Los padres de Gabriel: «Hoy es uno de los días más duros de los que vamos a tener que afrontar»

Los padres de Gabriel, ayer./EP
Los padres de Gabriel, ayer. / EP

Los padres de Gabriel prestan declaración ante el juez en Almería y se personan en la causa como acusación particular

M. CÁRCELES ALMERÍA.

Los padres de Gabriel Cruz, el pequeño de ocho años hallado muerto en el maletero de la pareja sentimental de su padre tras doce días desaparecido, vivieron ayer una de las jornadas más aciagas de las que aún le restan por delante. Ángel Cruz y Patricia Ramírez declararon como testigos ante el magistrado Rafael Soriano, titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Almería y encargado de la investigación del crimen de su hijo.

Lo hicieron durante más de dos horas y por separado -tal y como requiere la Ley- en las dependencias de la Ciudad de la Justicia, a la que accedieron en coche y acompañados de sus letrados, Francisco y Miguel Ángel Torres, abogados penalistas cuya personación como acusación particular aceptó ayer el instructor. Y de idéntica manera abandonaron la sede judicial tras responder a las cuestiones del juez sobre aspectos que pudieran aclarar la relación del pequeño con la autora confesa de su muerte, Ana Julia Quezada, y cuál fue el trato y el comportamiento de la única investigada en el caso con los padres y con el resto de la familia durante los doce días en los que colaboró incluso con el dispositivo de búsqueda y, según las tesis del magistrado, «dio una falsa apariencia de preocupación por la desaparición y suerte del niño».

Los padres remitieron ayer un comunicado a los medios en el que mencionaban el dolor que suponía tener que someterse a este trámite crucial de la investigación -y que perseguiría comprobar uno de los presuntos delitos imputados a la autora confesa del crimen: el delito contra la integridad moral-. «Hoy -por ayer- sin duda es uno de los días mas duros a los que nos vamos a enfrentar. Si pensamos en Gabriel creo que el nos sonreiría y nos diría que hay que estar contentos», trasladaban sus padres.

Tras la declaración, el letrado que ejerce la defensa de la única arrestada en esta causa, Esteban Hernández-Thiel, rehusó revelar el contenido de las declaraciones de los progenitores, sobre las que, dijo, debido al secreto sumarial, debe «reserva». Ahora bien, reconoció que el de ayer fue «un día duro para todos» y reclamó «por respeto al dolor de la familia, a la administración de justicia y al juicio justo que toda persona merece» que se procure «mesura» y «serenidad».

«Solamente cabe celebrar un juicio justo desde la serenidad y, aunque comprendo el dolor y la sensación social que hay, que es comprensible, solicito mesura en el caso para permitir que se imparta justicia con serenidad, que es la única manera en la que se puede ser justo», dijo. Hoy ha sido citada a declarar, también en calidad de testigo, la abuela paterna del pequeño Gabriel, de 84 años, de cuya casa partió el menor la tarde del 27 de febrero, cuando se le perdió la pista.

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