Un acosador de la madre de Gabriel, el pequeño de Níjar, investigado como sospechoso de su desaparición

Cientos de personas siguen participando en las tareas de búsqueda por quinto día. /EFE
Cientos de personas siguen participando en las tareas de búsqueda por quinto día. / EFE

Fue condenado dos veces por perseguir a Patricia Ramírez, aunque parece que tiene una coartada sólida de que él no raptó al niño

FRAN GAVILÁNALMERÍA

Un vecino de la pequeña localidad almeriense de Antas, con apenas 3.000 habitantes, se ha convertido en el foco de atención en torno a la investigación de la Guardia Civil que trata de dar con el paradero del pequeño Gabriel, el menor de 8 años que desapareció el pasado martes en la pedanía nijareña de Las Hortichuelas Bajas y que mantiene en vilo a todo el país.

El individuo, a quien sus vecinos describen como «un hombre solitario» y amante del ‘running’, también conocido por pintar cuadros durante los veranos en el paseo marítimo de Garrucha, fue detenido durante la mañana del pasado miércoles, justo un día después de la extraña desaparición del menor de ocho años mientras realizaba un recorrido que de apenas cien metros, 140 pasos tasados, y que «conoce a la perfección», según apuntó Ángel, padre del niño Gabriel.

Se trata de D. M. F. A., de 42 años, quien ha sido condenado hasta en dos ocasiones por acosar a Patricia Ramírez, madre del pequeño. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, descartó ayer que por el momento que este vecino de Antas guarde alguna relación con la extraña desaparición. No obstante, la Guardia Civil va a agotar todo el tiempo disponible, es decir 72 horas, que permite la ley para poner al arrestado a disposición judicial.

Alerta de menores

El presidente de SOS Desaparecidos, Joaquín Amills, reclamó ayer al Ministerio del Interior que active la alerta de menores desaparecidos ante el caso del pequeño Gabriel. «Tenemos esa alerta desde 2014 y no se ha activado nunca. Las circunstancias de esta desaparición, un niño de 8 años, la situación y la forma en la que desaparece, era para que a las 12 o 14 horas se hubiera activado», reclamó desde una explanada de Las Hortichuelas Bajas. La medida solicitada por SOS Desaparecidos, concretó Amills, permitiría que la imagen del menor apareciese en «todas las estaciones de tren, autobús, en aeropuertos y peajes de autopistas», lo que, a su entender, «serviría para este caso y para prevenir otros casos de menores». «La hemos reclamado muchísimas veces y creo que el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, tendrá que actuar cuanto antes mejor». También recalcó que es un ministro involucrado con las familias y los desaparecidos.

El hombre, que fue detenido por «manipular la tarjeta telemática» días antes de la desaparación del chico, artilugio que lleva puesto en virtud de una orden de alejamiento sobre la madre de Gabriel, permanece en los calabozos de la Comandancia de Almería a la espera de poder sacar algo en claro.

De hecho, los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) especializada en la búsqueda de personas, que llegaron el pasado jueves procedentes de Madrid para unirse a las labores de búsqueda, le interrogaron durante el día de ayer nuevamente con el objetivo de dilucidar si tiene algo que ver con la desaparición del niño. No obstante, fuentes consultadas por este periódico señalan que el detenido tiene «una coartada sólida».

Pese a que de momento el ahora arrestado no tiene relación sobre la autoría de este extraño y desconcertante suceso, la madre de Gabriel ha padecido durante dos años un acoso «casi permanente» por parte de este hombre. Así se muestran en las dos sentencias condenatorias consultadas, fallos que señalan que D. M. F. A. ha sido enjuiciado en hasta dos ocasiones en un plazo de dos años por acosar a Patricia Ramírez.

La última vez fue el pasado 14 de febrero, hace tan sólo algo más de dos semanas. Esa es la fecha en la que el titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Almería, Luis Miguel Columna, condenó a seis meses de prisión a este vecino de Antas tras quebrantar la orden de alejamiento que pesaba sobre él respecto a la progenitora del niño de 8 años.

Escuadrón de caballería

Mientras que D. M. F. A. pasará previsiblemente a disposición judicial a lo largo de la mañana, el dispositivo de búsqueda se desarrolló ayer por cuarto día consecutivo por la zona dónde desaparición el pequeño Gabriel, ampliando la búsqueda a un radio de cuatro kilómetros e incluso a otras zonas más alejadas como la zona de las Minas de Rodalquilar o el Cortijo del Fraile. Dicho dispositivo, que también se iniciará esta mañana a partir de las 8.00 horas, contó ayer con 24 grupos de búsqueda, entre voluntarios y especialistas, para barrer toda la zona a fin de dar con alguna pista del destino del menor desaparecido. En total, fueron de quinientas personas las que se han sumado a la búsqueda, entre ellos, Guardia Civil, Emergencias Andalucía (112, el Grupo de Emergencias de Andalucía y Protección Civil), Policía Local, agrupaciones de Protección Civil de Almería, de otras provincias andaluzas e incluso de otros puntos de España que se han ofrecido a la llamada de búsqueda de la familia. También lo hicieron Bomberos de distintos parques de la provincia y de otros puntos de España como los Bomberos de Cataluña; Cruz Roja, Infoca, Agentes de Medio Ambiente, Ayuntamiento de Níjar. Nuevas unidades como la de Caballería y expertos de Científica y de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se sumaron al dispositivo planteado, tanto de búsqueda como de investigación, según explicó el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, quien se lamentó por «una situación que nos tiene impactada a toda la ciudadanía y que nos lleva siempre a trasladar cariño y cercanía a familiares». El operativo de búsqueda «va continuar mientras que no tengamos la certeza absoluta de encontrar al pequeño».

Según el fallo, el procesado quebrantó el alejamiento de 200 metros respecto a su víctima que le fue impuesto el 7 de noviembre de 2016 por el Juzgado de Instrucción número 6 de Almería. En este último procedimiento penal, señala que D. M. F. A., que «sufre depresión desde hace varios años», buscó de «manera insistente» la cercanía física de Patricia Ramírez e incluso intentó contactar con ella, de tal como que la madre de Gabriel «sintió temer de salir a la calle por no encontrarse con el acusado».

La sentencia relata distintos episodios de acoso por parte del procesado. Uno de ellos señala que el acusado acudió, a partir del verano de 2016, «a todas las carreras» en la que trabajaba Patricia, llegando «dos horas con antelación, sentándose delante de ella y haciendo gestos con las manos como si hiciera fotografías».

Lo hizo, según remarca el magistrado, «siendo conocedor de que» Patricia Ramírez acudía «habitualmente al mismo por motivos laborales». A continuación, sobre las 15.45 horas, se personó en una cafetería situada a unos 50 metros del referido pabellón «incumpliendo con ello lo dispuesto en dicha resolución judicial».

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