El campo andaluz se recupera tras la crisis

La renta agraria ha crecido un 1,8%, en base sobre todo a frutas y hortalizas y al olivar, como el de la imagen./AFO
La renta agraria ha crecido un 1,8%, en base sobre todo a frutas y hortalizas y al olivar, como el de la imagen. / AFO

Crece un 1,8% la renta agraria y el empleo sube un 4% interanual, mientras la escasez de agua se convierte en la principal amenaza

Lalia González
LALIA GONZÁLEZ

El cierre del año agrícola andaluz 2017 ofrece, como el conjunto de la economía regional, datos de que se ha visto la luz y la salida del túnel. El balance ofrecido por el consejero, Rodrigo Sánchez Haro, habla de la pujanza reforzada de un sector que ha sabido convertir la crisis en oportunidad y que sirvió de refugio en los peores momentos. El dato tiene una importancia añadida porque no estamos ante un sector más: con 10.700 millones de euros de Valor Añadido Bruto, el agroalimentario (agrario+pesca+industria) representa el 8% del PIB andaluz y el 10% del empleo.

Del informe realizado por la consejería se desprende que la renta agraria ha crecido un 1,8%, en base sobre todo a frutas y hortalizas y al olivar y que la potencia de las exportaciones se ha incrementado, hasta alcanzar los once mil millones de euros al final del ejercicio.

El consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rodrigo Sánchez Haro, afirma que «estamos ante buen año en general», en el que también se han puesto en marcha las principales líneas de apoyo y planes estratégicos, con más de 1.300 millones de euros puestos a disposición del sector y 1.330 millones pagados este año en los diversos conceptos, como ayudas directas de la PAC.

Este incremento de la renta agraria, hasta los 9.622 millones, se acompaña de un alza de la producción, que va a alcanzar al término de 2017 un valor de 12.787 millones de euros, lo que supone un 1,7% de subida, debido principalmente al impulso de las hortalizas (30,6%), frutas (25,5%) y aceite de oliva (19,2%).

«Este crecimiento interanual positivo macroeconómicamente muestra la fortaleza del sector agrario andaluz, sobre todo en un ejercicio con déficit hídrico como éste», dice el informe.

Andalucía cuenta con el sector primario más importante de España, que aporta el 26% de todo el Valor de la Producción Agraria nacional y un 34% del valor añadido. La facturación de la industria agroalimentaria andaluza representa el 14% del total nacional, con 15.279 millones de euros y más de 6.000 industrias.

Empleo

En cuanto al empleo agrario, la evolución ha ido acompasada al crecimiento del sector, si bien con altibajos. Durante el ejercicio ha llegado a superar los 297.000 ocupados en el primer trimestre, si bien en el tercero ha descendido hasta las 214.100 personas. No obstante, la cifra interanual se sitúa en un 4% de mejora y representa también el mejor dato de los últimos años para el tercer trimestre. En 2016, el incremento del empleo en el sector se situó en el 12%.

La incidencia del empleo agrícola en el marco general del paro en Andalucía es también alta, como lo demuestra el dato de que en el primer trimestre de 2017 se alcanzaron 297.200 ocupados en el sector primario en Andalucía, gracias sobre todo a la buena campaña oleícola 2016-2017, la cifra más alta de los últimos años, lo que representa el 10% de todo el empleo en Andalucía para ese trimestre.

Las exportaciones aumentaron un 12% en el periodo enero-septiembre, con un saldo de 8.382 millones y la previsión de superar los 11.000 millones al terminar un ejercicio difícil de repetir, en el que se han sucedido los récords históricos en general, y en alimentación y bebidas en particular.

El sector andaluz lleva siete años consecutivos creciendo y sitúa a la comunidad como líder nacional de estas exportaciones, con un crecimiento del +12% respecto al mismo periodo de 2016 y más de 3.100 empresas que exportaron en este periodo, un +60% más que en 2010, según los datos ofrecidos por la Consejería de Agricultura.

Por productos, en los nueve meses contabilizados destacan el aceite (+25,8% de las exportaciones), las hortalizas (+25,1%) y frutas (+22,7%).

Sin embargo, la escasez de lluvia y las altas temperaturas incidirán en una menor producción en la campaña de aceite 2017-2018, de forma que la producción de aceite se ha estimado en torno a las 884.900 toneladas, con un descenso respecto a la campaña anterior del 15,8%.

Para la aceituna de mesa se prevé una cosecha de 422.330 toneladas, un 19,1% menor que en la campaña 2016/17, si bien las exportaciones de aceite y aceituna siguen creciendo, ya que en los primeros nueve meses de 2017 han superado los 2.500 millones de euros (+15,8%).

Del balance realizado, el consejero destaca también el volumen de ayudas concedidas: el pago a agricultores y ganaderos de las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC), en total 1.184 millones para 215.931 beneficiarios de la campaña 2017, se ha realizado en tiempo y forma: en octubre se libró el anticipo del 70% (768 millones de euros) y hasta el 90% en diciembre (415 millones de euros), seis meses antes del plazo.

En cuanto al volumen de ayudas públicas destinadas a impulsar la competitividad y la internacionalización de la agricultura, la ganadería y la agroindustria, al término del año se alcanzará la cifra de más de 1.300 millones puestos a disposición del sector.

Asimismo, la pesca y la acuicultura han contado en el 2017 con más de 38 millones en ayudas para impulsar la sostenibilidad y competitividad, así como el fomento de la pesca sostenible.

Amenazas

Con todo, el consejero ha localizado los principales problemas del sector en este momento en tres áreas clave: el déficit hídrico, la batalla antidumpig con la Administración Trump y la plaga de la bacteria 'Xilella fastidiosa'.

Sánchez de Haro considera que en cuanto a la escasez de agua existe un problema coyuntural, debido al ciclo actual de sequía, y otro estructural, por la falta de infraestructuras adecuadas. El consejero llama a las administraciones a cumplir cada una su cometido, y en especial al ministerio para que lleve a cabo las obras de depuradoras y desaladoras pendientes, para asegurar que a su vez la Junta llevará a cabo la tarea que le corresponde.

En cuanto a lo coyuntural, dado el bajo nivel de precipitaciones de este otoño, el consejero prepara la próxima publicación de ayudas para el sector ganadero, junto con el efecto del anticipo del pago de la PAC en el sector en este ámbito.

La dimensión internacional afecta también al sector. En primer lugar, las acusaciones de dumping de EE UU contra el sector de la aceituna negra. En Agricultura, que actúa en este terreno de la mano de la Administración central, preocupa que sea sólo el primer capítulo de una actuación proteccionista más amplia por parte del Gobierno de Donald Trump y que afecte a más sectores.

Otra cuestión capital que planea sobre el sector en el ámbito comunitario es el anuncio de reforma de la PAC para cuando finalice el actual marco, en 2020. El consejero advierte de los riesgos en el horizonte y defiende, como no puede ser de otra manera, una política «fuerte, con presupuesto suficiente, que siga siendo un apoyo para la renta de agricultores y ganaderos y que tenga en cuenta la diversidad de nuestras producciones», a la vez que insta al Gobierno de España a ir a Europa con una postura «única y fuerte», para luego realizar un reparto consensuado con las comunidades autónomas.

La tercera amenaza se refiere a la plaga de la 'Xylella fastidiosa', que ha hecho su aparición en diversas zonas de España ya y que afecta a diversos cultivos, desde el olivo en Italia hasta los almendros o cítricos en Valencia. Las medidas de control que se vienen realizando desde 2015 se han reforzado ahora, sobre todo en los límites de la comunidad, en las zonas de Jaén, Granada y Almería, y hasta ahora, en los más de 7.700 análisis, todos han resultado negativos.

Pero también el balance del año incluye hitos históricos. Para el consejero lo han sido la inclusión de la uva pasa de Málaga en el catálogo de Patrimonio Agrícola y el fin de la batalla de la 'e-coli', tras la crisis del pepino, que ha dado la razón a España y ha demostrado la fiabilidad de su sistema de trazabilidad.

El año por delante

Para el año que comienza, en el que la consejería aumentará su presupuesto en un 4,0%, en unos 730 millones, el consejero ha cifrado como principal objetivo la Ley de Agricultura y Ganadería, que la Junta enviará al Parlamento en los primeros meses del año, después de un periodo en que se ha puesto en marcha planes estratégicos como el de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la actividad agroalimentaria y pesquera, el Plan Director de las Dehesas y el Plan de la Agroindustria Andaluza.

Llama la atención también el proyecto recién puesto en marcha para una de las grandes cuestiones pendientes, que constantemente reclaman las organizaciones agrarias, como es la incorporación de los jóvenes al campo.

En esta línea, el consejero ha destacado la ayuda de 155 millones de euros, que ha permitido la incorporación de 2.500 jóvenes, si bien el pasado jueves en el Parlamento censuró el «drástico» recorte de fondos por parte del ministerio, que ha impedido que la cifra de beneficiarios llegara a los casi 5.000.

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