La consejera de Salud defiende las unidades de gestión y pide respeto para sus responsables

Marina Álvarez, consejera de Salud. /Parlamento de Andalucía
Marina Álvarez, consejera de Salud. / Parlamento de Andalucía

Marina Álvarez niega ilegalidades en los sobresueldos a los cargos intermedios y afirma que este año se recuperará el empleo perdido en la crisis

SUR SEVILLA.

La sanidad andaluza acabará el año con 93.462 profesionales, lo que supone recuperar el nivel de empleo de 2012, y superará los 94.000 en 2018, dijo la consejera de Sanidad, Marina Álvarez, en una comparecencia extra en la comisión parlamentaria, reclamada para informar sobre la gestión y contrataciones del personal del SAS desde aquella fecha.

La sesión no abordó de manera directa el informe de la Cámara de Cuentas que ha detectado el pago de sobresueldos a cargos intermedios de unidades de gestión por encima de lo establecido legalmente, un informe que aún no ha tenido entrada en la Cámara, pero la consejera se ofreció a dar explicaciones más a fondo, aunque aseguró que no ha habido ilegalidad, y dio pie a un rifirrafe sobre las unidades de gestión, muy cuestionadas desde dentro del sistema público de salud.

Marina Alvarez resaltó que la plantilla del SAS ha crecido un 3%, frente al 0,69% del registrado en el Servicio Nacional de Salud, y anunció la próxima contratación de 400 profesionales en atención primaria, que en dos años se verá cubierta en todas sus necesidades. Los centros de personal se dotarán en función de la carga de trabajo, y no el número de tarjetas, aseguró, al tiempo que defendió el modelo actual de unidades de gestión, que aseguró que es apoyado por la mayoría de los profesionales.

La comisión registró un intenso debate entre la consejera y la portavoz del PP, Catalina García, que rebatió los datos. Frente al aumento de plantillas, aseguró que se ha recortado en más de 7.700 profesionales en estos cinco años, denunció el «ninguneo, maltrato y descontento» de los profesionales con la gestión sanitaria y aseguró que la Junta aplicó recortes en sanidad por 1.600 millones en 2013 y 2014, a base de «ningunear a los profesionales con contratos de esclavitud y jornadas infernales» y «desmantelando el sistema con sus medidas», según recoge Efe.

La consejera consideró que estas «declaraciones catastrofistas» no ayudan a solucionar los problemas de la sanidad, y dijo que el sistema se encuentra, en general, en una buena situación fruto del esfuerzo para recuperar las plantillas y los derechos laborales.

En el debate sobre las unidades de gestión, la diputada del PP calificó el sistema de «recorte piramidal» y de «bomba de relojería» que «ha estallado» mediante el descontento de los trabajadores.

Sin embargo, la consejera afirmó que la mayoría de los trabajadores están «contentos» con esta forma de organizar a través de unidades de gestión porque permite más participación de los profesionales, si bien admitió que es «mejorable».

Marina Álvarez explicó a la comisión que el complemento de productividad no es algo «caprichoso por cumplir objetivos economicistas», sino que forma parte de las retribuciones de los profesionales, según se acordó con los sindicatos en la mesa de la función pública.

Asimismo, dijo que este año es el de menos incidencia asistencial, según los responsables de los centros, si bien no negó que haya problemas que «intentarán resolver». en este sentido, defendió la eficacia del plan de verano, muy criticado por el PP durante la temporada, y dijo que su previsión de 17.500 profesionales se ha ejecutado por encima del 95 %.

Cargos intermedios

En cuanto a la elección de los cargos intermedios o responsables de las unidades de gestión clínica, la consejera dijo que no son políticos sino responsables sanitarios que cubren labores de gestión y asistenciales y pidió respeto para ellos.

Álvarez aseguró que los cargos que han cobrado sobresueldos lo han hecho dentro de la legalidad. A falta de una información más exhaustiva, que prometió para una próxima comparecencia, la consejera dijo que el mayor importe de estos complementos salariales corresponde a los profesionales que son cargos intermedios, los cuales reciben pluses por sus guardias y fines de semana.

Sin embargo, la portavoz del PP, partido que había pedido la comparecencia extraordinaria ante la comisión correspondiente, le espetó que hay cargos intermedios «mediocres que expulsan a profesionales excepcionales» y concluyó: «Ustedes lo saben y tienen que quitarlos y no lavarse las manos. No nos vamos a callar».

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