Asaja asegura que «ya es hora» de proponer medidas contra la sequía

La situación de muchos embalses andaluces preocupa al sector agrario. :: afp /  jorge guerrero/
La situación de muchos embalses andaluces preocupa al sector agrario. :: afp / jorge guerrero

La organización agraria advierte de que el campo andaluz acumula ya tres años con déficit de agua y que hay sectores como el arroz que dan la temporada por perdida

EFE MADRID.

El presidente de Asaja-Sevilla y de la organización en Andalucía, Ricardo Serra, considera que es hora de proponer medidas para la sequía a medio y largo plazo, porque las actuaciones para mejorar la capacidad de embalse en periodos largos de falta de agua «no se han acometido con suficiente empeño». Serra -que lleva vinculado a la organización como presidente en Sevilla desde hace más de dos décadas- participa mañana lunes en un encuentro de la asociación agraria al que también asistirá el comisario Europeo de Agricultura y Desarrollo Rural, Phil Hogan.

Entre los desafíos del sector, Serra señala que hay que dar respuesta a la falta de precipitaciones en los últimos años, una «amenaza relevante» que no se soluciona con las últimas lluvias. Recuerda que existen dos tipos de sequía: la del año hidrológico, que de momento «pinta horrible», pero para la que aún hay esperanza, ya que «si empieza a llover y hay una primavera larga, puede funcionar bien». Y la sequía de ciclo, que es «muy preocupante porque ya van tres años con déficit» y hay sectores como el del arroz mentalizados a que «pasarán el año en blanco» y otros como los hortofrutícolas a los que más allá de salvar la cosecha, les preocupa incluso salvar los árboles. «Se puede hacer muy poco y debemos aprender de la adversidad» y buscar soluciones para mejorar el embalsamiento de agua en los ciclos de lluvias, porque «está claro que no está funcionando bien», apunta.

Además de la sequía, en el horizonte más cercano está la nueva reforma de la Política Agraria Común (PAC), la «gran moldeadora de la agricultura en estos 40 años», según Serra. Recuerda que aún está por decidir el cuadro financiero para el próximo periodo de programación que comenzará en 2020 y que definirá cuánto presupuesto comunitario se destinará a la PAC, una de las políticas más antiguas de la Unión Europea (UE), vigente desde 1962, y la segunda con más presupuesto, un 40 %.

La salida del Reino Unido de la UE, de entrada, «va a suponer una pérdida de presupuesto, porque daba más de lo que recibía», señala, y además «hay cada vez más voces» pidiendo más dinero para políticas de seguridad o de inmigración. Por eso, explica, uno de los escenarios posibles es que se quite presupuesto a lo que tiene», de ahí «la seria amenaza de recorte». En cuanto al modelo de reparto de las ayudas, «parece que va a mantener los dos pilares», indica.

Bajos precios al productor

Respecto al problema de los bajos precios que reciben los agricultores y ganaderos en origen, la futura PAC no centra la atención en este problema «según los primeros papeles que se conocen». Por eso, y pese a los intentos de impulsar medidas como la Ley de mejora de la cadena alimentaria -a su juicio, «descafeinada»-, hoy «sigue persistiendo «la chocante contradicción de que los precios no son los justos por producir alimentos cada vez con más exigencias».

Además, Serra alude a la necesidad de un relevo generacional, una cuestión «fundamental» de la que «ya se ha tomado conciencia», pero sobre la que «hay que hacer algo para que las medidas, la aplicación de los reglamentos, sean eficaces».

En cuanto al balance de los últimos 40 años del sector andaluz, define la evolución como «bastante radical», especialmente palpable en cuestiones técnicas, y cita como ejemplo el riego por goteo o la profesionalización de los productores y las explotaciones. Y es que el desarrollo del estado de las autonomías y sobre todo la entrada en la Comunidad Económica Europea cambió la reglas de este sector que hoy sigue con la vista puesta en el cielo y en Bruselas, donde se definirá su futuro.

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