Diario Sur

Peritos contraponen sus dictámenes en la recta final del 'caso romanones'

El juicio por el 'caso romanones' entra hoy en su fase final, con la lectura de conclusiones enlas que no se descarta variaciones en la posiciónfiscal, que hsta ahora pedía 9 años por abusos sexuales. En la sesión de ayer las peritos psicólogas del Instituto de Medicina Legal de Pamplona que examinaron durante la fase de instrucción al joven que ha denunciado al padre Román M.V.C. por supuestos abusos sexuales dijeron que no han apreciado en el denunciante un trastorno de estrés postraumático, aunque han aludido a una «afectación» en el terreno sexual y en el ámbito religioso por la «ambivalencia» entre sus creencias y «la desconfianza» que estos supuestos episodios generaron en él.

Estos peritos, que declararon por videoconferencia, aludieron a un sintomatología de ansiedad y depresión leve en el joven; además de a una afectación sexual vinculada con las dificultades que presentaría para afrontar con normalidad la sexualidad con sus parejas y ante la aparición de «dudas y malestar» después de mantener relaciones íntimas.

Afirman que el denunciante no valoró los hechos como si se encontrara en una secta, sino que el padre Román era para él su «guía espiritual», casi «como un padre» en el marco de una «conducta sexual abusiva» que supuestamente se produjo «de forma gradual» en la que esta persona, que era su «referente», le decía «cómo debía vivir su sexualidad». Esto generó una «disonancia» entre lo que «él sentía en su interior» cuando se producían los supuestos abusos y sus creencias religiosas, cuya base era «muy fuerte» y que luchaba por «mantener».

A propuesta de la defensa del padre Román, el presidente de la Asociación Española de Psiquiatría Legal testificó que en la actualidad no existe ninguna técnica fiable para determinar si una persona miente o dice la verdad en su testimonio y ha opinado que el informe de la Sección de Análisis de Conducta (SAC) de la Policía Nacional que analizó al denunciante y al denunciando «no es metodológicamente aceptable», recoge Europa Press.

Los análisis de esta unidad concluyeron que la versión del denunciante era «altamente compatible con un testimonio honesto» y la del padre Román «altamente compatible con un testimonio deshonesto», si bien este perito matiza que el objetivo de este tipo de informes va enfocado a generar hipótesis en el proceso de una investigación «en caliente», pero «nada más».