La carbonería que causó el incendio de Doñana intentó ocultar las pruebas

La carbonería que causó el incendio de Doñana intentó ocultar las pruebas
EFE

La empresa llevó a cabo un movimiento de tierras 24 horas después de iniciarse el fuego, que podría ser constitutivo de delito

LALIA GONZÁLEZ y AGENCIAS

La carbonería de la zona de Las Peñuelas, que estuvo en el origen del incendio que devastó el entorno de Doñana, el pasado mes de junio, intentó ocultar las pruebas de su presunta responsabilidad. Así lo indica el informe de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales de la Consejería de Medio Ambiente sobre el incendio de Moguer (Huelva), que calcinó unas 8.500 hectáreas del entorno de Doñana. Fuentes del Infoca dijeron que la negligencia como origen del fuego que ha marcado el punto más trágico de este verano, estaba establecida desde el levantamiento del secreto del sumario.

El infame, avanzado por el diario El País, indica que la citada empresa habría utilizado maquinaria pesada un día después de declararse el incendio, el 24 de junio, para realizar movimientos de tierra en el entorno de sus instalaciones.

Aunque desde la carbonería se justifican estos trabajos en la necesidad de proteger sus instalaciones ante la posibilidad de que el fuego retrocediera, los responsables de la investigación consideran, según recoge la agencia Efe, que, de ser así, «deberían de haber llevado a cabo otros trabajos complementarios que no se ejecutaron», por lo que concluyen que la intención no fue otra que «ocultar evidencias» que situaban allí el origen del fuego. La empresa carbonera insistió en exculparse públicamente cuando surgieron las primeras sospechas.

Estos trabajos se habrían llevado a cabo 24 horas después de iniciarse el fuego, cuando las llamas ya se encontraban a diez kilómetros en dirección sur y la carbonería estaba libre de amenaza.

La ola de calor adelantó este año la alta siniestralidad al mes de junio

Las tareas de presunta ocultación se centraron en el talud perimetral que rodea las instalaciones, donde se realizaron «trabajos de decapado y movimientos de tierras».

Los investigadores indican que la «manipulación, alteración, modificación o destrucción total o parcial de manera intencionada del área de inicio del incendio» es delito.

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ya se ha personado como perjudicada en la causa abierta por este incendio, que instruye el Juzgado de Instrucción 2 de Moguer (Huelva).

El incendio de las estibaciones de Doñana ha sido el más grave siniestro forestal en este año, en el que la provincia de Huelva se ha viso especialmente afectada y en el que se han adelantado las fechas más negras, a consecuencia de la ola de calor que se produjo en junio.

Huelva ha sufrido además un incendio en Minas de Río Tinto, poco después del de Doñana, que calcinó 800 hectáreas, y recientemente otro en Santa Olalla de Cala, que causó gran preocupación por la masa vegetal afectada y que se ha saldado con 280 hectáreas consumidas. El Infoca valora que dada la alta tasa de masa forestal de esta provincia, su afectación en años anteriores ha sido muy baja. Otros graves siniestros han sido los registrados en Granada ciudad, con 900 hectáreas quemadas; Alanís, en Sevilla, con 227 hectáreas y Níjar, Almería, por la escasa vegetación. El último de relevancia ha sido en Jaén, en el parque natural de la Sierra de Segura.

Fotos

Vídeos