Carnero: «No es de recibo que los empresarios ganen un 2,5% más y los sueldos bajen»

Javier Carnero. :: ñito salas/
Javier Carnero. :: ñito salas

"Con las reducciones nos acercamos al peligroso modelo de los países asiáticos", advierte el consejero de Empleo, Empresa y Comercio

Javier Recio
JAVIER RECIOMálaga

El malagueño Javier Carnero está a punto de cumplir su primer semestre como consejero de Empleo, Empresa y Comercio en la Junta de Andalucía. Ya le ha dado tiempo para al menos situarse en esta mastodóntica Consejería.

-¿Esperaba verse hoy así, como consejero tras lo que le pasó con las listas al Parlamento de Andalucía...?

-La verdad es que no, aunque esto demuestra que uno nunca sabe lo que puede pasar. Y no sólo por lo de las listas.

-Perdone, pero a usted le hicieron borrarse de la lista.

-No, no, me fui yo voluntariamente. Pero vamos, yo no iba a poner en esa tesitura a la presidenta. Aquello quedó de manera inmediata totalmente archivado y me puse a ayudar al partido en lo que pude.

-¿Y no le parece que aquello fue muy injusto para usted?

-Sí, como lo puede ser para otra persona que esté en la misma situación. -Desgraciadamente está habiendo en general una confusión entre el derecho administrativo y el derecho penal cada vez más grande. Por desgracia, una denuncia en el ámbito penal sale gratis, entiéndame la expresión, porque no afecta al denunciante.

-Pero perdone, la culpa la tienen ustedes, los políticos, por denunciarlo todo. Y también porque se han puesto estupendos al exigirse unas dimisiones sin que haya siquiera acusaciones fiscales.

-Bueno, nosotros en el código ético tenemos que irnos con la apertura del juicio oral, aunque yo consideré que en un proceso electoral una persona que iba en la lista podía hacerle daño porque le pesaba una denuncia, pese a que se archivó casi de inmediato.

-O sea, ¿que no cree que se están pasando?

-Cada uno tiene su circunstancia y su momento. Aquella fue mi decisión, no sé si acertada o no, pero fue muy dura en lo personal. Lo pasé mal, porque sabía lo injusto de lo que me estaba ocurriendo.

-Habla usted de momento. Vaya momento que hemos elegido para la entrevista...

-En el momento procesal oportuno que dirían los letrados...

-¿Qué le parece el juicio del 'caso ERE'?

-Hemos de tener el mismo respeto y paciencia que hemos tenido durante la instrucción. Es ahora en la fase del juicio oral, porque usted lo sabe igual que yo como letrados que somos, que es ahora donde se dirime todo. La instrucción tampoco tiene per se fe de veracidad. Ni mucho menos.

-Usted es consciente de que está en un puesto de alto riesgo, porque hay varios consejeros de Empleo sentados en el banquillo.

-Sí, pero creo que la confusión entre el derecho administrativo y el penal está llegando a unos niveles preocupantes. La gestión administrativa debe ser limpia, porque gestionamos derechos y bienes de la ciudadanía, pero de ahí a que haya habido la comisión un delito dista un trecho. Sí es verdad que la Consejería de Empleo es muy amplia, cuya gestión es muy dura, y cabe el riesgo de que se pueda ver uno inmerso en eso. Aunque la realidad de lo que pasó la veremos ahora en el juicio.

“Andalucía necesita cambiar su modelo productivo. Es imprescindible”

-Lo que sí parece claro es que con independencia de que se haya cometido o no un delito sí ha habido irregularidades, porque ustedes mismos están reclamando dinero.

-Que tú reclames dinero no quiere decir que el uso haya sido irregular, que sea justificable o no quiere decir que sea delictivo.

-¿Pero cuando lo piden será por algo? ¿En cuánto está cifrado?

-Hay varias interpretaciones. Nosotros estamos siendo muy respetuosos y estamos aportando toda la documentación que nos pide el juzgado. Por cierto, no se puede obviar una cosa, fue la Junta la que denunció este asunto.

-Sí, pero no creo que pensaran que dos expresidentes iban a acabar sentados en el banquillo de los acusados...

-No es esperar o no esperar. Todavía hay que ver cómo queda la cosa. Ahora empiezan las cuestiones previas y..

-¿No creerá en serio que saldrá alguien del caso en las cuestiones previas?

-Puede pasar.

-Es posible, pero parece poco probable. Cambiemos de tercio. ¿Por qué cree que tenemos fama de vagos los andaluces?

-No lo sé, pero además es que no lo entiendo. Yo creo que más que tener fama es una aureola creada alrededor de nosotros que es irreal. Usted es andaluz igual que yo y trabaja de sol a sol igual que yo. Pero como nosotros, millones de andaluces. Los andaluces no somos vagos. Otra cosa es que por nuestra climatología, por el lugar donde vivimos, seamos capaces de compaginar la capacidad de trabajar con tener una capacidad de ocio. Es ahí donde creo que caen en el error. Por cierto, ese ocio genera mucha riqueza. Andalucía es un motor turístico de ocio y eso genera empleo. A veces se nos olvida que para que haya diez personas de ocio hacen falta veinte trabajando. No es lo mismo ser ociosos que estar de ocio. No somos vagos. Andalucía es innovación y es industria. Esa es la realidad. Y los números son potentes, aunque es verdad que no tenemos los números de Cataluña o País Vasco, porque la convergencia siempre ha sido difícil. Tendríamos que entrar sobre este particular en cuestiones históricas sobre por qué perdimos esa capacidad industrial a finales del siglo XIX o a principios del XX.

-El tema de los ERE tampoco ayuda a eliminar esa imagen de pillos que también tenemos...

-Partiendo de la base del respeto, también es cierto que en este asunto ha habido una clara intencionalidad política de un partido, como apuntaba una articulista de este periódico, de hacer una causa general contra la Junta de Andalucía. Vamos a ver cómo acaba esto, porque se puede disolver como un azucarillo.

-¿Para usted no hubo corrupción?

-Eso lo tiene que demostrar y determinar el juzgado. Mi toga no lleva puñetas aún para determinar si hubo o no responsabilidad.

-De este asunto sí creo que puede hablar. ¿Cómo se siente al ser el consejero de Empleo de una de las regiones con más paro de Europa?

-Con responsabilidad y teniendo claro que el desempleo es algo que tenemos que combatir todas las administraciones juntas. Tenemos que poner los mimbres de un cambio de modelo productivo. Si algún problema hay claro y se ha visto durante la crisis es que Andalucía depende en demasía del sector servicios, que cae más en los momentos de crisis. Por eso esta Consejería puso en marcha hace un par de años una estrategia industrial, que es algo que no se hace de la noche a la mañana.

“Las mangas de mi toga no tienen puñetas para decidir si en el ‘caso ERE’ hubo delito”

-Perdone que le haga un inciso. Ustedes llevan gobernando casi 40 años. ¿Hasta ahora no se han dado cuenta de que hacía falta cambiar el modelo productivo?

-El modelo se lleva cambiando desde hace mucho tiempo, lo que ocurre es que el sector servicios iba tirando con más fuerza que el modelo productivo por el que nosotros íbamos apostando. Una prueba evidente es el Parque Tecnológico.

-Todo eso está muy bien, pero seguimos a la cola de Europa. ¿Por qué?

-Porque la convergencia nos hace que para nosotros sea más difícil avanzar. Yo no he tenido en mi mano el modelo productivo tan cerca como lo han podido tener otros. Me cuesta más trabajo llegar. Donde pusimos los mimbres, como por ejemplo en el tema tecnológico, ha provocado que tengamos gran cantidad de trabajo cualificado. Y no solo en el PTA, sino en las industrias auxiliares, y eso es un cambio claro de modelo productivo. ¿Suficiente? Evidentemente no. Hay que ir a más cambios de modelo productivo. Hemos apostado por una minería mucho más sostenible que genera mejor empleo y que no está sujeto a vaivenes. Dicho esto, está claro que hay otros sectores, como el de servicios, donde los empresarios tienen que hacer un esfuerzo por conseguir mayor estabilidad en ese empleo. Yo no creo que al empresario le vaya a ir bien por tener empleos temporales.

-O sea, que los empresarios tienen gran parte de culpa.

-No, los empresarios se han visto con una oportunidad de reducir costes gracias a la reforma laboral que cuando la puso en marcha el PP destruyó miles de empleos, que fue especialmente duro en Andalucía. Otras comunidades también se vieron afectadas, pero sin embargo, en Canarias o en Extremadura se llevaron a cabo unos planes de empleo donde buscaron la recualificación del personal que estuvo trabajando en el sector de la construcción, fundamentalmente. Nosotros nunca hemos tenido esos planes especiales de empleo.

-O sea, que culpa al Gobierno central de nuestros males.

-No, no. Tiene parte de culpa, porque ya le dije al inicio de mi respuesta que somos todas las administraciones las que somos responsables de ir generando un empleo de mayor estabilidad y calidad. El cambio del modelo productivo tiene que darse en España, como tiene que darse obviamente en Andalucía.

-Usted también es responsable de las políticas de formación. Se ha criticado mucho su paralización. ¿Qué tiene que decir a eso?

-Ahí voy a ser tajante. El PP fue muy crítico con un tema, como el 'caso Edu', que se ha disuelto ya como un azucarillo. No hay nada y hay más de 128 causas archivadas. Hombre, y si hubo un momento en que se puso en tela de juicio cómo se impartían los cursos de formación y se ponían en riesgo a las empresas y a los propios alumnos, lo mejor fue parar y suspenderlo todo. Volver a otorgarla.

-Pero dejó tirada a mucha gente, empresas y alumnos.

-Evidentemente, pero no fuimos nosotros los culpables de aquello.

-¿Es cierto que los interventores a raíz del 'caso ERE' mandan a veces más que un consejero?

-No lo sé. En mi caso no tengo esa sensación. La Intervención cumple un papel vital en la administración porque vela por el dinero público.

-A lo mejor es que se le hace más caso que antes. Volviendo al tema ERE, la Intervención también avisaba y dio la voz de alarma y no se le hizo mucho caso...

-Las defensas de este asunto dicen lo que dijo y lo que no dijo la Intervención. Yo he estado en la administración local y en la regional y siempre he atendido los informes de Intervención. Aunque también he de decir que hay muchos informes de Intervención. En algunos te dicen cómo se debe actuar, el alcance que puede tener una actuación...Nosotros no es que le hagamos caso a estos informes, es que estamos obligados.

-Pero la decisión de parar, por ejemplo, las escuelas taller no fue de la Intervención, sino política.

-Cierto. Y lo asumo. Y fue la más correcta para poder realizar todas las justificaciones de la formación para poder comenzar de nuevo. Ahora lo que hay que ver es quién responde por esas denuncias que se han quedado en nada. Lo paramos de manera preventiva, porque era lo que había que hacer ante la situación que se planteaba. La formación se ha vuelto a poner en marcha y ya es una realidad. Vamos a cambiar el modelo y vamos a ir a concursos públicos.

-Por cierto, usted ha arreglado el problema del CIO Mijas. Ya en frío, ¿no le parece sonrojante lo que pasó ahí?

-Lo del CIO Mijas lo dije desde el principio: no había justificación alguna para que esas criaturas estuvieran más de 30 meses sin cobrar. Dije que en la medida de mis posibilidades y en el tiempo más breve posible lo solucionaría. Así lo hice en mes y medio.

-Eso dice muy poco en favor de su antecesor.

-No, seguramente tuvo que hacer una serie de temas administrativos en el CIO Mijas previos a la toma de decisión que adopté yo. Yo decidí cambiar a los liquidadores para poner uno de la Administración y que fuera la propia Intervención de la Junta la que auditara las cuentas del consorcio. Fíjese si confío en la Intervención que fue la que auditó esas cuentas.

-¿Sabe la cifra del paro en Andalucía?

-Cifras exactas no lo sé. Son unos 850.000 parados. Yo voy teniendo la cifra semana tras semana, como todos los consejeros de España, aunque tenemos el compromiso de no darlas. En el tema del desempleo, la crisis nos ha enseñado algo: no hay verdades absolutas. Antes, cuando éramos jóvenes, el paro subía una barbaridad en septiembre. Ahora, no. En noviembre bajaba el paro y ahora no, tiene comportamientos extraños dependiendo de la provincia...Y con las comunidades pasa lo mismo.

-¿Le tira mucho de las orejas Susana Díaz? ¿Es muy regañona?

-La presidenta no nos tira de las orejas

-En sentido metafórico.

-Ya, ya. Lo que ocurre es que es una persona que tira del carro y nos exige mucho. Si yo cuando veía a mi padre volver a casa de trabajar seguía haciendo cosas difícilmente podía estar tumbado en el sofá. Esto es igual. Si la presidenta está continuamente tirando del carro los consejeros lo que tenemos que intentar es ayudarla a tirar del mismo.

Muy personal

-Su edad

-48 años.

-Estado Civil

-Casado

-Le importa que diga que su mujer es política

-Para nada. Es Patricia Alba, delegada de Educación.

-¿Hablan mucho de política en su casa?

-No, aunque la gente no se lo crea. Podemos hablar de política en general, de salón, pero no entramos en muchos detalles.

-Supongo que uno no sería sanchista y otro susanista.

-No. Jajaja. Éramos plenamente susanistas.

-Por cierto, cree que Susana Díaz volverá a intentar ser la líder del PSOE nacional.

-Creo que está muy centrada en Andalucía.

-Sí, pero cara al futuro.

-No sé…

-¿Tiene hijos?

-Dos. De 21 años y 18.

-¿Qué estudian?

-Derecho y ADE, la de 21 y 2.º de Bachiller.

-¿Dónde estudian?

-En la UMA y en un instituto en Carranque.

-¿Usted dónde estudió?

-Hice la primera parte del bachiller en el Emilio Prados y la segunda parte en Los Olivos.

-¿Y la carrera de Derecho?

-En la UMA y en la Universidad de Granada.

-¿Cuál fue su primer empleo?

-Con 16 años. Fue un verano en una tienda de souvenirs de Benalmádena.

-¿Tiene coche?

-Sí.

¿Cuál?

-Un BMW 116 diesel. Serie 1. Y una Hondilla.

¿Dónde vive?

-En Benalmádena.

-¿Chalé o piso?

-Un piso.

-¿Cuál su restaurante favorito? Tenga cuidado con lo que dice…

-Jajaja. Evidentemente es el restaurante de mi hermano, La Cosmopolita. Y ya en serio, no es porque sea el de mi hermano. Aunque también me gusta mucho Cienfuegos, que está en Alhaurín de la Torre.

-Después de esto, ¿qué? O es de los que piensa vivir toda la vida de la política…

-Para nada. He sido alcalde, he estado en la oposición y ya he vuelto a mi trabajo dos veces.

-¿Como abogado?

-Como técnico de Andalucía Emprende. Soy personal laboral. Tengo claro que esto es una etapa que se acaba.

-Por cierto, tiene tipo con esos caracolillos enfijatados que le gusta el flamenqueo.

-Me gusta el flamenco, aunque no tengo oído.

-El ocio de lo que hablábamos antes…

-Sí, como nos gusta a la mayoría de los andaluces. Me gusta mucho el Rocío y la Semana Santa.

-¿De qué cofradía es?

-De la Esperanza. Saqué desde los 18 a los 38 años.

-¿La Virgen?

-No, el Cristo.

-¿Es futbolero?

-Sí, pero no mucho. Ahora me gusta mucho el baloncesto.

-¿No será del Betis de baloncesto?

-No, jaja. Soy del Unicaja.

¿Y del fútbol de qué equipo es? Sea sincero.

-Del Barça.

-Lo dice con la boca pequeña.

-Aunque no sé si seguiremos jugando la Liga….jajaja.

-Muchas gracias.

-Ha sido un placer.

-¿Cuándo cree que saldremos del farolillo rojo del empleo de Europa?

-No estamos en el farolillo rojo.

-Perdone, estamos entre las diez peores..

-Sí, pero no somos el farolillo rojo.

-Vale. Se la doy. Aun así, no es para estar muy contento estar entre los diez peores.

-En absoluto. Me encantaría estar entre los diez mejores. Eso es evidente. Yo creo que hay que variar el concepto y no hablar de las cifras de desempleados, sino la de empleados. Me explico. Marcarse una cifra de desempleo puede estar bien cara a un titular, pero no me sirve de nada si mi población activa me ha aumentado en la misma proporción.

-La clave está en el porcentaje sobre la población activa.

-Efectivamente. Estamos trabajando en eso.

-Mójese y dígame un porcentaje.

-Una cifra asumible sería llegar en las cifras en la que nos movíamos antes de la crisis en el 2007 y llegar a esa cifra de empleo a finales de 2018 o mediados de 2019.

-Pero en aquellos momentos seguíamos estando a la cola en Europa.

-Pero eso ocurre por la convergencia.

-¿Por qué nos cuesta tanto alcanzar la dichosa convergencia?

-Porque el modelo de financiación no es justo. Para que la gente lo entienda, si yo parto de menos diez y mi convergencia está en el cero porque el resto está en más diez, pero a mí me van financiando conforme a mi menos diez y nunca al más diez, difícilmente llegaré a converger. Después hay una cuestión histórica con la financiación: quien coja cien, pase lo que pase seguirá cogiendo cien, pese a que tenga menos población, o necesite menos recursos. Si usted ha superado ya la convergencia no hay razón para que siga cogiendo ese mínimo. Ese dinero debe ir destinado a los que necesitamos, y no estoy hablando de Andalucía, también está Castilla La Mancha, Castilla-León. En cualquier caso hay una cosa cierta. Quien diga que Andalucía no le ha dado la vuelta a su territorio es que no conoce Andalucía. El problema es que hay comunidades que están sobrefinanciadas.

-O sea, que con el nuevo modelo al fin cambiaremos.

-Debe cambiar. En cualquier caso estamos cambiando. Si el país crece al 1,9 o 2,1% y nosotros lo hacemos entre el 2,9 y el 3,1% del PIB nos iremos acercando a esa convergencia. Ahora, no nos llevemos a error, ese punto de PIB nos supone un 0,2 o 0,3% a nivel de convergencia. Esa es la senda, pero si no lo arreglamos con el sistema de financiación es una senda larga y tortuosa.

-Hablando de salarios. Están bajando.

-Vuelvo a lo que le dije antes. Si la reforma laboral le permitió a las empresas quitar de un plumazo los convenios colectivos...Ya no se trata que los sindicatos pudieran negociarlos, sino que servían para tener un acercamiento entre posturas que mantenían los salarios. Si ahora, y aunque no se puede generalizar, las empresas van a basar su competitividad en una bajada de costes salariales nos estamos yendo a un modelo asiático de países a los que no deberíamos acercarnos ni remotamente.

-¿Existe ese peligro?

-No creo, pero no es de recibo que haya personas que tengan un trabajo, incluso indefinido, estén en el umbral de la pobreza. Esas cosas son reales. No tiene razón de ser que gente con trabajos cualificados ganen 800 o 900 euros. Si el beneficio industrial está subiendo en torno al 2,5% los salarios no pueden bajar el 0,8%. Si usted o yo tuviéramos una empresa no tendríamos justificación decirle a nuestros empleados que les bajamos el sueldo si ganamos más que el año pasado.

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