Aislada y con una presa 'sombra' en la cárcel

FRAN GAVILÁN

almería. Ana Julia Quezada vivió ayer su primer día en el módulo de mujeres de la prisión almeriense de El Acebuche. Fuentes consultadas por este periódico confirmaron que la dirección del centro penitenciario ha decidido aplicar a la autora confesa del crimen del pequeño Gabriel el protocolo antisuicidios y otras medidas especiales para evitar agresiones o problemas de seguridad en la cárcel.

En este sentido, Ana Julia ha quedado «aislada» en una celda apartada de la del resto de usuarias y está acompañada las 24 horas por una interna de apoyo, conocida popularmente por «presa sombra». Se trata de una mujer que se ha presentado de manera voluntaria, lo que le repercutirá en beneficios penitenciarios, y que fue condenada por un delito de homicidio, según las fuentes consultadas.

La asesina confesa recibe, además, las comidas en la celda con el objetivo de evitar acceder al comedor y su habitación es una de las que la ventana está orientada hacia una reja en la que es imposible el acceso por el resto de internas.

Las primeras 24 horas de Ana Julia han sido «completamente normales», según el testimonio de algunos trabajadores del centro consultados, quienes añadieron que la autora confesa baja al patio por la mañana únicamente acompañada por la interna de apoyo y cuando el resto de las presas ya han desayunado y se encuentran en sus celdas.

Su abogado, Esteban Hernández, reveló ayer que Ana Julia le preguntó por el estado de ánimo de Ángel Cruz, padre del pequeño de tan sólo ocho años al que decidió quitar la vida el pasado 27 de febrero.

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