El SAS discriminó a una mujer por estar embarazada para cubrir una plaza de Radiofarmacia

El hospital Reina Sofía pide disculpas y subsana el error tras ordenar un juzgado la readmisión de la doctora, que ganó la plaza para sustituir a otra también encinta

AGENCIAS SEVILLA.

El Juzgado Contencioso Administrativo 2 de Granada ha obligado al Servicio Andaluz de Salud a formalizar un contrato para facultativo especialista del área de radiofarmacia que una médico obtuvo en un proceso de selección para el Hospital Reina Sofía de Córdoba y al que no llegó a acceder por estar embarazada.

La sentencia, a la que tuvo acceso Efe y contra la que cabe recurso de apelación, estima el recurso interpuesto por la sanitaria, anula la resolución que indicó que no podía trabajar en la unidad, y le impone parte de las costas a la administración. La Junta no recurrirá la sentencia, informó ayer su portavoz, Juan Carlos Blanco.

La resolución recoge que el pasado 5 de abril del 2017 el hospital cordobés convocó un proceso selectivo para cubrir un puesto de facultativo especialista en Radiofarmacia, con carácter de sustitución. Esta convocatoria estaba precisamente motivada ante la urgencia de cubrir el puesto como consecuencia de la ausencia de su titular por riesgo de embarazo y baja maternal.

En el proceso selectivo resultó como primera seleccionada la médico, que pidió la formalización del contrato y que, en su escrito de demanda, indicó que esta no se había producido porque estaba embarazada, lo que consideraba una discriminación por razón de sexo que, además, vulneraba las normas de la convocatoria del puesto.

Según la administración sanitaria demandada el nombramiento no se llegó a formalizar al no tener en ese momento la interesada la aptitud necesaria para el desempeño de las funciones correspondientes al puesto convocado.

A la facultativa, que ha sido asesorada por el sindicato CSIF, no se le ofreció contrato porque, previamente a su formalización, se la obligó a pasar un control médico y, al estar embarazada, el jefe de servicio de protección radiológica notificó que no podía prestar servicios, lo que provocó que desde el sistema de gestión de prevención de riesgos laborales se la considerara como no apta. Según la juez, examinadas las actuaciones, procede la estimar su recurso ya que los tratos desfavorables en el trabajo basados en el embarazo o la maternidad, al afectar exclusivamente a la mujer, «constituyen una discriminación por razón de sexo».

La sentencia señala que debió haberse formalizado su nombramiento para el que se le había seleccionado y resultó adjudicataria y, a posteriori, hacerle un control médico con la consiguiente constatación de su estado de gestación. Ante ese último hecho, añade, se le debió haber ofrecido un puesto «compatible con su estado» y ser derivada a la Seguridad Social como adjudicataria del puesto ya que este era el orden a seguir según las normas de la convocatoria. Se le negó por tanto el derecho a ocupar el puesto de trabajo adaptado, en el que había resultado elegida, y se le impidió que participara en igual de condiciones que el resto de trabajadoras del SAS, a las que se adapta el puesto de trabajo por su estado de gestación

El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba pidió ayer «disculpas» por la «situación provocada en su momento» a la médico. Informó que se va a proceder a «la contratación de esta profesional en las mismas condiciones que se ofertó en su día». Se excusó con que «este hospital actuó pensando en la protección del bebé y de la madre».

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