Diario Sur

Los exdirectivos de Abengoa, al banquillo por sus indemnizaciones millonarias

Antonio Fornieles, Manuel Sánchez Ortega y Felipe Benjumea. :: efe
Antonio Fornieles, Manuel Sánchez Ortega y Felipe Benjumea. :: efe
  • Felipe Benjumea, hijo del fundador de la empresa, y su consejero delegado recibieron 11,4 y 4,4 millones de euros cuando la empresa estaba al borde del concurso

Los exdirectivos del gigante español de energías renovables Abengoa serán juzgados por haberse otorgado indemnizaciones de varios millones de euros al abandonar el grupo al borde de la quiebra. La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha acordado la apertura de juicio oral contra el expresidente, Felipe Benjumea, y su ex consejero delegado Manuel Sánchez Ortega, por administración desleal y apropiación indebida, que puede acarrear penas de entre tres y cinco años de prisión.

También se sentarán en el banquillo la expresidenta de la comisión de Nombramientos y Retribuciones, Mercedes Gracia, la exconsejera Alicia Velarde y al expresidente de Abengoa Antonio Fornieles, que acordaron el pago de tales cuantías, todos ellos por un presunto delito de administración desleal. La juez fija una fianza por responsabilidad civil de 3,4 millones de euros, a depositar en 24 horas, para todos ellos menos para Sánchez Ortega, quien deberá abonar en el mismo plazo aunque de forma individual, 1,3 millones de euros.

Abengoa, empresa insignia de España en los años 2000, atrapada por sus deudas, evitó por muy poco entrar en un proceso de liquidación judicial en 2016. Habría sido una de las quiebras más importantes de la historia del país pero, con todo, su nuevo tamaño ha supuesto un duro golpe para la industria andaluza, de la que era tractora en un sector fundamental, de I+D+i. La empresa, fundada en 1941 en Sevilla, se convirtió en una multinacional puntera en la energía solar y eólica, los biocombustibles y la desalinización del agua. El expresidente Barack Obama la escogió para construir la mayor central solar del mundo en Arizona.

La jueza estima que el prejuicio para la compañía se eleva a casi 11,5 millones de euros en el caso de Benjumea y cerca de 4,5 millones en el de Sánchez Ortega. Los dos directivos abandonaron el grupo justo antes de que se declarara en preconcurso de acreedores en noviembre de 2015, embolsándose esas indemnizaciones millonarias. Según la jueza, cuando se formalizó su salida de la entidad se aprobaron unos pagos por cese anticipado de 4.484.000 euros, en el caso de Sánchez Ortega y de 11.484.000 para Benjumea, unas indemnizaciones que no estaba contemplada «en contratos anteriores y tampoco era preceptivo que se incluyeran en los nuevos contratos mercantiles».