro leninista. Uno es sevillano afincado en Cádiz, el otro gaditano con vinculaciones a Sevilla. Ahora tienen el reto de coser el traje de la confluencia andaluza de la izquierda a la izquierda del PSOE, de cuyo resultado electoral en las autonómicas y locales de 2019 dependerá las aspiraciones y el seguir caminando juntos de Pablo Iglesias y Alberto Garzón con miras a la Moncloa y a desalojar al PP del poder o evitar que Cs sea el relevo.

La misión es un reto. Cuenta con la ventaja de una sintonía «casi perfecta» entre las direcciones andaluzas de Podemos e IU, pero no está siendo fácil fraguar el proyecto y las candidaturas por las interferencias de los objetivos nacionales. Los equipos que negocian la confluencia conocen que se les mirará con lupa porque si sale bien, será clave en todo el ciclo de elecciones que viene después, admiten fuentes de ambas formaciones. Las presiones son muchas, incluso a la hora de decidir estrategias y proyecto: Por ejemplo, cómo relacionarse con el PSOE. Para la dirección nacional de Podemos, el PSOE forma parte del bloque del cambio que propugna.

Relaciones con el PSOE

Podemos Andalucía se mantiene fiel al origen de este partido, en el que había que combatir a los socialistas tanto como al PPcomo parte del bipartidismo. Esta posición «se entiende mejor en Andalucía», comenta un dirigente podemita, ya que los socialistas presiden los gobiernos de esta Comunidad desde la Junta preautonómica hace ya 40 años. El objetivo ha sido hasta ahora el de desalojar al PSOE del poder, ser la alternativa a Susana Díaz: El mismo propósito del PP andaluz.

La estrategia de confrontar con el PSOE, «en Madrid se entiende menos». El cómo relacionarse con los socialistas es un motivo, entre otros, de fricciones entre las direcciones regional y nacional del partido morado, reconocen las mismas fuentes. Las encuestas sitúan al PSOE como fuerza ganadora, pero el ascenso de Cs permite al PP acariciar una suma de mayoría para gobernar en Andalucía si Podemos adopta la posición que en 2015, la de votar en contra de los socialistas. Por ello Teresa Rodríguez insiste en los últimos meses en que nunca dejará gobernar al PP en Andalucía «ni por activa ni por pasiva», pero también advierte de que no entrará en un gobierno en la Junta como hizo IU-CA en 2012. Maíllo, por su parte, ha endurecido las críticas a Cs. En la mesa de negociación de la confluencia, sin embargo, se trabaja con la perspectiva de que el PSOE aún no ha tocado suelo en Andalucía y hay más posibilidades de crecer que en 2015.

Las claves

Jesús Rodríguez
Nació en el mismo barrio que Susana Díaz y comparte trayectoria política con Teresa Rodríguez
Ernesto Alba
Estuvo un año como trabajador social en un centro de inmigrantes en Algeciras

En las interferencias nacionales influyen los recelos de Iglesias con la corriente crítica de Anticapitalistas (antes Izquierda Anticapitalista) al que pertenece el núcleo duro de Podemos Andalucía, siendo Teresa Rodríguez una de sus referentes nacionales. Aunque Iglesias apoyó a esta para que ganara a los errejonistas en Andalucía en 2016, la discrepancia volvió a brotar con el referéndum del pasado marzo para que la marca Podemos figure en las futuras alianzas electorales, cuando ya los 'anticapi' andaluces habían registrado 'Marea andaluza' para que sirviera de percha o instrumento electoral en las autonómicas y municipales, aunque luego en el cartel y la papeleta figuren los nombres de los partidos o agrupaciones electorales de la confluencia.

Autonomía política

En Andalucía, más del 90% de los votantes de la consulta respaldaron la idea de Pablo Iglesias. Como trasfondo sigue la insistencia de Podemos Andalucía de obtener autonomía financiera, jurídica y política respecto a la organización central, algo que esta no cede del todo.

IU Andalucía sí tiene esa autonomía jurídica y política, pero esta semana se ha conocido que quizás tenga que ceder competencias a Madrid en aplicación de la Ley de Partidos, muy estricta en cuanto a la financiación de las formaciones políticas. Así, mientras Podemos Andalucía intentaba más autonomía jurídica de Madrid, en IU Andalucía se está produciendo un proceso a la inversa, aunque el ascendiente que tiene Alberto Garzón en la federación andaluza evita las fricciones. Antonio Maíllo ha asegurado que IU Andalucía mantendrá «por ahora» su actual autonomía, desmintiendo cualquier menoscabo de dependencia política.

Este galimatías orgánico interfiere de alguna manera en las aspiraciones de la confluencia. Cara a las autonómicas, la principal tarea es que el proyecto se identifique con Andalucía. El electorado del sur tiene muy arraigado el sentimiento de autonomía respecto a Madrid, trabajado con éxito por el PSOE a través de la Junta sobre todo en los años de gobiernos del PP en la Moncloa, pero también IU con su propia marca de Convocatoria por Andalucía. Cualquier imagen de dependencia de Madrid restaría a los confluyentes.

La marca y el equilibrio

Tanto Teresa Rodríguez como Antonio Maíllo insisten en aparcar el nombre de la confluencia andaluza hasta que no esté culminado el proyecto, pero este será clave a la hora de hacer visible el equilibrio de ambas fuerzas. Podemos cuenta con mayor representación en el Parlamento (15 diputados frente a 5 de IU), pero la formación izquierdista dispone de una estructura local (con 80 alcaldías y participación en otros 30 gobiernos municipales) de mayor alcance. Maíllo ya ha dicho que si Podemos va en la papeleta, también deberá ir Izquierda Unida. Para esta formación es relevante no aparecer diluida en Podemos, algo que el PSOE-A no va a dejar pasar por alto en la contienda electoral si se viera desdibujada.

Ambas fuerzas han decidido que la marca debe ser la misma para las autonómicas que para las municipales, pero la negociación para esta está siendo más compleja de lo previsto. Había intención de cerrarla en junio y se ha aplazado a octubre. Se debe en parte a que Podemos no se presentó con marca propia en los comicios de 2015 y aunque ha cerrado un acuerdo global con la mayoría de candidaturas autónomas en la que había podemitas todavía hay muchos flecos pendientes. Para trabajar sobre todo ello están como fontaneros de la negociación Jesús Rodríguez y Ernesto Alba. Sus perfiles dicen mucho sobre la correlación de fuerzas en sus respectivas formaciones. Uno es anticapitalista, corriente crítica y minoritaria en el Podemos nacional; el otro es líder del PCA, partido que Garzón quiere fortalecer para que IU vuelva a su origen de movimiento social.

Economista y trabajador social

Jesús Rodríguez es secretario de Política del núcleo duro de Podemos Andalucía. Nació en Sevilla, en el mismo barrio de Triana que Susana Díaz, a la que recuerda de joven cuando ella era de las Juventudes Socialistas. Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, formó parte de las Juventudes Comunistas durante siete años. Allí conoció a Teresa Rodríguez, con quien ha compartido trayectoria política. Ambos fueron muy activos en movimientos sociales y antiglobalización. Dejaron IU después de los pactos de Joaquín Almunia con Francisco Frutos en las generales de 2000. Participaron en la creación de Espacio Alternativo, germen del partido Izquierda Anticapitalista, ahora Anticapitalistas e integrada en Podemos como corriente crítica. Al conseguir plaza como profesor de Economía en un instituto de Cádiz, se instaló en esta provincia, por la que es diputado. Es vegetariano y se niega a usar corbata. Su ilusión ahora es que el Parlamento apruebe la primera ley animalista andaluza.

Jesús Rodríguez conoció a Ernesto Alba cuando este apenas tenía 18 años y fue su alumno en un curso de la escuela de formación del PCA. Luego cada uno siguió un rumbo distinto. Alba estudió Trabajo Social en Sevilla y fue camarero desde los 16 años. Al diplomarse encontró un empleo como trabajador social en el centro de atención a inmigrantes de la Cruz Roja en Algeciras. Ha sido concejal de Servicios Sociales en Conil hasta que Alberto Garzón lo ficha para su primera dirección nacional como responsable de Acción Política en 2016. En julio del pasado año es elegido en primarias secretario general del PCA con el respaldo de Garzón.

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