Diario Sur

La sanidad privada sale en defensa de su importancia en Andalucía

  • Críticas a la vicesecretaria del PP-A, Patricia del Pozo, por censurar que la Junta incremente los conciertos en el próximo presupuesto

Directivos del Colegio de Médicos de Sevilla y del Instituto para el Desarrollo y la Integración de la Sanidad (IDIS) hicieron ayer una defensa de la importancia de la sanidad privada, que atiende a 1,3 millones de andaluces y emplea a 25.500 trabajadores, frente a lo que consideran «demagogias» políticas.

En medios médicos causó enfado y sorpresa las declaraciones de la vicesecretaria del PP-A Patricia del Pozo, que este domingo, en una rueda de Prensa, denunció que el presupuesto de la Junta para 2017 destina 500 millones de euros de la sanidad pública para conciertos sanitarios con entidades privadas, lo que supone un incremento del 10%. Del Pozo se mostró en contra de este incremento delos conciertos, a pesar de que en el programa electoral de su partido se apuesta pro ellos. La vicesecretaria de Política Institucional censuró que desde que Susana Díaz llegó a la Presidencia de la Junta estos conciertos han aumentado un 13 % y ha detallado que desde 2012 100.000 más han contratado una póliza privada de sanidad, lo que ha achacado a los déficit del sistema por «la mala gestión y falta de inversión».

Ayer, el presidente y el vicepresidente del órgano colegial sevillano, Juan Bautista Alcañiz y Alfonso Carmona, respectivamente, y el representante de IDIS, Manuel Rodríguez Navarro, ofrecieron una rueda de Prensa para reclamar la labor de los 65 hospitales privados de Andalucía, sin los cuales la sanidad pública «se colapsaría», según recoge Efe.

Los facultativos han destacado que estos 65 hospitales privados, 18 de los cuales mantienen conciertos con el Servicio Andaluz de Salud (SAS), asumen el 35% de las intervenciones quirúrgicas que se realizan anualmente en Andalucía, el 25%de los ingresos en hospital y el 20% de las urgencias hospitalarias.

En su opinión, esta labor de la sanidad privada es indiscutible, obedece a que ofrece prestaciones de, al menos, idéntica calidad que la pública pero a mejor precio, y su eliminación causaría un «colapso» de ésta última, pues tendría que asumir 1,2 millones de urgencias y 250.000 intervenciones quirúrgicas más al año.

«Nuestra sanidad publica, siendo una de las mejores del mundo, tiene un problema de sostenibilidad por el envejecimiento de la población y por el aumento de la demanda, por lo que es vital el aprovechamiento de todos los recursos, públicos y privados, para no perder competitividad», dijo el doctor Carmona. En opinión de este pediatra, impulsor del prestigioso Instituto Hispalense de Pediatría (IHP),«lo importante» del debate sanitario es «apostar por hacer bien las cosas para el público, que es quien paga, al margen de los intereses políticos; tenemos que ver la sanidad como una única sanidad; la de calidad».