Ciudadanos renuncia a la rebaja del IRPF en su negociación con la Junta sobre presupuestos

El partido naranja y los socialistas atan flecos sobre el impuesto de sucesiones y los incrementos en sanidad y educación

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El Gobierno andaluz ha intensificado los contactos con Ciudadanos para llegar a un acuerdo sobre el Presupuesto de la Junta para 2018 que podría darse a conocer antes del fin de semana. La presión sobre el partido naranja es mayúscula, según reconoció ayer su portavoz en Andalucía, Juan Marín. Este desveló conversaciones al respecto con la presidenta de la Junta, Susana Díaz, quien le pidió flexibilidad en la exigencia de C's de no dar su apoyo a las cuentas si no se sube a un millón de euros el mínimo exento del impuesto de sucesiones y donaciones a herencias directas, padres, hijos y cónyuges. Marín, que reconoció que se están «acercando posturas», insistió ayer por la mañana, tras una nueva conversación con la consejera de Hacienda, María Jesús Montero, que la posición de C's es «inamovible» sobre el millón de euros.

En otros aspectos sí ha sido flexible Ciudadanos. Ha aceptado una negociación global sobra las cuentas. Hasta este pasado agosto, Marín insistió una y otra vez que hasta que el PSOE no diera el visto bueno al millón de euros exento en el impuesto de sucesiones, C's no se sentaría a negociar ningún otro aspecto de las cuentas. Ahora ha accedido a una negociación global en la que C's pide un aumento del 4% de la partida para sanidad y 250 millones más en educación.

También ha cedido sobre el IRPF, renunciando a una nueva rebaja de un punto y medio del tramo autonómico, tal como tenía firmado con el PSOE en el acuerdo de investidura. En aquel documento de junio de 2015 se habla de rebajar el impuesto a la renta de 2 a 3,5 puntos a lo largo de la legislatura.

C's reclama un incremento del 4% en sanidad y 250 millones más en educación

Marín dijo que se dan por satisfechos con los dos puntos ya aplicados en el Presupuesto de 2016. «El acuerdo está cumplido», señaló. El pasado febrero no pensaba lo mismo. Exigió a Susana Díaz que ordenara a la consejera de Hacienda, María Jesús Montero, convocar el grupo de trabajo prometido para la armonización fiscal del impuesto sobre la renta y pidió que la rebaja de 1,5 puntos se aplicara incluso antes de 2018.

Hasta el pasado junio siguió incluyendo como exigencia la rebaja del IRPF además de otra modificación del impuesto de sucesiones. Luego puso sobre la mesa la exención a las herencias de hasta un millón de euros y ha supeditado este objetivo a cualquier otro asunto en las conversaciones con el PSOE para respaldarle por tercer año consecutivo el Presupuesto de la Junta.

Según sus cuentas, con la rebaja del punto y medio del IRPF restante que figura en el acuerdo de investidura, la caja de la Junta perdería más ingresos que con el millón de euros del impuesto de sucesiones. C's sigue insistiendo en que el impacto en los ingresos es de 180 millones de euros menos. La recaudación por el tributo de las herencias este pasado año fue de 350 millones de euros. Entonces no se había aplicado el mínimo exento de herencias de hasta 250.000 euros vigente en 2017.

Marín insiste en que la Junta ha aumentado sus ingresos por actividad económica en 770 millones de euros en el ejercicio 2016. Desde la Consejería de Hacienda se insiste en que los ingresos vía impuestos no se conocen oficialmente hasta dos años después de cerrado el ejercicio. Sigue sin dar respuesta a la exigencia de C's. Solo se reconoce que se atan flecos sobre el impuesto de C's, ya que el partido naranja también reclama modificaciones legislativas sobre la donación de padres a hijos para facilitar el acceso a negocios familiares. Todo apunta a que al final el PSOE cederá.

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