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¿Por qué hay tantos terremotos en Alhama de Granada?

¿Por qué hay tantos terremotos en Alhama de Granada?
  • El centro de esta provincia acumula el mayor riesgo sísmico de España, con un 10% de probabilidad de sufrir en 50 años un temblor «muy fuerte que causaría daños moderados»

Lo de que Granada es la zona de mayor peligrosidad sísmica de España no es una leyenda urbana, es un dato proporcionado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN). Si algún residente en la provincia mira el mapa de peligrosidad sísmica elaborado a finales de 2015 por los expertos nacionales, probablemente termine tragando saliva. La zona refulge en rojo, junto al área de Lorca y Murcia en general, dentro de un dibujo en el que Ávila o Segovia aparecen en un palidísimo amarillo escasamente amenazante. Eso se traduce en lo siguiente: en el área comprendida entre Granada capital hasta Alhama de Granada, llegando en sus límites a Málaga capital y la Costa Tropical, hay un 10% de probabilidad de sufrir un terremoto en los próximos 50 años que se percibiría como muy fuerte por los ciudadanos aunque el potencial de daño sería -en general- moderado. De ahí que muchos de los terremotos que se producen en la zona de Alhama acaban dejándose sentir en Málaga y, más concretamente, en la Axarquía.

Ese temblor «esperado» en la provincia de Granada, como reconoce Manuel Navajas, director del 112, tendría -según Luis Cabañas, experto del Instituto Geográfico Nacional- una aceleración sísmica prevista de entre 0,24 y 0,26 g. Comparativamente, el de Lorca de 2011 tuvo una aceleración de 0,36 g, pero al producirse sólo a un kilómetro de profundidad de la tierra causó graves daños materiales y dejó nueve muertos y unos 325 heridos. En Melilla, el temblor del suelo en 2016 se sintió con una intensidad de 0,1 g (causó daños materiales y 26 heridos), explica el portavoz del IGN. «Granada se encuentra en una zona de alta peligrosidad, aunque los efectos concretos del fenómeno vendrían determinados por la localización (profundidad) del hipocentro», advierte Cabañas.

Por lo pronto, aparecer en rojo en los mapas de España significa que los «arquitectos e ingenieros» tienen que dimensionar sus estructuras para que soporten esas máximas aceleraciones, explica el sismógrafo Luis Cabañas. Los datos que ellos proporcionan son una base, por ejemplo, para elaborar las leyes y normas de construcción de viviendas convencionales, carreteras, puentes y espacios públicos en general.

¿Por qué hay tantos terremotos en Alhama de Granada?

Desde 2002 es de obligado cumplimiento el decreto nacional de construcción sismorresistente. Ese documento legal recoge, por ejemplo, que las nuevas construcciones de pueblos como Alhama de Granada o Pinos Puente -con alta peligrosidad sísmica- tienen que tener mucha más resistencia a la aceleración del suelo que los edificios que se levanten en cualquier punto de Madrid, donde la amenaza es muy baja.

«Nuestros datos se deben tener en cuenta también en la elaboración de los planes de emergencia municipal y antisísmicos que prevé la ley», apostilla el experto nacional. En Japón o Chile, donde las sacudidas de la tierra son mucho más fuertes y frecuentes que en Granada, la normativa es aún más exigente en las estructuras y protocolos preventivos.

José Benito Bravo también trabaja en Madrid, en la red sísmica nacional, donde registran en tiempo real cualquier sacudida del subsuelo, aunque sea imperceptible para los ciudadanos debido a que el hipocentro está muy profundo. La mayor parte de terremotos no se notan, aunque los hay casi todos los días, especialmente en las zonas de alto riesgo. Por ejemplo, el de la madrugada del día 26 de enero de 2016 -con origen en el Sur del Mar de Alborán y efectos en toda la parte oriental de Andalucía- tuvo una magnitud de 6,3 en la escala de Richter y más de 500 réplicas sucesivas de menor intensidad en mitad del mar y en Alhucemas (Marruecos), aunque sólo algunas repeticiones fueron sentidas.

La provincia de Granada tiene una sismicidad moderada, con unos dos terremotos de 5 a 5,5 grados (similar a la escala de Richter) al año. Si lo comparas con Japón o Chile no es mucho, pero en España es lo máximo. A veces nos ha desconcertado que en esa provincia se han localizado temblores a 600 kilómetros de profundidad, cuando lo normal es hasta 30 kilómetros de profundidad, porque de ahí para abajo se va transformando todo en capas 'semilíquidas'. Si un día se produce una serie importante de temblores, como pasó en Torreperogil (Jaén) hace un tiempo, que hubo diez réplicas en una hora, pues sí empezamos a avisar a Protección Civi para prevenir, aunque luego quede en falsa alarma», informan desde el Instituto Geográfico Nacional (IGN).

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