Un centenar de catedráticos pide la derogación

Los expertos en Derecho Penal consideran que la pena no disuade la comisión de delitos y afecta a la reinserción social

A. A. MADRID.

Más de un centenar de catedráticos de Derecho Penal hizo ayer público un manifiesto en el que expresan su oposición frontal a la prisión permanente revisable y en el que piden su derogación. Este tipo de condena, sostienen, no disuade de la comisión de los delitos en mayor medida que las penas que ya existían en el Código Penal con anterioridad a su entrada en vigor.

Los 106 catedráticos también ponen en duda el encaje de la prisión permanente en la Carta Magna, algo sobre lo que aún tiene que pronunciarse el Tribunal Constitucional en respuesta al recurso presentado por la oposición. «Compromete seriamente la prohibición de penas inhumanas del artículo 15 de nuestra Constitución en la medida en que posibilita un encierro de por vida», reza el manifiesto. A la vez, «compromete seriamente el mandato de reinserción social», la máxima que se sigue para encarcelar a un condenado, ya que, inciden los expertos, la retarda y la dificulta «como efecto del deterioro personal que produce una situación tan vasta de privación de libertad».

El manifiesto llega a la conclusión de que «la prisión permanente no es una buena ley. No hace de la nuestra una sociedad mejor: no añade eficacia en la evitación de los delitos más graves y sí comporta un significativo deterioro de nuestros valores básicos».

Entre los firmantes figuran los exmagistrados del Tribunal Constitucional Tomás S. Vives y Adela Asua o el exmagistrado del Tribunal Supremo Enrique Bacigalupo.

A la opinión en contra de la prisión permanente revisable se sumó ayer la presidenta del Consejo Español de la Abogacía. Victoria Ortega destacó que no se ha demostrado que en los países en los que se impone esta condena la criminalidad haya bajado. La representante de los abogados recordó además que el Consejo ya solicitó en el pasado la derogación.

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