Diario Sur

Teresa Rodríguez exige ya a Pablo Iglesias más autonomía para Podemos en Andalucía

Teresa Rodríguez. :: julio muñoz / efe
Teresa Rodríguez. :: julio muñoz / efe
  • Quiere tener las manos libres para elegir candidatos, controlar el censo y diseñar políticas con el objetivo de ganar las autonómicas

Teresa Rodríguez no quiere esperar a Vistalegre 2 para la descentralización de Podemos. Tras ganar las primarias en Andalucía con el 75% de los votos no solo ve incontestable su liderazgo en esta comunidad, sino que se siente con fuerza suficiente para marcar también el camino a la cúpula del partido y desvincularse de su tutela. La reelegida líder regional de Podemos ha dirigido una carta al secretario general, Pablo Iglesias, en la que le pide más autonomía antes incluso de que Podemos debata en su próxima asamblea estatal la descentralización en federaciones. Rodríguez quiere ya las manos libres para elegir a los candidatos a las elecciones, incluidas las generales, controlar el censo, tener autonomía financiera y diseñar la política de Podemos con acento andaluz.

La petición no es nueva. Teresa Rodríguez la incluyó en su documento de la candidatura 'Por una marea andaluza' con la que ha concurrido a las primarias. Ya el solo título de la candidatura daba una pista de una iniciativa prima hermana de las 'mareas' gallegas. No estaba sola. Las otras dos candidaturas, 'Andalucía plaza a plaza' y 'Andalucía, ahora', señaladas como errejonistas, también introdujeron en sus documentos la federalización de Podemos para que el partido funcionara con autonomía en Andalucía frente a Madrid, aunque con matizaciones varias.

Es decir, tanto Pablo Iglesias como Íñigo Errejón conocían y estaban de acuerdo con que Andalucía abriera camino en el debate de la descentralización desde el punto de vista organizativo, pensando sobre todo en las elecciones autonómicas. Solo que Teresa Rodríguez lo ha hecho a su manera y esto ha chocado a la cúpula podemita. Rodríguez manifestó en una rueda de prensa en Sevilla que el escrito dirigido a la dirección nacional no es «solicitar», sino «comunicar» que Podemos Andalucía «ha aprobado su constitución como una organización autónoma dentro de Podemos, con estatutos, CIF (código de identificación fiscal) y censo propios». Considera que el respaldo de los 17.000 inscritos que han votado en las primarias (de un censo de 72.000) avalan la decisión de «abrir paso» para la «confederación» de Podemos como «un proceso natural» en todo el territorio nacional.

La misiva de hechos consumados sorprendió en Madrid porque, en realidad, aún no se ha celebrado la II Asamblea Andaluza, pendiente de fecha, en la que se constituirán los nuevos órganos de dirección tras las primarias. En opinión de Teresa Rodríguez, su propuesta no contradice los estatutos actuales de Podemos y por ello no hay que esperar a la segunda asamblea estatal prevista para 2017. Pablo Iglesias no comentó sus declaraciones. Lo hicieron Íñigo Errejón y Pablo Echenique, números dos y tres de Podemos. Ambos confirmaron que la propuesta andaluza entraba en los planes del partido, pero el secretario de Política advirtió de que sí hay que esperar a Vistalegre 2.

Echenique

Echenique, con quien Teresa Rodríguez mantiene una buena relación, trató de suavizar el revuelo provocado por la dirigente andaluza. Invitó a las demás organizaciones territoriales a debatir una propuesta que calificó de «constructiva», recordando además que es consecuente con la defensa en el ordenamiento jurídico por parte de Podemos de «una realidad plurinacional de España». Obvió, sin embargo, pronunciarse sobre si es posible adelantar el proceso antes de la asamblea estatal, pero sí puntualizó que lo que se acuerde debe ser para todo el país y en un esquema «elaborado y coherente».

Las prisas de Teresa Rodríguez tienen varias interpretaciones. Una es por puro funcionamiento interno. Rodríguez no puede ni siquiera dirigirse de forma directa a los militantes o inscritos, sino que cualquier escrito dirigido a ellos debe hacerlo vía Madrid, ya que el censo obra en poder de la organización nacional.

Hay también un deseo de Rodríguez de un mayor control del partido en Andalucía. Rodríguez ya se rebeló contra Madrid (entonces con Sergio Pascual como secretario de Organización) por la imposición de los nombres en las candidaturas a las elecciones generales del 20 de diciembre del pasado año con numerosos cuneros en contra de los consejos locales. Ayer insinuó que no incluirá a nadie de las otras candidaturas en la nueva ejecutiva.

Alianza con IU

Junto a ambos aspectos su propuesta de más autonomía respecto a Madrid tiene mucho que ver con proyectar una imagen de cierto nacionalismo andaluz con un objetivo principal, ganar las elecciones autonómicas en 2019, si no se adelantan. Rodríguez arrastra el sesgo de Izquierda Anticapitalista con orígenes en Izquierda Unida. Contra los criterios de Iglesias y Errejón, ahora se hará llamar coordinadora general en lugar de secretaria general, más acorde, dice, con la tradición de su proyecto. Es el mismo nombre que utilizan los máximos cargos de Izquierda Unida. Lo más probable es que afiance su alianza con IU cara a las elecciones autonómicas, como este lunes le propuso Antonio Maíllo. Hoy comparecen juntos de nuevo en un acto en el Parlamento.