Diario Sur

Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo, ayer en la protesta contra Gas Natural en defensa de Doñana en la que también participó el PSOE. :: efe
Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo, ayer en la protesta contra Gas Natural en defensa de Doñana en la que también participó el PSOE. :: efe

Podemos e IU refuerzan su alianza en Andalucía cara al 'postsusanismo'

  • La sintonía personal entre Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo favorece la unidad de acción de las dos formaciones con el objetivo de ser alternativa al PSOE en las próximas autonómicas

Podemos e Izquierda Unida vienen reforzando su alianza en Andalucía desde las elecciones generales del 26 de junio, en cuya campaña se puso a prueba y funcionó el tándem Teresa Rodríguez-Antonio Maíllo. La buena sintonía entre los coordinadores de Podemos Andalucía e IU-CA ha contribuido a una unidad de acción común en la calle y en el Parlamento de los dos grupos, como se vio ayer defendiendo Doñana a las puertas del parque nacional. Y se verá este lunes con la presentación de la primera proposición de ley conjunta para blindar el gasto de Educación en Andalucía. O también el próximo día 4 de diciembre cuando homenajearán las protestas de 1977 en pro de la autonomía.

El rotundo triunfo de Teresa Rodríguez en las primarias frente al sector errejonista andaluz, dirigido por Sergio Pascual y contrario al escoramiento de Podemos hacia la izquierda, ha contribuido a que esa relación se consolide cara al futuro. Un futuro sin Susana Díaz si, como todo apunta, la presidenta andaluza toma las riendas del PSOE y da el salto a Madrid.

Podemos e IU podrían repetir la experiencia del 26-J en las elecciones autonómicas andaluzas. Estas en teoría tocan en marzo de 2019 si no hay un adelanto. Para entonces, el PSOE llevaría gobernando en Andalucía 37 años. Con otra legislatura al frente de la Junta se colocaría en 40 años. Tanto PP como IU esgrimen esta cifra como razón de peso del «agotamiento» de una manera de gobernar y trabajan para convertirse en la alternativa porque ya tocaría.

El PP casi lo consiguió en 2012, cuando Javier Arenas ganó las elecciones. No obtuvo mayoría absoluta y el PSOE siguió gobernando en coalición con Izquierda Unida. La nueva política trajo a Podemos y Ciudadanos. Las posibilidades son ahora otras. En ello confía el líder del PP-A, Juanma Moreno, cuyo partido aventajó en votos al PSOE en los comicios generales del 26-J. Moreno inició un acercamiento a Ciudadanos en Andalucía también tras el 26J, ahora enfriado por el desacuerdo en los Presupuestos de la Junta. En el PP están convencidos de que C's cambiará de aliado (ahora respalda al PSOE en Andalucía) si gana las elecciones.

La alternancia en Andalucía al PSOE parecía siempre destinada al PP, pero la nueva política también trajo a Podemos. La formación morada e IU suman 20 diputados, los mismos que el grupo izquierdista obtuvo en 1994. El PSOE tiene 47 y el PP, 33. Hoy por hoy la alternancia del bloque de izquierdas Podemos-IU se prevé difícil porque para que se produzca tendrían que adelantar al PSOE en votos y escaños.

Ambas formaciones reconocen lo arraigado que está el PSOE en Andalucía. En esta clave está el empeño de Teresa Rodríguez de soltar amarras del Podemos nacional desde el punto de vista orgánico. Busca ser más andaluz y menos urbanita, más 28F y menos Vistalegre. De ahí su propuesta de 52 estructuras comarcales en la Andalucía del interior donde el PSOE cuenta con más voto. O el hecho de incluir en su ejecutiva de diez miembros a seis de Sevilla, la plaza fuerte de los socialistas (también de Sergio Pascual y también de IU-CA).

Lo de que Podemos e IU caminen juntos en propuestas es «algo natural», sostienen en el partido morado, apelando a que les unen los mismos postulados de izquierdas. Para IU debe haber más que sintonía espontánea en el día a día del Parlamento o en las protestas en la calle. «Es el momento de configurar un bloque de izquierdas para ser alternativa al PSOE en la Junta», indican desde el entorno de Maíllo.

Esta apuesta andaluza coincide con las declaraciones de Alberto Garzón, coordinador nacional de Izquierda Unida, pero diputado del grupo Unidos Podemos, en las que pide «superar» a IU en la confluencia con el partido morado. Unas declaraciones que no han sentado bien en IU Andalucía, sobre todo porque han dado alas a sectores de la formación que miran con recelo la alianza con Podemos, casos del excoordinador Diego Valderas y el exsecretario de Organización Pérez Tapia. Ambos advierten de la desaparición de IU con la propuesta de Garzón.

Maíllo corrige esta interpretación de la alianza. «IU no va a desaparecer», insiste. No lo puede hacer una organización con más de 70 alcaldías y una estructura ramificada por toda la geografía andaluza. La apuesta de Maíllo es la de preparar con tiempo una alternativa de bloque frente al PSOE, con Podemos, IU y otros grupos minoritarios de izquierdas como Equo u organizaciones sociales. Volver a otra izquierda unida, pero que igual se llama 'marea andaluza' u otro nombre, sostienen en su entorno. «No es una fusión, ni la absorción de IU por Podemos, no queremos desaparecer».

Ejemplos

Teresa Rodríguez se muestra esquiva ante los planteamientos de Maíllo, más vehemente, pero ambos parecen estar en sintonía. Sobre todo en que cualquier confluencia debe venir de «abajo a arriba». Primero, las bases. También en el papel de cada parte. Teresa Rodríguez tiene el «estado de gracia» ante la gente. Su popularidad crece. Pero IU aporta un gran caudal político acumulado tanto en la calle, que Rodríguez vuelve a emponderar, como en el Parlamento.

Sirva de ejemplo cómo la defensa de Doñana frente a las prospecciones de Gas Natural tienen eco mediático con Podemos, pero es IU la que lleva años denunciando ante las instituciones europeas y españolas el problema. Los diputados de Podemos se ponen la camiseta de Doñana, pero es una diputada de IU, la malagueña Eva García Sempere, la que defendió la propuesta aprobada por el Congreso para que el Gobierno frene a Gas Natural en Doñana. Podemos habla de «ser útiles» desde el Parlamento sacando leyes. La mayor parte de leyes aprobadas por el ejecutivo de Susana Díaz esta legislatura son leyes de IU cuando formó parte de su gobierno: La ley de Memoria Democrática, la de Participación Ciudadana o la ley contra los abusos hipotecarios.

En la alianza Podemos-IU también hay fisuras. IU no comparte que Rodríguez arriesgue la credibilidad de su grupo con votaciones junto al PP «incomprensibles», como la de este jueves en contra de la iniciativa socialista para que el Gobierno suprima los copagos farmacéuticos. Una posición que IU no compartió y que le dio pie a Susana Díaz a decir: «Menuda pinza». «No compartimos que Podemos lave la cara al PP de los recortes. No hay que ponérselo fácil al PSOE, porque esa es su estrategia para saltar con lo de la 'pinza'», anotan desde IU.