Díaz y la oposición rompen la armonía de la financiación en un debate bronco

Teresa Rodríguez, ayer en la sesión de control del Parlamento. /J. M. Vidal. EFE
Teresa Rodríguez, ayer en la sesión de control del Parlamento. / J. M. Vidal. EFE

El Parlamento aprueba por unanimidad una iniciativa del PP para la implantación del cribado de cáncer de colon en tres meses en Andalucía

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Susana Díaz cerró ayer una semana llena de adhesiones sociales, económicas y políticas sobre la financiación autonómica con una bronca en la sesión de control del Parlamento a los líderes de los tres partidos que han firmado el acuerdo, PP, Podemos e Izquierda Unida. El documento que pide más dinero para Andalucía, elaborado por la Consejería de Hacienda, es el que expondrá la presidenta andaluza a Mariano Rajoy en la reunión que tendrá, a petición suya, este próximo miércoles en La Moncloa.

El presidente del Gobierno también recibió lo suyo de Susana Díaz, quien avisó de «no estar dispuesta» a que Rajoy presente un proyecto de Presupuestos «para salvar su legislatura y salvarse él a costa de Andalucía», a la que, en su opinión, castiga, maltrata y agravia en las cuentas estatales. Financiación, Presupuestos y corrupción, con el eco de la declaración de los expresidentes de la Junta José Antonio Griñán y Manuel Chaves en el juicio del 'caso ERE', nutrieron la tormenta dialéctica de la sesión de control, acorde con el clima metereológico en Sevilla, con caída de árboles incluida.

La tensión propia de un ambiente electoral -aunque los comicios andaluces no tienen fecha y tocan dentro de un año- se vio rebajada por la tarde. El Pleno aprobó por unanimidad tres proposiciones no de ley: La iniciativa del PP para que la Junta elabore un calendario para garantizar la total implantación del cribado de cáncer de colon, en un plazo no superior a 3 meses, en todas las zonas básicas de salud; Otra a instancias del PSOE para instar al Gobierno de la nación a la convocatoria urgente del Consejo de Política Fiscal y Financiera para negociar el nuevo sistema de financiación autonómica; y una tercera también propuesta por los socialistas en defensa de los derechos laborales del colectivo de las camareras de piso, conocidas como las 'Kelly', en la que se demandan actuaciones al Gobierno central y a la Junta. Una representación de este colectivo se reunió con la presidenta, Susana Díaz.

Son iniciativas que no obligan a los gobiernos, pero dejan constancia de la voluntad de los grupos parlamentarios. Ninguno parece querer salirse del acuerdo, aunque el debate bronco indujera en la mañana a lo contrario, a una armonía rota entre la presidenta y sus oponentes: Juanma Moreno, Teresa Rodríguez, Juan Marín y Antonio Maíllo.

Con Moreno discutió de la financiación y de los Presupuestos del Estado, que el líder popular andaluz defiende como «buenos» para Andalucía porque suben las pensiones y bajan los impuestos. Moreno reiteró a Díaz que debe convencer a Pedro Sánchez y no solo a Rajoy para que el futuro modelo de financiación defienda los intereses andaluces. «Le pido que actúe como presidenta de la Junta y no como jefa de la oposición al Gobierno, que usted intentó ser y no pudo ser porque sus compañeros no quisieron», dijo Moreno. Díaz le recordó que él perdió las elecciones en 2015 y le tachó de «manijero y recadero de Rajoy tratando de justificar unos PGE que han consolidado el agravio con esta tierra».

La trifulca más tensa fue con Teresa Rodríguez. La portavoz de Podemos estuvo enérgica al reclamar explicaciones sobre casos de presunta corrupción en la Junta, como el de la Fundación Guadalquivir de Córdoba, o el que denominó como el «cifuentazo» en la Consejería de Educación, en referencia a una presunta falsificación documental en la Delegación de Sevilla que está en los juzgados y que Díaz aclaró que se trata de un asunto de funcionarios, por el que hay ya cesado un jefe de servicio.

Díaz espetó a Rodríguez: «Se lo dije una vez y se lo vuelvo a repetir. Usted no es más honesta que yo ni soñando. No voy a permitir que me dé lecciones ni a mi ni a los miembros de esta Cámara». Rodríguez replicó a su vez: «Tiene el latiguillo de que no me va a permitir no se qué o no se cuánto, como si tuviera que pedirle permiso para hacer oposición. Usted no puede no permitirme absolutamente nada».

Díaz también fue crítica con Juan Marín (Cs) a diferencia de otras veces. El portavoz de Cs reprochó a la presidenta falta de ejecución de las cuentas de 2017. Díaz le respondió que lamenta que Cs sea la fuerza que apoya en Madrid los PGE que «consolidan el maltrato a Andalucía».

La presidenta empezó la bronca con Antonio Maíllo, quien denunció cómo la Junta vuelve a conveniar con las clínicas Pascual pese la denuncia de prácticas abusivas con desvíos de hasta 160 millones de euros. Maíllo denuncia que no hay cobertura real de sanidad pública en Andalucía y calificó de «fraude» que Díaz presuma de ello. La presidenta acusó al dirigente de IU de «hacerle el juego a la derecha» de denigrar la sanidad pública.

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